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Buenos Aires 1962. Proyecto para la Biblioteca Nacional, una vez que la función de la función dejó de ser la forma ; Buenos Aires 1962. Project for the National Library, the Time that the Function of Function was not to be Form
La cuestión de la forma no debe ser dada por sentada en arquitectura. Durante gran parte de su historia moderna, de las vanguardias a la Posguerra, los arquitectos dejaron de lado no ya la figuración, sino todo tipo de mímesis, excepto por la representación de cierto ideal estético abstracto objetivo. La forma constituyó una cualidad sin rango, derivada de lo que el concepto “función” significara: la lucha por la supervivencia de la especie, la organicidad de un sistema de vísceras, el movimiento eficaz y letánico de una máquina (Behne, 1923; De Fusco, 1967). Desde tal perspectiva, la emoción provenía de la coincidencia entre el aspecto de la cosa y su estricto cometido: morar, trabajar, aprender, conducirse (Groys, 2014). El drama que el final de la Segunda Guerra desnudó, forzó la reintroducción del debate por la forma arquitectónica, más allá de la limitada ficción modernista, desapasionada y racional. Cuando la función dejó de ser el patrón unitario contra el que comparar a los edificios modernos, críticos e historiadores debieron disponer de nuevos espejos: monumentalidad, el proceso de producción, el usuario, la ciudad, la forma, el genius loci, la Historia, la tradición o la cultura, traicionando tradiciones. La tradición moderna, al reintroducir los parámetros plásticos y formales de ciclos previos y la tradición clasicista, al dejar de lado su particular figuración. La pregunta de este escrito será por la finalidad en arquitectura, aquella vez que la función de la función dejó de ser la forma de la forma. Esa cuestión se intenta responder aquí, en torno del concurso para el proyecto de la sede definitiva de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires de 1962, considerado como el regreso de la discusión sobre el monumento, en la Argentina del Desarrollismo. El primer capítulo aquí, referirá a la progresiva transformación del concepto de función en finalidad. Un segundo capítulo, referirá a la imagen como finalidad, es decir, como valoración no exclusivamente práctica, que vincula el proyecto mediante formas, al encargo y al programa. Finalmente, se verificará la formulación de imágenes arquitectónicas como catalizadoras de emociones propiciadas, que responden al concepto de finalidad, en el caso de arquitectura pública, tal como ha querido ser presentada en torno del concurso mencionado. A la arquitectura de la Biblioteca Nacional, como a la arquitectura que se producía en 1950 y 1960, se la llamó también “sistémica”, una metáfora tan orgánica como mecánica y solo después de la clasificación de Reyner Banham, “nuevo-brutalista” (Banham, 1955). A un rasgo de una organización eficiente y provechosa se le superpuso por la forma, un rasgo de carácter manifiesto, redundante y dramático por el arrojo que presupone, e ineludible. Este artículo es en una comprobación bibliográfica ex post. Fue pertinente reconstruir la finalidad de la Biblioteca como se desprende, no solo de las bases del Concurso de anteproyectos, sino de la memoria de los autores del proyecto, del dictamen de los jurados y de la presentación al público del proyecto premiado. No debe esperarse aquí una descripción arquitectónica o proyectual del edificio de la Biblioteca, sino la enumeración de los rasgos arquitectónicos que orientan en la comprensión del concepto de finalidad en arquitectura pública, manifestada como interpretación de las expectativas de los promotores y dirigentes sobre el edificio, por encima de las consideraciones técnicas y funcionales, reinaugurando la dimensión figurativa de la arquitectura de la ciudad.
