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    Propiedades ópticas del sistema CdO-B2O3 dopado con iones Nd3+ y Pr3+ para aplicaciones en fotónica

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    "Se sintetizó el sistema vítreo CdO–B₂O₃ (80–20 % mol) dopado con Nd³⁺ y Pr³⁺ mediante la técnica de fundido y enfriamiento rápido a 1200 °C. La amorfidad fue confirmada por difracción de rayos X y espectroscopía infrarroja. La espectroscopía fotoelectrónica reveló una relación Cd/B de 1.59, indicando un vidrio invertido. Los espectros de absorción mostraron bordes cerca de 450 nm y múltiples bandas características de Nd³⁺ y Pr³⁺. Los valores de band gap fueron de 3.13 eV (directo) y 2.82 eV (indirecto) para Nd³⁺, y 3.19 eV / 2.85 eV para Pr³⁺. Los parámetros de Judd–Ofelt para 1.4 % mol de Nd³⁺ indicaron alta asimetría, y se observaron emisiones a 880, 1060 y 1335 nm, con transferencia de energía dipolo-dipolo. Los parámetros ópticos sugieren viabilidad para aplicaciones láser a 1060 nm. Para 0.6 % mol de Pr³⁺, también se halló alta asimetría, con emisiones en el visible (487–729 nm) y región infrarroja (1300–1650 nm), y posibles aplicaciones en horticultura, fibras y amplificadores ópticos. El sistema mostró superioridad frente a otros vidrios de borato, revelando su potencial en aplicaciones fotónicas avanzadas"

    Efecto de la incorporación de Ag sobre el sistema ternario CdO-P205-V2O5: Er3+

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    "Durante años, la síntesis y estudio de sistemas vítreos activados con lantánidos trivalentes ha recibido considerable atención para aplicaciones en el área de guía de ondas, telecomunicaciones, fibras ópticas, iluminación, biométicas, entre otras. La amplia gama de aplicaciones se debe principalmente a que sus transiciones electrónicas entre orbitales 4f se localizan en el rango ultravioleta-infrarrojo"

    Endoscopic retrograde cholangiopancreatography : Experience in a diagnostic and endoscopic surgery unit in Popayan

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    Objetivo: Describir la experiencia en la CPRE en una Unidad de Diagnóstico y Cirugía Endoscópica. Métodos: Se diseñó un estudio retrospectivo de corte transversal que incluyó registros endoscópicos de 350 CPRE consecutivas durante un año, recolectando información sociodemográfica, indicaciones diagnósticas, hallazgos e instrumentación endoscópica de la vía biliar, complicaciones durante el procedimiento y diagnóstico final del Endoscopista. Para las variables cuantitativas se calcularon estadísticos descriptivos y para las cualitativas frecuencias y proporciones. Resultados: En la población estudiada predominó el sexo femenino (64%). La edad promedio fue de 50 años (±1DS 20 años), sin mayores diferencias respecto al sexo. La litiasis biliar fue la causa más frecuente de indicación de la CPRE. En la vía intrahepática y el colédoco se encontró dilatación en un 44% y 84,5% de los casos. La canulación selectiva de la vía biliar fue exitosa en el 95,7% de los procedimientos. Se realizó esfinterotomía endoscópica en el 79,7% y se instalaron prótesis en el 20% de los pacientes. La canastilla de Dormia fue el instrumento más utilizado para aclaramiento de la vía biliar (75,1%). El diagnóstico por CPRE más frecuente fué colédocolitiasis (64,9%) tratado con éxito en el primer intento en el 89% de los casos. La única complicación durante la CPRE fue el sangrado papilar (2,3%). La CPRE fue llevada a cabo con éxito en el 95,1% de los casos. Conclusión: En nuestra región se practica con gran éxito la CPRE. Los resultados de este estudio son comparables con centros de endoscopia nacional e internacional.Especialista en EpidemiologíaEspecializaciónAim: To describe the experience with regard to ERCP in a single center of diagnosis and endoscopic surgery. Methods: It is a retrospective cross-sectional study that included 350 consecutive ERCP records for a year, collecting socio-demographic information, diagnostic indications, findings and endoscopic instrumentation on the bile ducts, the complications during the procedure and the final diagnosis issued by the Endoscopist. Descriptive statistics were calculated for quantitative variables, frecuencies and proportions for those qualitative. Results: In the studied population the female sex was predominant (64%). The average age was 50 years (±1SD 20 years), no major differences about sex. Gallstone disease was the most frequent cause of indication for ERCP. The intrahepatic bile duct and choledochal were found dilated in 44% and 84.5 % of cases respectively. Selective cannulation of the bile duct was successful in 95.7 % of procedures. Endoscopic sphincterotomy was performed in 79.7% and prostheses were installed in 20% of patients. The Dormia basket was the instrument most used for the clearance of the bile duct (75.1 %). The most frequent diagnostic by ERCP was choledocholithiasis (64.9%) and treated successfully on the first attempt in 89% of cases. The only complication during ERCP was papillary bleeding (2.3%). ERCP was performed successfully in 95.1 % of cases. Conclusion: The practice of ERCP in our region is performed successfully and the results were comparable with national and international endoscopic centers

