USAL (Universidad del Salvador): Open Journal Systems
Not a member yet
5299 research outputs found
Sort by
Observatorio e economías de Asia Pacífico e India
En las últimas décadas, el crecimiento de los países asiáticos ha sido el gran motor de la economía mundial. Una creciente integración, acompañada por mayor liberalización del comercio y las inversiones, ha llevado a un estado de mayor interdependencia. La cooperación y colaboración son vitales para la región, no ya en términos de seguridad y de paz, sino también en sentido económico. En este contexto, los encadenamientos productivos y la división del trabajo generan desafíos y oportunidades para el entramado productivo de Latinoamérica.El objetivo de este estudio es relevar, analizar y difundir los principales indicadores económicos de los países de Asia Pacífico e India, las tendencias de mercado que presentan nuevas oportunidades para las empresas argentinas y las políticas que tanto el gobierno nacional como los subnacionales apliquen a fin de lograr una inserción inteligente en Asia.Desde marzo de 2020, el centro de la investigación estuvo en las medidas aplicadas por la pandemia SARS COVID-19, los efectos de las restricciones aplicadas, las negociaciones internacionales y las perspectivas pospandemia, con especial énfasis en el relacionamiento económico de la región con América Latina y Argentina.El análisis documental de artículos académicos y oficiales producidos por expertos de la región y las estadísticas oficiales, privadas y de organismos supranacionales, permitió constatar el significativo y asimétrico efecto que tuvo la pandemia y las restricciones aplicadas sobre la actividad económica. Se destaca el bajo crecimiento de China, en contraposición a la dramática caída en India y países fuertemente dependientes del turismo y las remesas del exterior, así como también de las diversas capacidades con que cada país contaba para enfrentar y mitigar los efectos de la crisis sanitaria y sus derivaciones.También se concluyó que los acuerdos comerciales regionales y la tendencia a negociar acuerdos más ambiciosos —como es el caso de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en inglés) impulsado por los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN por sus siglas en inglés) y firmado por quince países de la región— han sido resilientes al evento sanitario. Asimismo, que la interdependencia económica existente producto, en parte, del crecimiento en importancia de las cadenas globales de valor regionales no se ha visto trastocada esencialmente, aun cuando se constataron comportamientos contrarios a esta tendencia, como los propiciados por algunas empresas de Japón. Finalmente, que las fricciones surgidas entre los países no han estado relacionadas directamente con lo acontecido en materia sanitaria ni tampoco con cuestiones económicas, ya sea comerciales o financieras, sino geopolíticas datadas tiempo atrás: como la del Mar del Sur de la China; la disputa entre la República Popular China y Taiwán; India y China por cuestiones fronterizas, y quizás con una excepción relevante como la compleja tensión geopolítica con derivaciones económicas entre China y Australia. Como resultado de las actividades de investigación, se inició la publicación de un informe bimensual con las conclusiones de los análisis realizados, el cual es de acceso libre, sin costo, se encuentra alojado en el sitio de Internet del Instituto y se distribuye por los canales de prensa interna y externa de la Universidad. En los informes se analizó el impacto que la pandemia tuvo sobre el producto bruto, las exportaciones, las inversiones y el turismo en la región, encontrando una gran disparidad, pero a la vez un factor común: el mejoramiento de los indicadores a partir de 2021. La gradual apertura de las fronteras y la rápida adaptación a las complicaciones derivadas de los protocolos sanitarios permiten ver una veloz recuperación de las economías asiáticas, factor que reforzará su función como motor de la economía global en el futuro cercano. Estas conclusiones fueron presentadas en foros, en el país y el extranjero, tales como los ciclos de conferencias organizadas por el Instituto de Investigación, el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), entre otros
La escena argentina de los esports