Image is an issue that should not be taken for granted in architecture. For much of their modern history, from the Avant-Garde to the Postwar period, architects left aside not ot only artistic figuration, but any kinds of mimesis, except for the representation of a certain objective abstract aesthetic ideal. Form constituted a quality without rank, derived from whatever the concept “function” might mean: the struggle for the survival of the species, the organicity of a system of viscera, the efficient and lthanic movement of a machine (Behne, 1923; De Fusco, 1967). From such point of view, the emotional aspect of the work of architecture derived from the coincidence between the appearance of the thing and its strict purpose: dwelling, work, learning (Groys, 2014). The drama that the end of the Second World War undressed, forced the reintroduction of the debate over the architectural form, beyond the limited modernist fiction, dispassionate and rational. When function ceased to be the unitary pattern against which to compare modern buildings, critics and historians had to have new mirrors: monumentality, the production process, the user, the city, the form, the genius loci, History or culture, betraying two traditions. The modern tradition, by reintroducing the plastic and formal parameters of previous critical and productive cycles, and the classicist tradition, by leaving aside again its particular figuration. The question of this writing will be about the purpose in architecture, that time that the function of the function ceased to be the form of the form. This question is attempted to be answered here, around the contest for the project of the National Library in Buenos Aires in 1962, considered as a chance of reintroduction of the debate around monumentality in Argentina duribg the Developmentalism Cycle (1957-1972). The first chapter will refer to the progressive transformation of the concept of “Function” to the one of “Purpose”. A second chapter will refer to the “Form” as a “, that is tosay, as a not exclusively practical assessment, which links the project through forms, to organization and to the program. Finally, the formulation of architectural images will be verified as catalysts of propitiated emotions, which respond to the concept of purpose, in the case of public architecture, as it has wanted to be presented around the aforementioned contest. The architecture of the National Library, like the architecture produced in 1950 and 1960, was also called “systemic”, a metaphor as organic as it was mechanical and only after Reyner Banham’s classification, “new-brutalist” (Banham, 1955). A feature of an efficient and profitable organization was superimposed by the form, a trait of character that is manifest, redundant and dramatic because of the courage it presupposes, and inescapable. This article is in an ex post bibliographic check. It was pertinent to reconstruct the purpose of the Nationa Library as it can be deduced, not only from the bases of the Contest, but also from the memory of the authors of the project, the Jury’s reports and the display of the winning project to the public. An architectural or project description of the Library building should not be expected here, but rather the enumeration of the architectural features that guide the understanding of the concept of “Purpose” in public architecture, manifested as an interpretation of the expectations of the promoters and officers about the building, above technical and functional considerations, which reopened the figurative dimension of the city’s architecture.Fil: Plotquin, Silvio. Universidad de Buenos Aires; Argentina
El proceso de diseño ya no es lo que era entonces: La joven arquitectura del estudio BDELTV en Buenos Aires, 1965-1970
Grandes Luces: Vivienda y arquitectura en el ciclo de producción de la energía eléctrica
The modernization of the process of electrical power in Argentina involved public works at different levels: from the construction and expansion of nuclear reactors and thermoelectric power plants conceived as engineering-machines to the planification of the site building facilities and the permanent “permanent villages” for the employees and CEOs as well. The fullfillment of these works often required international expertise an involved the participation of local architectural studies with different professional compositions either by call or contest, whose recurrence in the area supports the hypothesis of a sui geneis specialization developed in the short period that accompanied the process. Some of the projects undertaken (production plants, temporary dwellings and permanent villas) record the architectural needs of the process as an example of the degree of the involved modernization throughout a work period that started with issuance of the preliminar consulting drafts of the El Chocón-Cerros Colorados complex in 1965 and ends with the project for the Villa Permanente Alicurá in 1978, one of the last works for the sector in co-authorship of the Llauró - Urgell Arquitectos office.La modernización del proceso íntegro de la luz en Argentina involucró obras de interés público en diferentes niveles: desde la construcción y ampliación de los reactores nucleares y las usinas termoeléctricas concebidos como edificios-máquinas y la urbanización de los obradores para el proceso mismo de su construcción pero también, las “ciudades-villa” permanentes para empleados y técnicos residentes. El desarrollo de estas obras requirió del expertise internacional tanto como de la participación, por llamado o concurso, de estudios de arquitectura locales con diferentes composiciones profesionales, cuya recurrencia en el sector permite proponer la hipótesis de una especialización elaborada en el corto período que acompañó las necesidades del proceso. Algunos de los proyectos encarados, plantas de producción, viviendas transitorias y villas permanentes registran las necesidades espaciales del proceso como ejemplo de modernización puesta en marcha, a lo largo del lapso que comprende aproximadamente desde la emisión de los pliegos de consulta del complejo El Chocón-Cerros Colorados, de 1965, hasta el proyecto para la Villa Permanente Alicurá de 1978, una de las últimas obras para el sector en co-autoría del estudio Llauró – Urgell Arquitectos
