Social Medicine / Medicina Social (E-Journal)
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Salud en la calle: estudio transversal para identificar problemas de medicina social entre los pacientes del centro de salud para personas sin hogar en Berlín, Alemania
Background: An estimated 265,000 people are homeless in Germany, with 10,000 in Berlin alone. Their physical and psychological health is particularly threatened by their living conditions. Access to health services is often difficult, sometimes impossible, for them. New approaches to care of the homeless offer multidisciplinary support, but systematic analysis of these are lacking. The aim of this study is to analyze socio-demographic and health characteristics of patients at the Berlin Health Center for Homeless (Gesundheitszentrum für Obdachlose), founded in 2006.
Methods: Retrospective analysis of primary care patient data from September 2006 to March 2008 regarding reasons for seeking care, existing health problems, and socio-demographic characteristics.
Results: Among a total of 440 homeless patients, 81% were male, with a mean age of 43.5 years (SD=13), 19% were female, with a mean age of 37.2 years (SD=12.8), 62% were single, 26% were foreigners (particularly from Eastern Europe), 71% had obtained a graduation certificate after at least 10 years of schooling, 16% had higher education, and 53% were without health insurance. 58% had a tobacco addiction and 43% an alcohol addiction. The most frequent health complaints were infectious diseases (16%), trauma (15%), respiratory diseases (14%), and skin diseases (9%).
Conclusions: Despite popular perceptions, homelessness in Berlin increasingly affects women, young adults, and better-educated patients. More systematic and longitudinal studies analyzing specific medical care for the homeless are urgently needed.Antecedentes: Se estima que 265,000 personas se encuentran sin hogar en Alemania, sólo 10,000 en Berlín. Su salud física y psicológica se ve particularmente amenazada por sus condiciones de vida. Para ellos, el acceso a los servicios de salud es frecuentemente difícil, algunas veces imposible. Los nuevos enfoques para el cuidado de las personas sin hogar ofrecen apoyo multidisciplinario, pero hace falta un análisis sistemático de los mismos. El propósito de este estudio es analizar las características socio-demográficas y de salud de los pacientes en el Centro de Salud para Personas sin Hogar de Berlín (Gesundheitszentrum für Obdachlose), fundado en el 2006. Método: Un estudio transversal retrospectivo para analizar la información de los pacientes a partir de septiembre 2006 a marzo 2008 con respecto a las razones para la búsqueda de atención, problemas de salud existentes, y características socio-demográficas. Resultados: De un total de 440 pacientes sin hogar, el 81% eran hombres, con una edad promedio de 43.5 (DS 13 años) y 19% eran mujeres, con una edad promedio de 37.2 (DS 12.8 años), 62% eran solteros, 26% extranjeros (particularmente de Europa del Este), 71% habían obtenido un certificado de graduación después de al menos 10 años de escolaridad, 16% tenían educación superior, y 53% no tenían seguro de salud. 58% tenían una adicción al tabaco y 43% al alcohol. Los problemas de salud más frecuentes fueron las enfermedades infecciosas (16%), los traumatismos (15%), las enfermedades respiratorias (14%), y las enfermedades de la piel (9%). Conclusiones: A pesar de la creencia popular, el estar sin hogar en Berlín afecta cada vez más a las mujeres, los adultos jóvenes, y a pacientes con mejor educación. Se necesitan con urgencia estudios más sistemáticos y longitudinales que analicen la atención médica específica para las personas sin hogar
El departamento de medicina social en el Centro Médico Montefiore y Victor Sidel