    Terapia endoscópica de presión negativa para cierre de fístula de la anastomosis esófago-yeyunal. Reporte de caso

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    Introduction: Post-surgical esophagojejunal anastomosis fistulas can be life-threatening. Currently, there are several treatment alternatives. In recent years, endoscopic negative pressure therapy has emerged as an innovative treatment for these fistulas, offering numerous benefits. Case presentation: A 72-year-old man diagnosed with gastric adenocarcinoma of the body and fundus underwent total gastrectomy with D2 lymphadenectomy and Roux-en-Y anastomosis with curative intent in a quaternary care hospital in Popayán, Colombia. However, in the postoperative period, he presented systemic inflammatory response syndrome and acute abdomen due to an esophagojejunal fistula. Initial management included a laparotomy, two peritoneal washings, and an abdominal drainage. Then the patient developed frozen abdomen, so it was not possible to access the esophagojejunal anastomosis. Fistula closure was attempted by inserting a self-expandable metallic stent, yet the procedure was not successful. Salvage therapy was started using an endoscopic vacuum-assisted closure (VAC) system. After 5 replacements of the VAC system, complete drainage of the intra-abdominal collection, complete closure of the peritoneal cavity, and closure of the esophagojejunal leak, with a small residual diverticular formation, were achieved. The patient\u27s condition improved progressively, resuming oral intake 20 days after initiation of VAC therapy. In addition, no new abdominal complications were reported during the follow-up period (17 months). Conclusions: Endoscopic VAC therapy is a new safe and effective alternative to treat complex post-surgical fistulas caused by esophagojejunal anastomosis.Introducción. Las fístulas de las anastomosis esófago-yeyunales postquirúrgicas pueden llegar a ser mortales. En la actualidad, existen varias alternativas de tratamiento, y en los últimos años la terapia endoscópica de presión negativa se ha convertido en un método innovador y con grandes ventajas para el manejo de estas fístulas. Presentación del caso. Hombre de 72 años diagnosticado con adenocarcinoma gástrico de cuerpo y fondo a quien se le realizó una gastrectomía total con linfadenectomía D2 y una anastomosis en Y de Roux con intención curativa en un hospital de cuarto nivel en Popayán, Colombia. Sin embargo, en el posoperatorio presentó síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y abdomen agudo producto de fístula esófago-yeyunal. Se realizó manejo inicial con laparotomía, dos lavados de cavidad peritoneal y drenaje abdominal. Posteriormente, el paciente desarrolló abdomen congelado, por lo que no fue posible acceder a la anastomosis esófago-yeyunal. Se intentó cierre de fístula mediante la inserción de prótesis metálica autoexpandible, pero el procedimiento no fue exitoso. Se inició terapia de rescate mediante sistema de cierre asistido por vacío (VAC) por vía endoscópica. Luego de 5 recambios del sistema VAC, se logró el drenaje completo de la colección intraabdominal encontrada, el cierre completo de la cavidad peritoneal y el cierre de la fuga esófago-yeyunal, con una pequeña formación diverticular residual. La condición del paciente mejoró progresivamente, con reinicio de la vía oral a los 20 días del inicio de la terapia VAC. Además, no se reportaron nuevas complicaciones abdominales en el periodo de seguimiento (17 meses). Conclusión. La terapia endoscópica de VAC es una nueva alternativa segura y efectiva para el tratamiento de fístulas postquirúrgicas complejas producto de anastomosis esófago-yeyunales.

    Terapia endoscópica de presión negativa para cierre de fístula de la anastomosis esófago-yeyunal