Buenos Aires 1962. Proyecto para la Biblioteca Nacional
Image is an issue that should not be taken for granted in architecture. For much of their modern history, from the Avant-Garde to the Postwar period, architects left aside not ot only artistic figuration, but any kinds of mimesis, except for the representation of a certain objective abstract aesthetic ideal. Form constituted a quality without rank, derived from whatever the concept "function" might mean: the struggle for the survival of the species, the organicity of a system of viscera, the efficient and lthanic movement of a machine (Behne, 1923; De Fusco, 1967). From such point of view, the emotional aspect of the work of architecture derived from the coincidence between the appearance of the thing and its strict purpose: dwelling, work, learning (Groys, 2014). The drama that the end of the Second World War undressed, forced the reintroduction of the debate over the architectural form, beyond the limited modernist fiction, dispassionate and rational. When function ceased to be the unitary pattern against which to compare modern buildings, critics and historians had to have new mirrors: monumentality, the production process, the user, the city, the form, the genius loci, History or culture, betraying two traditions. The modern tradition, by reintroducing the plastic and formal parameters of previous critical and productive cycles, and the classicist tradition, by leaving aside again its particular figuration. The question of this writing will be about the purpose in architecture, that time that the function of the function ceased to be the form of the form.
This question is attempted to be answered here, around the contest for the project of the National Library in Buenos Aires in 1962, considered as a chance of reintroduction of the debate around monumentality in Argentina duribg the Developmentalism Cycle (1957-1972). The first chapter will refer to the progressive transformation of the concept of “Function” to the one of “Purpose”. A second chapter will refer to the “Form” as a “, that is tosay, as a not exclusively practical assessment, which links the project through forms, to organization and to the program. Finally, the formulation of architectural images will be verified as catalysts of propitiated emotions, which respond to the concept of purpose, in the case of public architecture, as it has wanted to be presented around the aforementioned contest. The architecture of the National Library, like the architecture produced in 1950 and 1960, was also called "systemic", a metaphor as organic as it was mechanical and only after Reyner Banham's classification, "new-brutalist" (Banham, 1955). A feature of an efficient and profitable organization was superimposed by the form, a trait of character that is manifest, redundant and dramatic because of the courage it presupposes, and inescapable.
This article is in an ex post bibliographic check. It was pertinent to reconstruct the purpose of the Nationa Library as it can be deduced, not only from the bases of the Contest, but also from the memory of the authors of the project, the Jury’s reports and the display of the winning project to the public. An architectural or project description of the Library building should not be expected here, but rather the enumeration of the architectural features that guide the understanding of the concept of “Purpose” in public architecture, manifested as an interpretation of the expectations of the promoters and officers about the building, above technical and functional considerations, which reopened the figurative dimension of the city's architecture.La cuestión de la imagen no debe ser dada por sentada en arquitectura. Durante gran parte de su historia moderna, de las vanguardias a la Posguerra, los arquitectos dejaron de lado no ya la figuración, sino todo tipo de mímesis, excepto por la representación de cierto ideal estético abstracto objetivo. La forma constituyó una cualidad sin rango, derivada de lo que el concepto “función” significara: la lucha por la supervivencia de la especie, la organicidad de un sistema de vísceras, el movimiento eficaz y letánico de una máquina (Behne, 1923; De Fusco, 1967). Desde tal perspectiva, la emoción provenía de la coincidencia entre el aspecto de la cosa y su estricto cometido: morar, trabajar, aprender, conducirse (Groys, 2014). El drama que el final de la Segunda Guerra desnudó, forzó la reintroducción del debate por la forma arquitectónica, más allá de la limitada ficción modernista, desapasionada y racional. Cuando la función dejó de ser el patrón unitario contra el que comparar a los edificios modernos, críticos e historiadores debieron disponer de nuevos espejos: monumentalidad, el proceso de producción, el usuario, la ciudad, la forma, el genius loci, la Historia o la cultura, traicionando tradiciones. La tradición moderna, al reintroducir los parámetros plásticos y formales de ciclos previos y la tradición clasicista, al dejar de lado su particular figuración. La pregunta de este escrito será por la finalidad en arquitectura, aquella vez que la función de la función dejó de ser la forma de la forma.