Montefiore’s Division of Social Medicine (DSM) (later a Department) was conceived and created by Martin Cherkasky, MD, in 1950 shortly before Cherkasky became the Director of Montefiore Hospital. As DSM’s first Chairman, Cherkasky understood health care as a social endeavor. The Department not only delivered first-class medical and health care, but understood the individual, the family, and the community as social entities involved in the creation of a more just and egalitarian society.La División de Medicina Social (DSM) de Montefiore (más tarde un Departamento) fue concebida y creada por el Dr. Martin Cherkasky, en 1950, poco antes de que Cherkasky se convirtiera en director del Hospital Montefiore. Como primer presidente de DSM, Cherkasky entendió la atención sanitaria como una empresa social. El Departamento no sólo brindó atención médica y de salud de primera clase, sino que entendió al individuo, la familia y la comunidad como entidades sociales involucradas en la creación de una sociedad más justa e igualitaria
Reseña del libro: Trabajo infantil y salud: aportes a la construcción del conocimiento. Visiones y paradigmas
Mas allá de la crisis actual: Movilización por la salud para todos y todas
This talk was originally given on July 10, 2012 during the Plenary Session of the Third Assembly of the People’s Health Movement (PHM), which was held at the University of the Western Cape, Capetown South Africa (July 6 -11, 2012).Plenaria (P4): Tercera Asamblea Mundial por la Salud de los Pueblos. University of the Western Cape, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 6 - 11 de julio de 2012
Trabajando por la Justicia Social en Montefiore y Einstein
Victor W. Sidel was the third head of Montefiore Medical Center’s Department of Social Medicine. Founded by Ephraim Bluestone and initially led by Martin Cherkasky and George Silver, the Department pioneered and implemented the vision of a “hospital without walls.” Sidel took that vision further by choosing to work primarily in health care rather than medical care, with the well rather than the sick, and with people rather than patients. The Department of Social Medicine of the 1970s created a discipline in “clinical public health” and landmark initiatives in the field: the Community Health Participation Program, the Child Care Health Project, the Addiction Services Agency Consultation and Training Project, methadone maintenance programs, prison health programs at Rikers Island, curricula in community and social medicine in universities across the New York City area, and international scholarship and advocacy, particularly involving China and Latin America. This article briefly describes these novel programs of the time and their descendants in the 21st century, emphasizing the formative impact of Sidel’s Department of Social Medicine of the 1970s and 1980s on Montefiore Medical Center/Albert Einstein College of Medicine’s work today, both in the Bronx and globally.Victor W. Sidel fue el tercer encargado del Departamento de Medicina Social del Centro Médico Montefiore. Fundado por Ephraim Bluestone e inicialmente encabezado por Martin Cherkasky y George Silver, el Departamento lideró e implementó la visión de un “hospital sin muros.” Sidel llevó esa perspectiva mucho más lejos al decidirse a trabajar fundamentalmente en el cuidado a la salud más que en el cuidado médico, con los sanos más que con los enfermos, y con personas más que con pacientes. El Departamento de Medicina Social de los años 1970’s creó una disciplina en “salud pública clínica” e iniciativas relevantes en el campo: el Programa de Participación en Salud Comunitaria, el Proyecto de Salud de Cuidado Infantil, la Agencia de Consulta de Servicios de Adicción y Proyecto de Rehabilitación, los Programas de Mantenimiento con Metadona, los programas de salud en prisión en la Isla de Riker, los planes de estudio en medicina social y comunitaria en las universidades a lo largo del área de New York, y becas y apoyos internacionales, que involucran particularmente a China y Latinoamérica. Este artículo describe brevemente estos programas novedosos de la época y sus descendientes del siglo 21, enfatizando el impacto formativo que tuvo el Departamento de Medicina Social de los años 1970’s y 1980’s sobre el trabajo de hoy en día en el Centro Médico Montefiore/Colegio de Medicina Albert Einstein, tanto en el Bronx como globalmente
Reseña del libro: Global Health Watch 3. An Alternative World Health Report* (Observatorio Global de Salud. Un informe alternativo mundial de salud)
La investigación y su vínculo con el derecho universal a la salud y el acceso efectivo a la atención de salud
It is common for governments to promise universal health care coverage during electoral campaigns; indeed, it is something that hardly anyone could not aim for.