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    Introduction: Post-surgical esophagojejunal anastomosis fistulas can be life-threatening. Currently, there are several treatment alternatives. In recent years, endoscopic negative pressure therapy has emerged as an innovative treatment for these fistulas, offering numerous benefits. Case presentation: A 72-year-old man diagnosed with gastric adenocarcinoma of the body and fundus underwent total gastrectomy with D2 lymphadenectomy and Roux-en-Y anastomosis with curative intent in a quaternary care hospital in Popayán, Colombia. However, in the postoperative period, he presented systemic inflammatory response syndrome and acute abdomen due to an esophagojejunal fistula. Initial management included a laparotomy, two peritoneal washings, and an abdominal drainage. Then the patient developed frozen abdomen, so it was not possible to access the esophagojejunal anastomosis. Fistula closure was attempted by inserting a self-expandable metallic stent, yet the procedure was not successful. Salvage therapy was started using an endoscopic vacuum-assisted closure (VAC) system. After 5 replacements of the VAC system, complete drainage of the intra-abdominal collection, complete closure of the peritoneal cavity, and closure of the esophagojejunal leak, with a small residual diverticular formation, were achieved. The patient's condition improved progressively, resuming oral intake 20 days after initiation of VAC therapy. In addition, no new abdominal complications were reported during the follow-up period (17 months). Conclusions: Endoscopic VAC therapy is a new safe and effective alternative to treat complex post-surgical fistulas caused by esophagojejunal anastomosis.Introducción. Las fístulas de las anastomosis esófago-yeyunales postquirúrgicas pueden llegar a ser mortales. En la actualidad, existen varias alternativas de tratamiento, y en los últimos años la terapia endoscópica de presión negativa se ha convertido en un método innovador y con grandes ventajas para el manejo de estas fístulas. Presentación del caso. Hombre de 72 años diagnosticado con adenocarcinoma gástrico de cuerpo y fondo a quien se le realizó una gastrectomía total con linfadenectomía D2 y una anastomosis en Y de Roux con intención curativa en un hospital de cuarto nivel en Popayán, Colombia. Sin embargo, en el posoperatorio presentó síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y abdomen agudo producto de fístula esófago-yeyunal. Se realizó manejo inicial con laparotomía, dos lavados de cavidad peritoneal y drenaje abdominal. Posteriormente, el paciente desarrolló abdomen congelado, por lo que no fue posible acceder a la anastomosis esófago-yeyunal. Se intentó cierre de fístula mediante la inserción de prótesis metálica autoexpandible, pero el procedimiento no fue exitoso. Se inició terapia de rescate mediante sistema de cierre asistido por vacío (VAC) por vía endoscópica. Luego de 5 recambios del sistema VAC, se logró el drenaje completo de la colección intraabdominal encontrada, el cierre completo de la cavidad peritoneal y el cierre de la fuga esófago-yeyunal, con una pequeña formación diverticular residual. La condición del paciente mejoró progresivamente, con reinicio de la vía oral a los 20 días del inicio de la terapia VAC. Además, no se reportaron nuevas complicaciones abdominales en el periodo de seguimiento (17 meses). Conclusión. La terapia endoscópica de VAC es una nueva alternativa segura y efectiva para el tratamiento de fístulas postquirúrgicas complejas producto de anastomosis esófago-yeyunales

    Genotipos de virulencia de Helicobacter pylori y su asociación con lesiones precursoras de malignidad gástrica y parámetros histológicos en pacientes colombianos

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    Se determinó la presencia de los genotipos de virulencia de Helicobacter pylori y su asociación con las lesiones precursoras de malignidad gástrica y parámetros histológicos en pacientes con síntomas de dispepsia del suroccidente de Colombia. Se realizó reacción en cadena de polimerasa (PCR) para la caracterización genética de vacA, cagA, babA2 y sabA. Se empleó la prueba de chi cuadrado o Fischer para evaluar la asociación de cada genotipo sobre el desenlace clínico. En los pacientes con lesiones precursoras de malignidad gástrica se encontró que el 86,3% presentaron el genotipo vacA s1/m1, el 68,1% cagA+ y los genotipos babA2+ y sabA+ con el 68,8% y 55,8%, respectivamente. También, se demostró la asociación entre los genotipos de virulencia y el grado severo de infiltración de células polimorfonucleares. Además, se encontró una asociación entre la combinación de los genes vacA/cagA, vacA/sabA y babA2/sabA. Este estudio proporciona evidencia acerca de la asociación de los genotipos de virulencia del H. pylori y la inflamación gástrica en pacientes infectados