Esa cuestión se intenta responder aquí, en torno del concurso para el proyecto de la sede definitiva de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires de 1962, considerado como el regreso de la discusión sobre el monumento, en la Argentina del Desarrollismo. El primer capítulo aquí, referirá a la progresiva transformación del concepto de función en finalidad. Un segundo capítulo, referirá a la imagen como finalidad, es decir, como valoración no exclusivamente práctica, que vincula el proyecto mediante formas, al encargo y al programa. Finalmente, se verificará la formulación de imágenes arquitectónicas como catalizadoras de emociones propiciadas, que responden al concepto de finalidad, en el caso de arquitectura pública, tal como ha querido ser presentada en torno del concurso mencionado. A la arquitectura de la Biblioteca Nacional, como a la arquitectura que se producía en 1950 y 1960, se la llamó también “sistémica”, una metáfora tan orgánica como mecánica y solo después de la clasificación de Reyner Banham, “nuevo-brutalista” (Banham, 1955). A un rasgo de una organización eficiente y provechosa se le superpuso por la forma, un rasgo de carácter manifiesto, redundante y dramático por el arrojo que presupone, e ineludible. (FIGURA_01)
Este artículo es en una comprobación bibliográfica ex post. Fue pertinente reconstruir la finalidad de la Biblioteca como se desprende, no solo de las bases del Concurso de anteproyectos, sino de la memoria de los autores del proyecto, del dictamen de los jurados y de la presentación al público del proyecto premiado. No debe esperarse aquí una descripción arquitectónica o proyectual del edificio de la Biblioteca, sino la enumeración de los rasgos arquitectónicos que orientan en la comprensión del concepto de finalidad en arquitectura pública, manifestada como interpretación de las expectativas de los promotores y dirigentes sobre el edificio, por encima de las consideraciones técnicas y funcionales, reinaugurando la dimensión figurativa de la arquitectura de la ciudad
Buenos Aires, 1962. O projeto pra a Biblioteca Nacional: A arquitetura e o propósito
The drama revealed by the end of the Second War, forced the reintroduction of the debate on architectural form, beyond a limited dispassionate and rational fiction of function. When function ceased to be the unitary pattern against which to compare modern buildings, critics and historians had to have new mirrors: monumentality, the production process, the user, the city, the form, the genius loci, the History, tradition or culture. In the following article the formulation of architectural images as catalysts of the concept of purpose in public architecture will be verified, as it was presented around the contest for the ultimate headquarters of the National Library in Buenos Aires in 1962, in whose architecture a feature of a manifest, redundant and dramatic character was superimposed by form to an efficient scheme and profitable organization.El drama que desnudó el final de la Segunda Guerra, forzó la reintroducción del debate por la forma arquitectónica, más allá de una limitada ficción desapasionada y racional de la función. Cuando la función dejó de ser el patrón unitario contra el que comparar a los edificios modernos, críticos e historiadores debieron disponer de nuevos espejos: monumentalidad, el proceso de producción, el usuario, la ciudad, la forma, el genius loci, la Historia, la tradición o la cultura. En el siguiente artículo, se verificará la formulación de imágenes arquitectónicas como catalizadoras por caso, del concepto de finalidad en arquitectura pública, tal como ha querido ser presentada en torno del concurso de la sede definitiva de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires de 1962, en cuya arquitectura, a un rasgo de organización eficiente y provechosa, se superpuso por la forma, un rasgo de carácter manifiesto, redundante