Revista Electrónica de AnestesiaR (E-Journal)
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Efecto del baño diario con Clorhexidina sobre la infección nosocomial: Climo MW, Yokoe DS, Warren DK, Perl TM. Effect of Daily Chlorhexidine Bathing on Hospital-Acquired Infection. N engl J Med 368:533-42, 2013.
Organismos multirresistentes (MDRO), entre los cuales se incluye Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) y el enterococo resistente a la vancomicina (ERV), han llegado a ser endémicos en muchas unidades de cuidados críticos y en las de larga estancia. Las infecciones por estos organismos a menudo son difíciles de tratar, con una alta morbi-mortalidad y un exceso de costos debido a la disminución del arsenal de agentes antimicrobianos. Antecedentes de estudios observacionales, unicéntricos, con aplicabilidad limitada, sugieren que el baño diario con clorhexidina previene la bacteriemia nosocomial y la adquisición de MDRO. Este estudio Multicéntrico, aleatorizado cruzado no ciego, evalúa la utilidad del baño con clorhexidina en la reducción del riesgo de adquisición MDRO y bacteriemia nosocomial. El gluconato de clorhexidina es un agente antiséptico que tiene una actividad de amplio espectro contra muchos organismos, incluyendo S. aureus y especies de Enterococcus. A diferencia de muchos otros antisépticos, la clorhexidina tiene actividad antibacteriana residual, lo que puede disminuir la carga microbiana en la piel y evitar la contaminación ambiental secundaria
Revisión sistemática del papel actual de los videolaringoscopios: Healy DW, Maties O, Hovord D, Kheterpal S. A systematic review of the role of videolaryngoscopy in successful orotracheal intubation. BMC Anesthesiology 2012, 12:32 doi :10.1186 /1471-2253-12-32.
Desde que Macintosh (1.943) y Miller (1.941) crearon sus Laringoscopios Directos (LD) se han hecho muchos intentos para mejorar estas técnicas y equipo según ha ido avanzando la tecnología. Con el surgimiento de los videolaringoscopios (VL), que permiten una visión de la entrada de la glotis independiente de la línea de visión, especialmente los que poseen palas anguladas, se ha visto que ya no se podían aplicar las limitaciones tradicionales para la laringoscopia directa. La mejor evidencia disponible sobre la incidencia de dificultad encontrada durante la laringoscopia directa viene dada por un metaanálisis de 50.760 pacientes en los que la dificultad en la laringoscopia directa se encontró en el 5,8% de los sujetos (IC 95% 4,5-7,5). Este metanálisis excluía a todos los pacientes cuyas vías respiratorias eran “anatómicamente anormales” o en los que el LD se planteó como inapropiado. La definición de laringoscopia difícil incluyó a todos los sujetos con Cormack y Lehane (CL) 3 o mayor. En cuanto a la incidencia real de intubación difícil en este grupo de laringoscopia difícil, se presume menor de 5,8% ya que muchos pacientes con un CL 3 fueron intubados con éxito mediante laringoscopia directa y el uso de una bujía elástica si se tenía cierta experiencia. Por lo que habría un 95% de tasa de éxito de intubación mediante laringoscopia directa. Y es contra este elevado porcentaje de éxito contra el que los nuevos métodos de videolaringoscopia deben evaluarse
Trauma en vía aérea asociado a la utilización de introductores: Marson BA, Anderson E, Wilkes AR, Hodzovic I.Bougie-related airway trauma: dangers of the hold-up sign. Anaesthesia. 2014 Mar; 69 (3): 219-23.
Los algoritmos tanto de la American Society of Anesthesiologist (ASA) como de la Difficult Airway Society (DAS) recomiendan el uso de introductores para la intubación en los escalones precoces del manejo de la vía aérea difícil no prevista. Los 2 tipos más comúnmente utilizados son el introductor reutilizable de Eschmann y el desechable de Frova. Están descritos 2 signos que ayudan a guiar la colocación traqueal del introductor:
1.- La percepción de “clicks” cuando éste toca los anillos traqueales.
2.- El avance del introductor un máximo de 45 cm., hasta encontrar un “stop” o un aumento de resistencia a la inserción al llegar a la vía aérea secundaria.
El uso del signo del“stop” al llegar a vía aérea secundaria tiene una sensibilidad del 100%, mientras que la sensibilidad de percibir los “clicks” traqueales es del 90% (3). No hay evidencia respecto a la seguridad de estas actuaciones, a pesar de estar recomendadas en las guías de la DAS y de aparecer en numerosas publicaciones. El propósito de este estudio era establecer el potencial trauma sobre la vía aérea causado por el signo de “stop” en la inserción al usar introductores Eschmann y Frova. Para ello se determinan las fuerzas ejercidas en vía aérea al usar este signo en un maniquí y se evalúa su potencial lesivo en un modelo porcino
Sevoflurano genérico: ¿son iguales?