    Fire history and serotiny in the Rocky Mountains of Colorado

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    Department Head: Michael J. Manfredo.2010 Spring.Includes bibliographical references (pages 70-75).Fire is a natural part of forested ecosystems in Colorado, playing an essential role in regenerating and maintaining forests. I studied two aspects of fire: historical fire regime in mixed-conifer forests, and serotiny in lodgepole pine. I. During the 1990s and early 2000s, fire management in the western United States was often based on lessons learned from fire regime studies in ponderosa pine ecosystems in the Southwestern states. As managers sought to apply these policies to an ever-broader range of forest types, it became clear that different forest types were characterized by different fire regimes and thus required further research as well as new management strategies. Mixed-conifer forests have been particularly hard to quantify in terms of their historical fire regimes. My study aimed to understand the historical range of variability (HRV) in a mesic mixed-conifer forest in southwestern Colorado. Banded Peak Ranch, located in the San Juan Mountains of Colorado, provided a unique setting in which to study the historical fire regime of this forest type in the southern Rocky Mountains. I used a combination of stand age structure, species composition, and fire scar data, collected at two different spatial scales on 40 plots, in both logged and unlogged stands. At both scales, I found a combination of mixed- and high-severity fire regimes. The spatial distribution of fire severity appears to have been patchy, with mixed- and high-severity stands lying in close proximity to one another. Species composition and age structure varied widely among both the high- and mixed- severity stands, suggesting that a variety of future disturbance regime trajectories might be expected. II. Regeneration in Rocky Mountain lodgepole pine (Pinus contorta var. latifolia) is characterized by two methods of reproduction: serotinous cones, which open and release their seeds only under heat from fire; and non-serotinous cones, which open and release their seeds with cone maturity. Stands with a high proportion of serotinous cones can thus regenerate strongly following stand-replacing fire. I used data from across Rocky Mountain National Park (ROMO) to quantify the distribution of serotiny on the landscape and to try to understand the key abiotic variables controlling serotiny. I found that serotiny varied from 0-97% per stand, with an average across the landscape of 58%. Because my data did not correlate strongly with any single variable, I used regression tree analysis to explore the combined effects of abiotic variables on serotiny. Elevation, aspect, and topographic convergence index (a measure of local moisture) were the key variables in the resulting regression tree, and higher serotiny was correlated with the range of each variable that is more conducive to fire—lower, more west-facing, drier. Previous research has shown that serotiny is affected by stand-replacing fire, but not by low-severity fire. In an environment such as the lodgepole pine forests of ROMO, where stand-replacing fire is the predominant fire regime, serotiny is highly related to the environmental variables that generally contribute to fire occurrence. III. Serotinous cones remain on living trees for many years, holding within them the canopy seed bank for regeneration after fire. After large-scale mortality caused by mountain pine beetle (Dendroctonus ponderosae), however, the seeds in serotinous cones may remain on the dead trees for a number of years. I tested seeds from living and beetle-killed serotinous stands to determine whether they remain viable after tree death, and whether germination rates were affected by cone age. There was no significant difference between germination success rates from the living stand vs. the dead stand. While there was a significant relationship between cone age and germination success, cones that were 21-25 yrs still had >30% germination rates. I conclude that post-beetle regeneration likely will not be limited by viable seed availability in stands with serotinous cone-bearing trees

    Encomientas, repartimientos y conquista en Nueva Vizcaya. Historias. Revista de la Dirección de Estudios Históricos. Num. 25 (1991) octubre-marzo