y dramático- con el arrojo que presupone.O drama revelado no final da Segunda Guerra, forçou a reintrodução do debate sobre a forma arquitetônica, para além de uma ficção de função limitada e imparcial. Quando a função deixou de ser o padrão unitário contra o qual comparar os edifícios modernos, críticos e historiadores tiveram que ter novos espelhos: a monumentalidade, o processo de produção, o usuário, a cidade, a forma, o genius loci, a História, a tradição ou a cultura. No artigo seguinte será verificada a formulação de imagens arquitetônicas como catalisadores do conceito de finalidade na arquitetura pública, tal como foi apresentado em torno do concurso para a sede definitiva da Biblioteca Nacional de Buenos Aires em 1962, em cuja arquitetura um recurso de caráter manifesto, redundante e dramático foi sobreposto pela forma a um esquema eficiente e uma organização lucrativa
Álvarez-Ruiz: moderno fin. El Teatro Municipal General San Martín.1952-1960
La arquitectura del Teatro Municipal General San Martín, proyectado entre 1952 y 1954 y construido hasta el final de ésa década, se ha impuesto como edificio moderno, tanto por la prismática claridad material de su perfil, como por el gusto en la selección de acabado para superficies y detalles. ¿Se explica, aunque sea parcialmente, por el golpe de timón que los Estados Unidos realizan en la segunda posguerra a la par del Mies norteamericano (como manifiestan la suerte del nuevo “tour” al MIT de los compatriotas Juan Ángel Casasco o Juan Manuel Borthagaray)? Es fundamental recordar que, entonces, el Seagram Building no existía aún y los Lake Shore Drive Apartments acababan de estrenarse. ¿Debe acaso aceptarse su composición como una sosegada reinterpretación de la textura del brise-soleil del Ministero de Educação carioca (1937- 43) ya sublimada en la fachada del UN Headquarters neoyorquino de 1948? La apuesta plástica de la magnitud de la fachada principal, mediante un solo y sereno frente integral, es una solución definitivamente anticipatoria, dado que no es posible generalizar muchos casos anteriores a ella, y no solo en nuestro medio, y refiere aplicadamente, a los mandatos del CIAM de 19303 y a la fachada transparente de la Cité de Refuge de 1933 en la ajustada razón mecánica de cada una de las partes que la componen
Entre la agonía de las artes bellas y la expectativa de los oficios: del complejo mestizaje de dos sistemas creativos en la tipología de los rascacielos
La tipología del rascacielos fue presentada como desafío no tanto al sistema productivo de los ateliers norteamericanos, como a su lógica compositiva. Se querido ver en la construcción histórica y crítica de una continuidad estética entre el Beaux Arts y cierta arquitectura del ciclo entre las dos Guerras de la primera mitad del Siglo XX, una suerte de “planchado”, de despojamiento, de retorno o purificación, asentado ya sobre un juicio entre los diferentes tipos de arquitectura. Una “simplificación”, ya considerada virtuosa, del sistema compositivo de la arquitectura de Beaux Arts, en dirección de las fachadas sencillas y mediterráneas de las villas, los ministerios, las viviendas colectivas y el resto de arquitectura metropolitana monumental de los años veintes y treintas en Alemania, Suiza, Holanda o Gran Bretaña. En medio de este camino de simplificación debe contemplarse también a aquella arquitectura considerada moderna por sus autores, por ejemplo, Otto Wagner antes citado o Auguste Perret. No ha sido poco frecuente la comparación de cierta arquitectura doméstica o burguesa producida a caballo de las vanguardias centroeuropeas de los años veintes con el clasicismo “grande, noble, sereno y sencillo” de mediados del Siglo XVIII y menos raros son aún los estudios del pasado Siglo XX, que han construido una logos racional e ideal –aunque precisamente parcial entre la Ilustración y la Entreguerra. Así pues el “pretérito anterior”, perfecto pero pasado,de las villas de Loos o de Alejandro Bustillo, para citar un caso local, ofrecieron la paradoja de una modernidad fuera del tiempo.Facultad de Arquitectura y Urbanism