Research can play a major role in the evaluation of health systems. Research thus contributes to the public debate regarding the health and wellness ef-fects of different systems as well as the degree to which different systems realize the universal right to health. Research can be used both by policy makers concerned with achieving effective coverage as well as by social movements interested in fostering public debate and social mobilization to demand governmental enforcement and protection of the universal right to health enshrined in international human rights law.Este ensayo es una reflexión sobre la relación de los procesos de investigación con el derecho universal a la salud y con el acceso efectivo a la salud (que lo diferencia del actualmente tan promocionado aseguramiento universal para la atención a la enfermedad, en inglés universal health coverage). Plantea la importancia del papel de la investigación para contribuir a reconocer cuáles son los resultados que en salud y bienestar producen los diversos tipos de sistemas y políticas de salud y cómo contribuyen al avance de la garantía del derecho a la salud, con el propósito de que los resultados de las investigaciones sean utilizados tanto por los decisores políticos interesados en el logro de la cobertura para todos, como por los actores sociales para fortalecer el debate público y la movilización social para exigirle al Estado garantice este derecho. Reconoce el aporte realizado desde América Latina al adelantar procesos de investigación participativos que permiten una construcción de conocimiento desde las realidades concretas de salud y que brindan elementos a las propias personas afectadas para desarrollar procesos de transformación. Hace un llamado para asumir un enfoque en la investigación de los sistemas y las políticas de salud que articule independencia, alto nivel crítico, reconocimiento de las inequidades y necesidades en salud en contacto directo con los decisores de política y con las comunidades, y una estrategia comunicativa para la difusión de los resultados
Mortalidad materna y morbilidad severa en Indonesia rural. Parte II. Implementación de auditorías comunitarias
INTRODUCTION: In the absence of unifying conceptual frameworks, there have been calls to identify and share practical experiences of community participation in health (CPH) to document the contexts and dynamics of participatory practice. OBJECTIVES: This article describes the process of a community-based review of care in obstetric emergencies from rural Indonesia. METHODS: Four village-based groups were convened to review a series of cases of maternal death and disability and to develop recommendations for health planning. Narrative analysis of the reviewers’ discussions was employed to describe and explain whether and how participation occurred. RESULTS: Participation was complex, dynamic and evolved over the course of the study. Although blame and defensiveness characterised the early discussions, over time the reviewers became less condemning of individuals and more so of systems and services, situating individual behaviours within wider health and social systems. Participants also increasingly shared personal experiences, generating rich and explicit reviews of care. Eliciting this information was contingent on skilful facilitation, assuring anonymity and instilling a ‘permission to criticise’ among participants. Sufficient time was also required to convey the necessary principles and reassurances. Despite evidence of learning outcomes, implementation and evaluation of the recommendations were not possible so sustainability and empowerment were likely to be limited. CONCLUSIONS: Despite its potential and relevance, the adoption of meaningful CPH activities may be threatened by wider socio-economic and political conditions, as well as by prevailing evidence hierarchies. We recommend policy and research to establish a firmer foundation for this progressive, yet obscured, public health concept.Introducción: en ausencia de marcos conceptuales u operativos unificados, se han hecho llamamientos para compartir experiencias prácticas de participación comunitaria en salud (pcs) para documentar el contexto y la dinámica de la práctica participativa. Objetivos: en este artículo se describe la implementación de un enfoque participativo basado en la comunidad de auditoría de la atención en emergencias obstétricas que se llevó a cabo en zonas rurales de indonesia. Métodos: cuatro grupos provenientes de distintas aldeas se reunieron para revisar una serie de casos de muerte materna y discapacidad Para formular recomendaciones para la planificación sanitaria. El análisis narrativo temático de las transcripciones de las discusiones fue empleado para describir la participación en lo ocurrido. Resultados: la participación fue compleja y dinámica y evolucionó a lo largo del estudio. Aunque la culpa y la actitud defensiva caracteriza las primeras discusiones, con el tiempo, los participantes condenan menos a las personas y más a los sistemas y servicios, situando las conductas individuales en el contexto del sistema de salud en general. Los participantes también compartieron cada vez más sus experiencias personales, generando evaluaciones ricas y explícitas sobre la atención. La obtención de esta información estuvo supeditada a la facilitación hábil, asegurando el anonimato e “inculcando” entre los participantes el permiso para criticar. Tiempo suficiente también estaba obligada a transmitir los principios necesarios y consuelos. A pesar de la evidencia, el proceso ha dado lugar a que las mujeres y los miembros de la comunidad estén más preparados e informados y sean sensibles a las emergencias obstétricas en los pueblos. La naturaleza de corto plazo del estudio significó que la aplicación y evaluación de las recomendaciones no fueron posibles. Sin un enfoque sostenido y permanente, el potencial para el impacto, la prevalencia y la autonomía fue limitado. Conclusiones: el estudio demuestra que si es cuidadosamente implementado, la participación comunitaria en la salud (PCS) puede rendir cuentas ricas y explicativas de los eventos adversos a la salud, proporcionando información irremplazable para la planificación sanitaria. Recomendamos el uso rutinario del método para la planificación distrital de la salud, configurado como un proceso continuo caracterizado por la autonomía, autoridad, independencia y la participación de los excluidos por los sistemas de salud y seguridad social. A pesar de su potencial y relevancia, la pcs auténtica puede verse amenazada por las condiciones socio-económicas y políticas de su contexto, así como por la evidencia de jerarquías existentes dentro de la investigación en salud pública. Recomendamos la implementación de políticas y más investigación para establecer una base más firme para definir precisamente este concepto de salud pública, progresista aunque opaco.
