Políticas de la Memoria
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Introducción a la "Literatura mundial"
En su última entrega del 2010, el Diario de Poesía publicó en sus páginas un importante ensayo de Eric Auerbach traducido al castellano por primera vez a casi seis décadas de su aparición alemana: «Filología de la Weltliteratur». Significativo por múltiples razones, el texto ha ocupado en los últimos años —como adecuadamente señala María Teresa Gramuglio en una infor- mada e inteligente presentación en la misma revista— un lugar central a partir de la renovación del debate sobre la «literatura mundial». En efecto, tal como sostiene Gramuglio, dos textos publicados cerca del año 2000 marcaron el retorno del campo de problemas abierto por Goethe cuando acuñó el concepto de Weltliteratur en la primera mitad del siglo XIX: La república mundial de las letras de Pascale Casanova, aparecido en 1999 en Francia, y el artículo «Conjeturas sobre la literatura mundial» de Franco Moretti en la New Left Review al año siguiente. En la década de 1950, cuando se publicó originalmente el texto de Auerbach, la cuestión fue planteada y discutida vivamente en distintos ámbitos académicos europeos y norteamericanos. En esa oportunidad, sobre el fondo de la dramática experiencia de las derivas del nacionalismo en la Segunda Guerra Mundial, el problema último estribó en si debía construirse un canon que contemplara lo mejor de la literatura en el planeta y, en tal caso, si una concepción tal de la literatura suponía incluir todo lo pro- ducido en cualquier tiempo y lugar. Pero este debate fue, como señalamos, tributario de la propuesta política y cultural a un mismo tiempo que elevó Goethe con el concepto de Weltliteratur en 1827. A través de ella afirmaba la necesidad de la emancipación de la literatura de los marcos nacionales, respetando sin embargo la singularidad cultural que expresaban. La evidente dimensión política de la irrupción del problema de la «literatura mundial», tanto en Goethe como en los medios académicos a mediados del siglo XX, también está presente en las propuestas de Casanova y Moretti. Frente a la expansión del discurso de la «globalización» que señalaría un progresivo avance hacia la homogeneización cultural que se despliega más o menos suavemente sobre un mundo también cada vez más homogéneo, estos autores, aun cuando no pretendiendo dar una respuesta política directa a estas formulaciones, sostienen que la idea de literatura mundial no puede pensarse sino a condición de comprender las desigualdades históricas entre centros idiomáticos y culturales de mayor poder, y una heterogénea periferia conformada por zonas más débiles. A pesar de que la fuerza económica y política de los Estados constituye un factor relevante de análisis, ambos planteos destacan la existencia de recursos específicamente culturales acumulados a lo largo del tiempo que hacen que la geografía literaria no se organice sobre las mismas líneas que dan forma a los países. La ambición heurística y la radical apuesta por una nueva aproxi- mación analítica al hecho literario, no pasaron desapercibidas para la crítica literaria y la sociología de la cultura. Todo lo contrario, pocos años después de su publicación, sobre todo luego de la edi- ción en lengua inglesa de la obra de Casanova, los debates, artí- culos y libros se multiplicaron en los medios académicos. 4 Más allá de la legitimidad de ciertas objeciones, las hipótesis genera- les de ambas propuestas no sólo continúan teniendo validez sino que resultan altamente estimulantes para repensar los modos de abordar la producción literaria, y no sólo literaria, en América Latina. En tal sentido, en esta breve introducción nos interesa presentar los aspectos esenciales de estas propuestas
El espacio intelectual en Europa entre los siglos XIX y XXI
A pesar de la memoria aún vívida de un pasado prestigioso y delos fuertes incentivos proporcionados por las instancias de la UniónEuropea, la construcción económica y administrativa de Europano parece haber tenido su correlato en el espacio intelectual. Paracomprender los obstáculos que encontró el surgimiento de esteespacio, debemos situarlo en una perspectiva histórica de largoplazo, la del proceso de formación de los Estados-nación. Este pro-ceso contribuyó a la desintegración de la comunidad letrada euro-pea, que se comunicaba en una sola lengua: el latín. La fragmen-tación de esta comunidad a partir del desarrollo y afirmación delas lenguas vernáculas estuvo estrechamente ligada al nacimien-to del mercado del libro y a la expansión del público lector a gru-pos sociales no necesariamente formados en las humanidades clá-sicas —mujeres, clases medias urbanas, y luego la clase obrera.Si el francés fue hasta el siglo XVIII la lengua de la cultura de lascortes europeas, el Bildungsbürgertum pronto habría de estable-cer el austero rigor de la Kultur alemana frente al encanto super-ficial de la civilisation francesa, 1 iniciando el proceso de nacionali-zación de la cultura letrada. Desde mediados del siglo XIX, mientrasel alemán y el inglés ganaron ascendencia como las lenguas de laciencia, la traducción se convirtió en el principal modo de circula-ción transnacional de textos
Esa incómoda presencia (II): la izquierda y la «clase media» en Argentina, 1943-1969 (y un excursus sobre el presente)
Este trabajo analiza las imágenes y representacionessobre la clase media dentro de la tradición de la cul-tura de izquierda en Argentina, desde la irrupción delperonismo hasta fines de la década de 1960, trazandoluego una línea de comparación con la situaciónactual. Se estudian textos, declaraciones y discursosdel Partido Socialista, del Partido Comunista y de losgrupos trotskistas, de la «nueva izquierda»y de laizquierda nacional para indagar quiénes y con quésentidos se refirieron a la «clase media». El recorri-do ofrece un repertorio de usos de la «clase media»que va desde intentos de actualización doctrinariapara hacerle un lugar junto a la clase obrera comosujeto del cambio social, hasta la utilización del ori-gen social «pequeñoburgués» como modo de des-acreditar a adversarios en disputas políticas o de dis-ciplinar a la propia tropa mediante la culpabilizaciónpor no ser suficientemente «proletarios».