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    1 Para el caso de la región de Saltillo: José Cuello, "The persistence of indian slavery and encomienda in the northeast of colonial Meneo, 1577-1723", Journal of Social History 21 (1988): 683-700; acerca del norte central: Susan Deeds, "Rural work in Nueva Vizcaya, form of labor coercion on the periphery, HAHR 69:3 (agosto de 1989): 425-451; para las minas de Parral: Chantal Cramaussel, "Haciendas y mano de obra en la Nueva Vizcaya del siglo XVII. El curato de Parral", Trace 15 (junio de 1989): 22-30; la existencia de trabajadores forzados en Nueva Vizcaya había sido ya mencionada en Robert West, The mining community in northem New Spain. The Parral mining district, California UP, Berkeley 1949, pp. 47-53, y William Griffen, Indian assimilation in the franciacan area of Nueva Vizcaya, Arizona UP, Tucson 1979, pp. 46-49.2 Mario Góngora, El Estado en el derecho indiano, Editorial Universitaria, Santiago de Chile 1951, p. 107.3 La expresión "asalariado libre" aparece en la documentación de la época, pero su sentido era totalmente distinto del actual; ver al respecto: Chantal Cramaussel, Haciendas..., op. cit.4 Silvio Zavala, La Encomienda indiana, Madrid 1935 y Charles Gibson, Los Aztecas bajo el dominio español, 1519-1810, (1964), Siglo XXI, México, 1981.5 Se ha insistido mucho en la literatura al respecto sobre la baja de la población y la reticencia de la corona a otorgar nuevas encomiendas, como causas de que la institución de la encomienda entrara en decadencia; los encomenderos se transformaban poco a poco en rentistas ausentistas sin ningún contacto con los indios: Charles Gibson, op. cit., pp. 85-86.6 Peter Gerhard, The north frontier of New Spain, Princeton UP, 1985, p. 165. Este autor cita la real cédula del 14 de octubre de 1582 que se encuentra en AGI: Guadalajara 29.7 Mario Góngora, op. cit., pp. 155-165; James Saeler, "Survival and abolition: the eighteenth century paraguayan encomienda", The Americas 38 (1981): 59-85; Juan de Solórzano y Pereira, Política Indiana (1648), BAE, Madrid 1972, t. 1, pp. 142-143 incluye también en este caso Caracas, Quito, Popayan, Arequipa y Charcas.8 En el caso de la región de Parral todos los encomenderos tienen que dar un soldado. Hay una excepción a la regla, es la encomienda de Pedro Sánchez de Fuensalida que es libre de esta obligación, en recompensa por la activa participación de sus antepasados en la pacificación de las tierras americanas: AHP: 1646a.9 AGI: Guadalajara 49: Informaciones de méritos de Cristóbal de Ontiveros (1599).10 AHP: 1646a, no. 38: Juan Sánchez de Fuensalida pide encomienda a perpetuidad.11 AHP: 1715a (495-521) (Los números entre paréntesis corresponden a los números de los fotogramas del microfilm).12 Fernando Ocaranza, Establecimientos franciscanos en el misterioso reino de Nuevo México, México, 1934, p. 46.13 AHP: 1648 (7): el capitán Diego Romo de Vivar pide la encomienda de la nación mansa; Benito López Velarde, Expansión geográfica en el hoy norte central y oriental de México, Ed. Progreso, México, 1964, p. 87 y Fernando Ocaranza, op. cit., pp. 65-66: se edifica la iglesia de la misión en 1668 pero la expansión misional en esa zona es posterior a la rebelión de los pueblos de 1680.14 Griffen, Indian assimilation in the franciscan area of Nueva Vizcaya, Arizona UP, Tucson 1979, pp. 59-60.15 Fernando Ocaranza, op. cit., p. 118 y AGN: Historia 20 (ff. 147-177): Derrotero de Juan de Trasviña y Retes a la Junta de los Ríos (1715). Los españoles que integraban la expedición de Trasviña y Retes de 1715 se maravillaban de ver en la junta a muchos indios vestidos a la europea. Para esa fecha, había pueblos enteros de conchos que se encontraban laborando en las haciendas del Valle de San Bartolomé, donde se les pagaba una parte de su salario en ropa.16 1643a: Declaración de Diego del Castillo: "Los ha sacado tierra adentro el teniente de gobernador D. Francisco Gutiérrez"...17 En el noreste eran tratados con la misma violencia: José Cuello, op. cit., p. 694.18 AHP: 1657b; en 1649 unos carreteros fueron castigados por realizar una caza de esclavos entre los indios mansos que habían sido encomendados el año anterior: AHP: 1649d (2145-2174) y AHP: 1648 (7); en 1655 fueron ya concedidos en merced los tarahumaras (a muchos encomenderos), los julimes (a 7 encomenderos), los chizos (a 3 encomenderos), y los conchos (a varios encomenderos).19 Susan Deeds, op. cit.20 AHP: 1657b: Pleito entre Bello y Peinado, declaración de Fernando Peinado.21 AGI: Guadalajara 49: Informaciones de méritos de Cristóbal de Ontiveros (1599), encomienda de 1567, y AHP: 1646a, no. 38, encomienda de Pedro Sánchez de Fuensalida de 1577.22 La encomienda de Diego Romo de Vivar AHP: 1648 (7) fue otorgada, por ejemplo, por tres vidas mientras que se traspasó en 1661 la encomienda de Alonso del Castillo a Ana González por dos vidas únicamente: AHP: 1667b; en Nuevo León, las encomiendas eran concedidas por tres vidas: José Cuello, op. cit., p. 693.23 AHP: 1657b: Parecer de Bernardo Gómez en el pleito entre Alonso Bello Montes de Oca y Fernando Peinado.24 Guillermo Porras Muñoz, El nuevo descubrimiento de San José del Parral, UNAM, México 1988, p. 33.25 El primer proceso de poblamiento de la zona se encuentra desglosado en: Chantal Cramaussel, Primera página de historia chihuahuense. La provincia de Santa Bárbara (1563-1631), UACJ, Ciudad Juárez (en prensa).26 Biblioteca Nacional de México: Colección Lafragua, fondo franciscano, no. 11/166.2 (ff. 2-8): Informaciones sobre agravios... en la villa de San Bartolomé por soldados que van a la provincia de Nuevo México (1600), testimonio de Pedro Sánchez de Fuensalida.27 José Cuello, op. cit., p. 697; en 1669 había en la hacienda de San Ildefonso del Valle de San Bartolomé 15 indios conchos y 23 otros sirvientes: AHP 1699 (43-49); en 1715 los encomenderos del Valle tenían entre 4 y 10, pero esos datos son posteriores a la gran mortandad provocada por la epidemia de 1693: AHP 1715a (482).28 Leyes de Recopilación del Reino de Indias, Julián de Paredes, Madrid 1981, t. II, tit. 9, cap. XIX; Juan de Solórzano y Pereira, op. cit., t. I, lib. II, cap. XVI.29 AHP: 1643a: Alonso del Castillo se queja de que Diego de Porras lo haya desposeído de sus indios de encomienda y que por esta causa su "hacienda de fundición se encuentra parada".30 El minero Luis de Subriel, por ejemplo, uno de los 7 encomenderos de 1655, tiene una hacienda en el río Florido: AHP: 1655a (28): Autos del gobernador Dávila Pacheco.31 William Griffen, op. cit., pp . 