'Por el bien de la humanidad': el legado de las pruebas nucleares en Micronesia
US government research on the health effects of exposure to radiation from nuclear weapons in-volved gross violations of the human rights of peo-ple in the Marshall Islands. In all likelihood, fallout from US nuclear weapons testing in the Pacific was deposited on other Micronesian islands. The US government should release the classified data it pos-sesses on the history of nuclear testing, fallout pat-terns, and the effects on the people of the Marshall Islands and the rest of Micronesia. Health workers should work to ensure that nuclear-armed states ful-fill their treaty obligations to pursue negotiations toward the elimination of nuclear weapons. As a matter of social justice, in order to ensure the human right to health, the federal government should ex-tend Medicaid eligibility to all Micronesian people from the Compact of Free Association nations.La investigación por parte del gobierno de los E.U.A. respecto a los efectos de la exposición a radiación involucra graves violaciones a los derechos humanos de las islas Marshall. Con toda probabilidad, la radiación derivada de las armas probadas en el Pacífico se depositó en otras islas de Micronesia. Dicho gobierno debiera desclasificar los datos bajo su posesión respecto al historial de estas pruebas nucleares, dispersión de partículas y su efecto sobre la salud de la población sobre las Islas Marshall y el resto de Micronesia. Los trabajadores de la salud debieran trabajar para asegurar que los Estados con capacidad nuclear cumplan sus obligaciones de negociar para alcanzar la eliminación total de armas nucleares. Como asunto de justicia social, para asegurar el derecho humano a la salud, el gobierno federal debiera extender la elegibilidad a todos los micronesios del Compacto de Asociación Libre para el Medicaid
Honrando a Vic Sidel
This issue of Social Medicine honors the work of Victor W. Sidel, MD. Most of the papers come from a symposium held in his honor at the end of 2012. Their publication in this journal seems especially fitting since Dr. Sidel wrote a paper titled “Social Medicine at Montefiore: A Personal View” for the first issue of this journal in 2006.
Dr. Sidel and many of the speakers at the symposium are responsible for the remarkable flowering of U.S. social medicine that occurred in the 1960s and 1970s. We are delighted that many of the papers in this journal capture a bit of that remarkable period. In this editorial we would like to examine the historical context for that flowering and consider what implications it might have for social medicine today.Este número de Social Medicine rinde homenaje al trabajo del Dr. Victor W. Sidel. La mayoría de los artículos provienen de un simposio celebrado en su honor a finales de 2012. Su publicación en esta revista parece especialmente apropiada ya que el Dr. Sidel escribió un artículo titulado “Social Medicine at Montefiore: A Personal View” para el primer número de esta revista en 2006. El Dr. Sidel y muchos de los oradores del simposio son responsables del notable florecimiento de la medicina social estadounidense que se produjo en las décadas de 1960 y 1970. Estamos encantados de que muchos de los artículos de esta revista capturen un poco de ese período extraordinario