Palabras clave: clase media; izquierda; Argentin
La Globalización de la novela y la novelización de lo global: Una crítica de la Literatura mundial
urante la segunda mitad del siglo XIX, cuando los discursos cul-turales hegemónicos de la modernidad representaban la presen-cia de la razón burguesa (a través de sus instituciones económi-cas, políticas y culturales) en cada una de las regiones del planetaen términos de una mision civilisatrice, la novela produjo efica-ces narrativas sobre la formación global del mundo burgués. Lanovela fue la forma privilegiada de la imaginación moderna en elsiglo XIX, y en función del poder estético y político de su repre-sentación de totalidades sociales, produjo potentes imágenes dela globalización de la cultura burguesa en aquellos textos que seocuparon de territorios y culturas distantes. 4 Esta es, precisa-mente, la especificidad de la relación entre la novela y el proce-
so histórico de la globalización: si la filosofía moderna concep-tualizó la transformación del mundo en términos de la produc-ción histórica de una totalidad burguesa (cfr., Kant, Hegel y Marx),la novela le proporcionó a ese concepto filosófico abstracto unarealidad visual, un conjunto de imágenes e imaginarios que ele-vó la ficción de la ubicuidad burguesa a mito fundacional de lamodernidad.Mi objetivo en este artículo es proponer dos modelos diferentespero complementarios para pensar la relación entre la novela ylos discursos de la globalización. El primero, la globalización dela novela, no trabaja con formaciones textuales particulares sinocon la expansión histórica de la forma-novela, de la mano de laempresa colonial de Europa Occidental. Este concepto me per-mitirá revisar los marcos teóricos que han servido para estudiartanto la trayectoria global de la novela, de Europa a sus perife-rias, como la emergencia, desde finales del siglo XIX, de un sis-tema mundial de escritura, consumo y traducción de novelas
Bases del feminismo científico
El Mercurio de América, Año I, T. I, Buenos Aires, noviembre de 1898.Disponible en el CeDInCI: SCB/CCA 14-0.Creyendo útil conocer las opiniones en que está dividido, sobre esta cues-tión, el pensamiento del mundo intelectual contemporáneo, en sus gruposjurídico, literario y sociológico, se está realizando una enquête —a la queya han respondido, entre otras eminentes personalidades, Max Nordau,Lombroso, Pantaleoni, Novicow, Sighele, Ferrero, etc.— por iniciativa delDr. Guillermo Gambarotta, del foro de Milán, auspiciado por varias de lasmejores revistas europeas de sociología. En la circular invitación que hemosrecibido se formulan las siguientes cuestiones, cuyo palpitante interés noescapará a nadie.Cuestión única principal: La mujer igual, jurídicamente, al hombre: con dere-chos idénticos a los de éste. La mujer igual, jurídicamente, al hombre: conderechos diferentes pero equivalentes a los de éste. La mujer no igual, jurí-dicamente, al hombre: con derechos menores a los de éste.Son tres fórmulas que sintetizan tres programas. ¿Cuál de ellos es prefe-rible? El preferible es realizable?Cuestiones secundarias, complementarias —1° Los amores de una mujer,desde el punto de vista moral, deben ser juzgados lo mismo que los amo-res de los hombres? En otras palabras: el «derecho de amar» debe ser igualen la mujer y en el hombre? —2° La mujer casada tiene el derecho de ganar-se la vida con su propio trabajo? —3° La madre tiene igual, mayor o menorderecho que el padre de cooperar a la edu cación de la prole? —4° ídem aldesarrollo de la prole? —5° Es admisible el derecho del voto para la mujer?político y administrativo, o bien el uno o el otro solamente?Cuestión última facultativa—Vuestra esposa, si tuviera derechos iguales alos vuestros podría pareceros menos seductora, menos amable?Dos de estas cuestiones, la condición jurídica y el derecho de amar, enca-radas con amplitud de criterios, encierran nuestra respuesta a la enquêt
El movimiento feminista
Tesis presentada para optar al grado de doctora en Filosofía y Letras.Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras. La bibliotecade esa facultad guarda un ejemplar de la tesis. La versión aquí transcriptaproviene de la edición de la Imprenta Mariano Moreno de 1901, disponibleen la Biblioteca de Historia Argentina y Americana «Dr. Emilio Ravignani».En 2009, la tesis fue publicada en la colección Reediciones y Antologías dela Biblioteca Nacional
a propósito de Samuel Amaral y Horacio Botalla,Imágenes del Peronismo. Fotografías 1946-1955, Buenos Aires,Editorial Universidad Tres de Febrero, 2010
Lucía Ulanovsky, a propósito de Samuel Amaral y Horacio Botalla,Imágenes del Peronismo. Fotografías 1946-1955, Buenos Aires,Editorial Universidad Tres de Febrero, 2010