Dividir, sumar, multiplicar. Eficiencia y burocracia en el ideario del proyecto del Teatro San Martín
El Teatro Municipal General San Martín, proyectado entre 1952
y 1954 y construido hasta el final de esa década, se ha impuesto
por su arquitectura, como un edificio moderno, tanto por la prismática
claridad material de su perfil, como por el gusto en la
selección del acabado de superficies y detalles. Es fundamental
recordar que el Seagram Building no existía aún y los Lake Shore
Drive Apartments acababan de estrenarse. ¿Debería acaso
aceptarse su composición como una sosegada reinterpretación de
la textura del brise-soleil del Ministério da Educação carioca
(1937-43) ya sublimada en la fachada del United Nations
Headquarters neoyorquino de 1948
Sánchez, Lagos y de la Torre: la iniciativa privada a la vanguardia de la interpretación normativa
This article proposes an interpretation that refutes the simplification or logical heritage approach which deals with the path that goes from the savoir faire of the Beaux Arts architects to the subsequent tuition of the International Style. The buildings that Corina Kavanagh or her brother Diego –together with her partner Pablo Cárdenas Jr- commissioned to Sánchez, Lagos y de la Torre between 1934 and 1936 merged the program of luxury apartments for rent with modern architecture. This not frequent feature -which should not be taken for grantedprovides the case studies. Among them, the Kavanagh Building embodied the uttermost example of a developers’ investment modality which characterized a brief cycle that continued until 1936. Three of the cases addressed –which were commissioned as apartment buildings for rent- introduced solutions based on a pragmatic and innovative decision making as regards city corner spots that entailed important consequences for composition, visual perception and the interior layout of buildings.El presente artículo propone una interpretación contra la perspectiva de la simplificación o de la lógica herencia establecida para el peregrinaje que va del oficio de las Beaux Arts a la posterior colegiatura del Estilo Internacional. Las obras que Corina Kavanagh o que su hermano Diego con su socio Pablo Cárdenas (h) encargaron al estudio Sánchez, Lagos y de la Torre entre 1934 y 1936, cruzaron el programa de departamentos de lujo con la arquitectura moderna. Este rasgo no frecuente que no será dado por sentado, aportará los casos de estudio de los que el Edificio Kavanagh constituyó el ejemplo acabado de una modalidad de inversión durante un ciclo breve que duró hasta 1936. Tres de los casos estudiados destinados a edificios de renta ofrecen soluciones basadas en decisiones pragmáticas e innovadoras respecto de implantación en predios de esquina, con importantes consecuencias en la composición, la percepción visual y la distribución interior de los edificios
Cimientos sólidos, proyección audaz: Espacios y objetos en el diseño corporativo de Olivetti de Argentina
Con la diversificación de la producción industrial en Argentina desde fines de los cincuentas la radicación de empresas extranjeras significó la aparición de los cargos ejecutivos, una capa propia dentro de la estructura social caracterizada por el consumo de bienes modernos y calificados por el diseño. Los conceptos formales de los productos Olivetti impactaron en la conformación espacial y arquitectónica de sus ámbitos productivos. La coordenada de acuerdo entre las premisas centrales de la marca y la coyuntura técnica y logística local, al modo en que se ha cristalizado en las sedes argentinas integrará el argumento de este trabajo. Palabras Clave: Desarrollismo, Diseño corporat
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