30-36; para la región que nos ocupa, y para la zona de Parras donde las encomiendas estaban también asociadas a las haciendas, ver: William Griffen, Culture change and shifting population in central northem Mexico, Arizona UP, Tucson 1969.32 AHP: 1715a (482).33 William Griffen, Indian assimilation..., op. cit., pp. 59-60.34 AHP: 1655b.35 AHP: 1648 (56-57).36 AHP: 1645a: Indios mandados traer de tierra adentro.37 Si se casaban en la hacienda, el propietario tenía que pagar derechos al sacerdote que celebraba la boda.38 Quizás las divisiones étnicas mejor percibidas por los españoles fueran las lingüísticas, a éstas corresponderían por ejemplo las distinciones establecidas por ejemplo entre conchos y tarahumaras, entre conchos y tepehuanes, etc.39 Ver por ejemplo el pleito entre Alonso Bello y Francisco Peinado: AHP: 1657b o la disputa entre Diego del Castillo y Diego de Porras: AHP: 1643a (452-484).40 Ver, por ejemplo, el caso de la encomienda de San Ildefonso: AHP: 1667b (1014-1019): el gobernador indio va "tierra adentro" a "sacar gente de su obligación"; el papel de esos intermediarios indígenas ha sido remarcado por Susan Deeds, op. cit.41 1676c (1408): Nombramiento de Diego de Molina, protector de los Indios, el 21 de julio de 1676.42 Ver por ejemplo el pleito entre Bello y Peinado: AHP: 1657b.43 Guillermo Porras Muñoz, op. cit., pp. 34-35, cita también el caso de varios indios masames encomendados en el Valle de San Bartolomé que eran nativos de las haciendas. En 1648, Diego de Porras tenía la obligación de congregar a sus indios en el pueblo de San Francisco para que los frailes les dieran doctrina. Pero es la única mención que hemos encontrado para el siglo XVII donde se especifica que los indios gentiles encomendados tenían que asentarse, aún temporalmente, en una misión AHP: 1643a, (452-584).44 AGI: Guadalajara 212: Expediente sobre la fundación de un convento de la Orden de San Francisco, en Parral (1686-1688).45 Como en Nuevo León: "after the initial grants and every year therafter, the bands assigned in encomienda were hunted down in the countryside by their encomenderos leading groups of armed men and ind ian scouts": José Cuello, op. cit., p. 694.46 Como los indios tarahumaras de repartimiento que se iban antes de cumplir los 24 días de trabajo obligatorio: AHP: 1715a (460).47 AHP: 1657b: Información de testigos de Alonso Bello.48 AHP: 1648 (7): Encomienda de los indios mansos.49 Esos reclamos provocaron la ira de los encomenderos que querían conservar a sus indios insistiendo en el hecho de que llevaban muchos años viviendo en sus haciendas: ver por ejemplo AHP: 1699(43-49), el misionero de San Pedro de Babonoyaba quiere que los indios conchos de San Ildefonso se asienten en la misión.50 "Nos parece se releven de ir a trabajar a las labores del Valle de San Bartolomé dándoles a estas gentes de los pueblos más inmediatos para su cultivo". Se hizo una excepción para Valerio Cortés del Rey para que pudiera seguir teniendo indios de encomienda en sus haciendas del río Conchos: AGN: Historia 20 (1715).51 Ver por ejemplo el caso de Chile: Mario Góngora, op. cit., pp . 154-165.52 James Saeler, op. cit.53 Comparar las listas de indios conchos encomendados en el Valle de San Bartolomé de 1655 en AHP: 1655b (882) y 1715 en AHP: 1715a (482): 5 de los 8 encomenderos de Conchos seguían beneficiándose de sus encomiendas 60 años después; las rancherías del siglo XVII siguen apareciendo en los registros del siglo XVIII: William Griffen, Indian assimilation..., op. cit., pp. 59-60; ver también AHP: 1643a, n. 38: pleito entre Diego de Porras y Alonso del Castillo, tenemos aquí el caso de una encomienda que tenía ya unos 40 años de existencia.54 AGI: Guadalajara 230, z. 1: Peter Gerhard, op. cit., p. 165.55 AGI: Escribanía de Cámera 397 a (ff. 84-85): Títulos y mercedes dados por el gobernador Gorraez: encomienda a Juan Leal en 1667 y a Bernardo Gómez en 1668.56 Colección Pastell, rollo 3 (microfilm de DRSW en Tucson, Arizona), pp. 278-284, censo de Mateo de Vesga de 1622; existían también en Zacatecas en el siglo XVI: Salvador Alvarez, L'expansion espagnole dans le nord de la Nouvelle-Espagne au XVIème siecle, El Dorado 1, ENS, París (en prensa).57 Los indios que ofrecieron la paz en 1622 y poblaron la misión de Atotonilco prometieron también ir a laborar en las cosechas del Valle de San Bartolomé: Guillermo Porras Muñoz, La frontera con los indios de Nueva Vizcaya en el siglo XVII, BANAMEX, México, 1980, p. 220.58 AHP: 1648 (14-15); (189-206) se instituye el repartimiento de los indios de las misiones alrededor de Guanaceví en esta misma fecha.59 Chantal Cramaussel, op. cit., Haciendas...60 Biblioteca Nacional de México, Colección Lafragua, Fondo Franciscano, no. 12/07.1 (13-84v): Aclaraciones sobre el acusatorio del gobernador Pardiñas... (1690), cap. 23.61 Ibidem.62 Ibidem.63 AHP: 1715a (553) Relación de los misioneros de Sonora.64 AGI: Guadalajara 12: Autos remitidos por el gobernador de la Nueva Vizcaya (1671).65 Chantal Cramausel, op. cit., Haciendas...66 Ibidem.67 AHP: 1655b (882): Protesta por haber sido incluido en la lista de los encomenderos: "nunca he poseído encomienda alguna"; no hemos encontrado en la documentación ninguna merced de encomienda a su favor pero sabemos que 7 años antes, en 1648, Sebastián González de Valdés pidió un mandamiento al gobernador para recuperar a sus indios naboríos y de encomienda: AHP: 1648 (44).68 AGI: Guadalajara 12: Autos remitidos por el gobernador de la Nueva Vizcaya (1671), declaración de Pedro Martín de Quiroga, diputado