En el principio no había nada, y dijo el hombre: "Hágase el éter, el cloroformo y el protóxido". Durante casi un siglo fueron estos los anestésicos utilizados, pues no se tenía una percepción de que podrían existir mejores agentes anestésicos. Fue a partir de 1.920 cuando aparecieron el etileno, el ciclopropano y el divinil éter, aunque el viejo protóxido permaneció y todavía sigue teniendo cabida en nuestra actividad asistencial actual (por algo será).
El Proyecto Manhattan nos proporcionó la bomba atómica, y con ella el poder de acabar con nosotros mismos, pero la investigación que se llevó a cabo sobre la química del flúor hizo también posible la halogenación de los hidrocarburos con dicha sustancia.
Nacieron así los modernos anestésicos halogenados
Alternativas de analgesia locorregional en el trasplante hepático
La extubación precoz es una técnica con varias ventajas frente a la ventilación mecánica postoperatoria convencional: mejor perfusión de las suturas, menor necesidad de sedación, menor tiempo de estancia en UCI, menor consumo de recursos y movilización más precoz; además, es una técnica que se ha mostrado segura con anterioridad. Uno de los aspectos esenciales para poder llevarla a cabo tras el trasplante hepático es un adecuado control del dolor postoperatorio, que normalmente consiste en la perfusión de opioides, con el consiguiente nivel de sedación que dificulta la desconexión inmediata de la ventilación mecánica.
Por ello, actualmente se plantea como alternativa a la analgesia convencional la realización de técnicas locorregionales, principalmente la epidural torácica, aunque las potenciales complicaciones en el paciente hepatópata limitan su empleo de forma generalizada. El bloqueo TAP (del inglés, Transversus Abdominal Pain Block) también surge como alternativa al abordaje clásico de la analgesia postoperatoria del paciente sometido a un trasplante ortotópico hepático (en adelante, TOH)
Betabloqueo perioperatorio: ¿mito o realidad? Bouri S, Shun-Shin MJ, Cole GD, Mayet J. Meta-analysis of secure randomised controlled trials of β–bockade to prevent perioperative death in non-cardiac surgery. Heart Published Online First: doi:10.1136/heartjnl-2013-304262.
Se estima que entre el 1-5% de los pacientes que se intervienen de cirugía no cardiaca sufren un evento cardiovascular perioperatorio (Mangano DT, Anesthesiology 1990); el 1,1% de los pacientes desarrollará un infarto agudo de miocardio perioperatorio con una mortalidad entorno al 15-25% (Lee TH, Circulation 1999). Entre el 0,5-0,9% experimentan una muerte perioperatoria de origen cardiaco (Boersma E, Am J Med 2005) Durante la última década se ha preconizado el betabloqueo perioperatorio (BBPO) en la cirugía no cardiaca. De hecho, tanto la European Society of Cardiology (ESC) como el American College of Cardiology Foundation/American Heart Association (ACCF/AHA) recogen en sus guías clínicas recomendaciones acerca del inicio de BBPO.
El dulce sueño del BBPO sufre un duro revés con la publicación en 2008 del estudio POISE (Deveraux PJ, Lancet 2008). Los autores, en un estudio de alta calidad metodológica, observaron una prevención de infarto de miocardio no fatal pero a expensas de una mayor incidencia de accidentes cerebrovasculares (ACVAs) lo que contribuía a una mayor mortalidad dentro del grupo de tratamiento. La polémica surge el 17 de Noviembre 2011 cuando, en una nota de prensa, el Erasmus Medical Center (Rotterdam) comunica el cese del Dr. Poldersmans por “violaciones de la integridad académica” (http://www.theheart.org/article/1315171.do) La magnitud de la noticia radica en que Poldersmans es el primer autor de las guías de Manejo perioperatorio en cirugía no cardiaca de la ESC (Poldersman, Eur Heart J 2009) y responsable de la familia de estudios que constituyen la principal evidencia de la reducción de la mortalidad con el BBPO; los estudios Dutch Echocardiographic Cardiac Risk Evaluation (DECREASE) que quedan desde ese momento totalmente desacreditados. En el presente metaanálisis, los autores analizan los estudios controlados y randomizados publicados hasta el momento pero excluyendo aquellos de la familia DECREASE, considerados inseguros, para conocer la mejor evidencia disponible sobre el BBPO
Efecto de la maniobra de tracción mandibular en el avance del tubo endotraqueal sobre el fibroscopio durante la intubación oral fibroscópica: Han SH, Oh AY, Jung CW, Park SJ, Kim JH, Nahm FS. The effect of the jaw-thrust manoeuvre on the ability to advance a tracheal tube over a bronchoscope during oral fibreoptic intubation. Anaesthesia 2013; 68:472-7.