Castoriadis, Pannekoek, Lefort y los debates sobre la organización obrera en Socialisme ou Barbarie
Cada período histórico se ve obligado a interpretar sus luchas con categorías del pasado. Eso no se debe a algún tipo de debilidad conceptual o interpretativa, sino al simple hecho de que cuando surge un nuevo ciclo de luchas, los arsenales conceptuales disponibles son aquellos forjados en los ciclos anteriores. Es por ello que Lenin y Trotsky utilizaron categorías extraídas de las experiencias de la gran revolución de 1789 y de la Comuna de 1871 para entender la Rusia de inicios del siglo XX; es también por ese motivo que la extrema izquierda francesa utilizó categorías extraídas de la experiencia de los consejos obreros de los años 1910 para explicar Mayo de 1968. Pero el uso de esas categorías no trasluce meramente un incómodo e inevitable anacronismo. Los conceptos que recibimos de ciclos de lucha anteriores mantienen su poder explicativo porque, como recuerda el teórico autonomista portugués João Bernardo, las luchas no se desarrollan en forma lineal, sino en espiral. Así, aún cuando cada ciclo de luchas trae elementos nuevos, en cada uno suelen actualizarse los problemas no resueltos heredados del pasado. Es por ello que podemos todavía leer con interés los textos de Rosa Luxemburgo o de Jean Paul Marat, aún si ellos están a una distancia de cien o doscientos años respecto de nuestro presente. Es con esa disposición que queremos recuperar el debate sobre el partido producido entre los militantes de Socialisme ou Barbarie en los lejanos años 1950
Presentación: Intelectuales bajo presión: La izquierda intelectual antiestalinista entre las revoluciones fracasadas y la Guerra Fría
Si el siglo XIX había sido el de las promesas emancipatorias, el siglo XX fue el de las revoluciones. Estas gestas heroicas, comenzando por la Rusa de 1917, concitó la esperanza y empujó al compromiso a muchos intelectuales nacidos con el siglo a lo largo de toda América, desde el Norte hasta el Sur. Sin embargo, el siglo XX fue también el de las revoluciones que devoraban a sus propios hijos, el de los comunismos burocráticos, las grandes purgas y los campos de trabajo forzado.
Claudio Albertani, historiador italiano radicado en México y profesor del Posgrado de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, nos muestra en el trabajo que escribió para este dossier la lucidez crítica de los exiliados europeos agrupados en México en el grupo “Socialismo y Libertad”, así como la fragilidad de un espacio político que se angostaba conforme concluía la segunda guerra, hasta desaparecer casi sin dejar rastros. El sintagma “Socialismo y Libertad” era virtualmente imposible en 1950: la ideología de la Guerra Fría exigía escoger entre uno de los dos polos: o Socialismo, o Libertad.
Por su parte, Alan Wald, profesor de Literatura Inglesa y Cultura Americana en la Universidad de Michigan, reconstruye el clima político e intelectual en el cual muchos de estos intelectuales sucumbieron ante el anticomunismo liso y llano de la derecha imperialista. Este tramo final de su trayectoria hizo que estas figuras fueran ignoradas o maltratadas en la historia oficial del comunismo e incluso en la del trotskismo. Sin embargo, durante las décadas en que se mantuvieron en posturas radicales, sus lúcidos aportes así como sus memorias desencantadas de los años de la Guerra Fría, no pueden seguir siendo desconocidos por la cultura de izquierdas en el presente. Es con este espíritu que el ensayista estadounidense Loren Goldner —el autor de Race, Class and the Crisis of the Bourgeois Ego in the Work of Herman Melville— nos propone revisitar el pensamiento y la trayectoria de Max Eastman entre las décadas de 1910 y 1930.
Cierran el dossier dos trabajos sobre sendas figuras de la política y el pensamiento de izquierdas latinoamericano de la misma generación. Hernán Topasso, Licenciado en Historia en la Universidad de Buenos Aires con una tesis sobre Tristán Marof, postula que las adscripciones ideológicas y políticas a las que se ha vinculado al boliviano —anarquismo, antiimperialismo, comunismo, trotskismo, nacionalismo— funcionaron en verdad como rótulos que no hicieron sino cristalizar momentos de una compleja parábola ideológica que no ha logrado aún ser explicada, para lo cual nos propone aquí algunas claves. Por su parte, Isabel Loureiro, profesora del Departamento de Filosofía de la Universidad Estadual Paulista, nos ofrece el perfil de uno de los pocos intelectuales de la generación del ‘900 que logró sostener públicamente posturas radicales desde una izquierda crítica independiente a lo largo de toda su vida: el activista político, ensayista y crítico de arte brasileño Mario Pedrosa