del Real de Parral y AHP: 1781 (34-35), lista de indios auxiliares y 1720a (499 y ss.): Detención del gobernador yaqui y de 18 indios de la misma nación...: los "indios yaquis que tienen su pueblo a orillas de este Real en el santuario de Nuestra Señora del Rayo".69 AHP: 1673d (1952-1957): un español se perdió en la zona, los vio y los denunció al juez de la Santa Hermandad para que los fuera a buscar y los llevara a la misión de Satevó.70 Ver los cuadros establecidos a partir de los registros parroquiales en William Griffen, lndian assimilation..., op. cit., pp. 58-59.71 Chantal Cramaussel, op. cit., Haciendas...72 El documento ya citado del Fondo Franciscano de la Biblioteca Nacional de México de 1690 lo expresa sin ambigüedad.73 1715a (553): Carta de un misionero de Sonora del 17 de mayo de 1715, quien declara que los indios sonoras "aborrecen el trabajo minero".74 AGI: Guadalajara 28, no. 25: Los franciscanos piden fundar un convento en Parral (1664): Hay "muchas doctrinas de indios tarahumaras y tepehuanes y conchos que por repartimiento del gobernador acuden a trabajar en el beneficio de los metales" y Guadalajara 29: carta del gobernador Gorraez y Beaumont del 22 de junio de 1670; hay en la región "muchas doctrinas de indios que ayudan a la labor de las minas por repartimiento del gobernador".75 Biblioteca Nacional de México, documento citado de 1690, cap. 22: Así se habían trasladado indios conchos de Bainopa y Baquiba para repartirlos en los centros de población españoles.10 AGN: Historia 20 (ff. 37-46v): Consulta al Sr. Virrey del gobernador de Chihuahua sobre la moderación de los mandamientos (1744). En respuesta, el 25 de noviembre de 1746 el virrey impuso una serie de medidas la mayor parte de las cuales habían sido propuestas por el gobernador: Benson Library (Austin): WBS 842 (1746).77 Documento citado de 1690 de la Biblioteca Nacional de México, cap. 23.78 Benson Library (Austin): WBS 842.79 Ibidem y AHP: 1728a, no. 106: nóminas de indios de trabajo asentados en misiones jesuitas y franciscanas.80 AGI: Escribanía de Cámara 319a, Residencia del gobernador Juan Bautista Larrea (1699): (f. 127): "No se debe consentir que haya indios que no sean de cuenta". "Todos los indios de Parral son asalariados". Bartolomé García y Sebastián González de Valdés afirman claramente que "no hay repartimiento en las minas, todos son sirvientes".81 AHP; 1723d (2554-2561): Repartimiento de indios otorgados por el gobernador López de Carvajal.82 Como lo expresa Doña María de Apresa Ibarra en su carta al gobernador Juan de Santa Cruz, no se podía exigir a los hacendados que pidieran cada vez un despacho al gobernador porque había haciendas que se encontraban a 60 o 70 leguas de distancia: AHP: 1716b (1058).83 Estos indios eran enviados para laborar en "la calera de la obra de la parroquia de la villa de San Felipe".84 Peter Gerhard, op. cit., en su exhaustiva obra no lo ha consignado.85 El Padre Francisco de Navarrete obtuvo 10 indios durante el tiempo de su voluntad para la construcción del convento de Satevó; 24 indios del Tunal, cerca de Durango, fueron destinados a la hacienda de San Isidro de la Punta de la Compañía de Jesús sin que se mencionara la duración de las faenas que tenían que realizar; la hacienda de los Corrales (cerca de Atotonilco), igualmente propiedad de los jesuitas, fue la única en recibir de continuo, de 1723 a 1726, indios de repartimiento.86 Los indios del pueblo del Chuvíscar, atribuidos a Diego de Vilches ("a razón de 12 indios durante un año alternativamente de mes a mes") fueron aparentemente los únicos en ser repartidos para el laboreo de una hacienda de beneficio; los demás repartimientos relacionados con la minería y cuya utilidad se especifica fueron de trabajadores destinados al corte de la leña y la fabricación del carbón.87 Los mandamientos son redactados de la siguiente manera: "ocho indios por tiempo de seis meses del pueblo de Chuvíscar, o de sus visitas a D. Francisco Romero... diez indios de la misión de San Borja por tiempo de seis meses a Marcia de Ortega etc. En otros casos se menciona el lugar de destino de los indios de repartimiento, gracias a esas indicaciones hemos podido elaborar el mapa adjunto.88 Dos años después de la expedición de los mandamientos del gobernador López de Carvajal había en la jurisdicción más de 25 haciendas. Las 11 haciendas que se beneficiaban de los trabajadores de repartimiento no eran todas entre las más productivas de la región: AHP: 1728a (233-242), manifestación de granos en el Valle de San Bartolomé.89 Se cree, sin embargo, que a principios del siglo XVIII se intensificaron los repartimientos para suplir la falta de mano de obra causada por la mortífera epidemia de 1693; Susan Deeds: op. cit.90 AHP: 1777 (446-451): Orden del gobernador D. Felipe Barrí.91 Este esquema fue desarrollado principalmente en base a los trabajos de Silvio Zavala (La Encomienda Indiana (1935), Porrúa, México, 1971 y El servicio personal de los indios en Nueva España, COLMEX, México, 1985-1987) y lo ha retomado Charles Gibson, op. cit., y en general todos los estudiosos del tema.Estudios recientes han enfatizado el papel fundamental de la mano de obra forzada en las explotaciones agrícolas y mineras de la Nueva Vizcaya. Eran cuatro las categorías de trabajadores forzados que laboraban en las haciendas de los españoles: Indios esclavos, condenados al servicio personal por un tiempo determinado (indios de guerra y delincuentes) que los colonos intentaban arraigar definitivamente en sus haciendas. Indios naboríos, que eran aquellos vinculados a perpetuidad a la hacienda de sus amos (situación semejante, por ejemplo, a la que fueron sometidos los indios “sin asiento” en el caribe durante el siglo XVI). Los naboríos fueron integrados en el transcurso del siglo XVII al cuerpo de indios residentes de las haciendas: operarios de asiento, sirvientes de pie, gañanes o “asalariados libres”. Indios de encomienda e indios de repartimiento que conformaban el resto de los trabajadores de las diferentes clases de haciendas