Los deportes electrónicos, es decir las prácticas competitivas basadas en videojuegos, constituyen un incipiente fenómeno cultural y mediático que moviliza hoy audiencias equiparables a deportes tradicionales y fuertemente instalados, y registra un vertiginoso ritmo de crecimiento, lo que le da cada vez más centralidad como plataforma mediática.Esta investigación se propuso explorar la escena argentina de los deportes electrónicos en torno a sus configuraciones estructurales, los formatos de relación con las audiencias, y los valores que movilizan a los actores que son parte de esta. Para esto se combinaron abordajes cualitativos como entrevistas en profundidad a distintos actores del ecosistema en Argentina (fans, jugadores, dueños de equipos, y autoridades de ligas y organizaciones de segundo nivel del sector), con observaciones etnográficas en eventos y netnografía sobre plataformas de contenidos digitales relacionadas con el fenónemo, concluyendo con una encuesta online (cuantitativa) a gamers y fans de eSports (con 800 casos a nivel nacional).La investigación encontró que más allá de su valor como plataforma de llegada a audiencias de consumidores, los esports —denominación habitual para el fenómeno— muestran particulares características culturales y valores propios a partir de los cuales podemos construir mensajes y conexiones efectivas con el público objetivo centennial. Este público se define habitualmente como la cohorte generacional compuesta por aquellos nacidos (aproximadamente) entre los años 1997 y 2012. Es decir, amén de su valor propio como industria mediática asociada a circuitos de consumos materiales y culturales concretos, la configuración estructural del fenómeno nos ofrece una oportunidad de aprendizaje sobre un posible nuevo espíritu de época, sostenido desde valores que sugieren diferencias entre la cultura millenial (la cohorte constituida por aquellos nacidos entre los años 1981 y 1996) y la cultura centennial. Estas características se ilustran a partir de la comparación con la cultura youtuber/influencer, la cual abordamos a nivel local en una investigación en el año 2016, y pone en evidencia el contrapunto entre ambos fenómenos. El fenómeno youtuber/influencer se caracteriza por el surgimiento de individuos que desarrollan contenidos en forma independiente que se publican y distribuyen a través de redes sociales, dentro de las cuales YouTube e Instagram son las principales, seguidas más recientemente por Twich y Tik-Tok. Estos individuos obtienen ingresos a través de la participación en las ganancias de dichas plataformas por la pauta publicitaria que se monta sobre sus contenidos, y también promocionando en forma directa productos o marcas, y han conseguido capturar una parte considerable de la inversión publicitaria global. Así, mientras que en el fenómeno youtuber/influencer priman las ideas de independencia, la monetización del carisma innato, la cultura Do It Yourself y la persecución de la idea de la “profesionalización del hobby”, el mundo de los deportes electrónicos se apalanca en la idea de la estructuralidad, jerarquía, complejidad organizacional y una clara cercanía a la cultura del emprendedurismo, la cual se manifiesta en la existencia de equipos estructurados como empresas privadas, con una estructura gerencial muy definida, los cuales se interrelacionan a través de eventos y redes altamente definidas, como campeonatos, torneos, ligas, asociaciones y demás. Estas diferencias tienen implicancias no solo en las modalidades de la relación entre las marcas y los actores de ambos mundos a la hora de involucrarlos en sus estrategias publicitarias, sino que dan cuenta de valores culturales que debencontemplarse en otros ámbitos, desde la gestión de los recursos humanos y hasta la definición de los territorios comunicacionales de las marcas que apuntan a los targets jóvenes
Explorando el concepto de asimetría cerebral a través de la manipulación de procesos relacionados con la música y la memoria
La implicancia de la música en el desarrollo de la cognición es tal, que pareciera existir una especialización hemisférica cerebral para esta habilidad. La hipótesis más reconocida en la actualidad establece que el procesamiento cerebral de la música recluta preferentemente el hemisferio derecho. Esta participación asimétrica de los hemisferios cerebrales en ciertas funciones es conocida desde fines del siglo XIX con los estudios de Paul Broca. Recientemente, la asimetría hemisférica ha sido fuertemente estudiada en relación con la memoria, dando como resultado el modelo HERA (Hemispheric Encoding Retrieval Asymmetry). Este modelo propone que existe una asimetría en cuanto a las regiones cerebrales implicadas en la memoria, pero basados en los procesos de codificación y recuperación. En otras palabras, existiría una activación selectiva del hemisferio izquierdo durante la codificación de información en la memoria y una activación selectiva del hemisferio derecho durante la recuperación de la información. El presente trabajo propone una breve revisión bibliográfica sobre asimetría cerebral en relación con la música y la memoria y genera una idea novedosa para el estudio de la asimetría cerebral combinando estos dos proceso