La técnica de la intubación fibroasistida consta de 2 pasos: la inserción del fibroscopio flexible (FOB) hasta la tráquea y visualización de la carina, y el posterior avance del tubo endotraqueal (TET). El éxito del primero no garantiza necesariamente un fácil y correcto paso del TET. La tasa de fallo en el primer intento de paso del TET sobre un fibroscopio colocado correctamente en la tráquea puede alcanzar un 67%. Además, esta dificultad en el avance del TET puede ocasionar un daño laríngeo nada despreciable. La maniobra de tracción mandibular (MTM) eleva la base de la lengua y la epiglotis, alejándolas de la pared faríngea posterior, aumentando el espacio faríngeo y facilitando así el paso del fibroscopio flexible hasta la tráquea. Es conocida la efectividad de esta maniobra durante la intubación fibroscópica oral, ya que facilita de visión de las cuerdas vocales y el paso del fibroscopio hasta la tráquea. Sin embargo, no está claro beneficio durante el paso del TET sobre el fibroscopio. Algunos casos publicados al respecto dudan de la efectividad de esta maniobra, sugiriendo un mayor éxito en el paso del TET tras cesar la tracción mandibular. Además, se ha postulado una mayor probabilidad de choque del TET con el aritenoides derecho, a pesar del beneficioso aumento de la cavidad faríngea logrado con la descrita maniobra. Por todo ello, el objetivo de este estudio es valorar si la MTM facilita o no el avance del TET hasta la tráquea
Lesión miocárdica tras cirugía no cardiaca: El ojo sólo ve lo que la mente está preparada para comprender: Myocardial Injury after Noncardiac Surgery. A large, international, prospective cohort study establishing diagnostic criteria, characteristics, predictors, and 30-day outcomes. Anesthesiology 2014;120: 564-78.
Cada año en el mundo millones de pacientes fallecen en los primeros 30 días tras cirugía no cardiaca, siendo la isquemia miocárdica una causa frecuente.
La definición universal de infarto de miocardio podría no ser del todo adecuada en el entorno perioperatorio, ya que muchos pacientes sufren lesión miocárdica pero no presentan los criterios diagnósticos de infarto de miocardio. Por esta razón emerge el nuevo concepto de "Lesión Miocárdica tras Cirugía No Cardiaca" (del inglés Myocardial Injury after Noncardiac Surgery [MINS]). Este concepto abarcaría no sólo al infarto de miocardio postoperatorio, sino a otras lesiones miocárdicas relevantes debidas a isquemia.
Este nuevo trabajo del Vascular events In noncardiac Surgery patients cOhort evaluatioN (VISION) writting group se propuso 4 objetivos; determinar los criterios diagnósticos (objetivo primario), características, predictores y resultados a 30 días del MINS
Administración intencionada de bupivacaína /levobupivacaína intravenosa: revisión de la literatura. Caso clínico.
Comunicamos el empleo de levobupivacaína en perfusión intravenosa para control del dolor agudo intenso de características neuropáticas en un paciente afecto de metástasis hepáticas y pulmonares tras ser sometido a una quimioembolización hepática.
Desde hace décadas se contempla el empleo de anestésicos locales por vía intravenosa con intención terapéutica, si bien el control del dolor ha sido la indicación más habitual y los anestésicos locales más comunmente empleados han sido la procaína y posteriormente la lidocaína. Es bien conocido que la bupivacaína posee un efecto anestésico/analgésico más potente que los 2 anestésicos anteriormente citados, pero los autores no conocemos referencias de su empleo sistémico. Es más, desde que el residente inicia su andadura como anestesiólogo es advertido de que la administración intravenosa accidental de bupivacaína causa serios efectos adversos e incluso el fallecimiento del paciente, lo cual sí ha sido documentado
Intubación bajo visión fibroscópica a través de mascarilla laríngea en un paciente pediátrico diagnosticado de mucopolisacaridosis tipo VI con estenosis traqueal
Las Mucopolisacaridosis (MPS) engloban un conjunto de desórdenes en el almacenaje celular lisosomal y se asocia al acúmulo de glucosaminoglicanos (GAG) en órganos y tejidos. La organomegalia, la disostosis múltiple, las valvulopatías, el retraso metal y del crecimiento, y la inestabilidad cervical son hallazgos frecuentes de estas entidades. El manejo de la vía aérea en estos pacientes puede suponer un reto para el anestesiólogo debido a alteraciones tanto anatómicas como fisiológicas