    A literatura de Gonçalo M. Tavares: investigação arqueológica e um dançarino sutil nas esferas O Bairro e O Reino

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    Tese (doutorado) - Universidade Federal de Santa Catarina, Centro de Comunicação e Expressão. Programa de Pós-Graduação em LiteraturaEsta tese tem como proposição investigar arqueologicamente o procedimento de escrita da literatura de Gonçalo M. Tavares a partir de uma ideia que ele propõe também como política para o seu trabalho: a literatura como um corpo-dançarino entre o poder da ficção e o ensaio [como experiência intelectual livre e também como ato em si, repetição, treino] e como um pensamento sucessivo entre um passado reminiscente e um presente ativo que se apresenta como uma forma de resistência no mundo agora; a literatura como um movimento arqueológico de colisão dos tempos com o espaço e como desejo político do espírito livre e sem gravidade, quando a escrita vem, com Nietzsche, como um corpo forte que se pergunta o tempo inteiro se é capaz de dançar. Investigar os modos de operação de uma escrita que procura seguir de perto os movimentos de um dançarino sutil [conceito do próprio Gonçalo M. Tavares] e tomar para si uma mobilidade de dança a partir do uso de uma reconfiguração do espaço da história - principalmente nos projetos O Bairro e O Reino. E assim, nestes projetos, ler criticamente como esta escrita é capaz de inserir-se seguindo a morfologia esférica proposta por Peter Sloterdijk.The aim of this thesis is to investigate archaeologicalarchaeological ly the writing procedures of the literature by Gonçalo M. Tavares based on an ideia that he also suggests as policy for his work: the literature as a dancing-body between the power of the fiction and the essay [as free intellectual experience and also as an act itself, repetition, training], as well as a successive thought between a reminiscent past and an active present manifested as a way of resistance in the world now; thus, the literature conceived as an movement of collision among the times and the space and also as political desire for the free spirit without gravity, when the writing comes, with Nietzsche, as a strong body that asks the whole time if it is able to dance. The thesis also investigates the ways of operation of a writing that intends to follow the movements of a subtle dancer [a concept by Gonçalo M. Tavares], and take to itself a mobility of dance supported on the use of a reconfiguration of the history space - mainly in the projects O Bairro and O Reino. Finally, in those projects, it also aimed to read critically the way that writing can be representative of the spherical morphology proposed by Peter Sloterdijk
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