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Del cimarrón Esteban a la intelectual Georgina. Notas sobre la evolución del género testimonial negro en Cuba
Starting from a due reflection on Miguel Barnet’s Cimarrón as the first experiment on a testimony-novel – and considering the problems and contradictions of a cultural and political operation in which the witness-informant’s voice risks being overcome or at least misinterpreted by the author-transcriber – this paper goes on to consider the evolution of the testimony genre in 1990s Cuba, where women of African descent often intervened by speaking or writing, and managed to impose their views autonomously
Yo sé del amor negro a la libertad sensata...” : Hombres y mujeres ‘de color’ en el modernismo hispanoamericano
Abordar el tema, amplio y huidizo, de la presencia y representación, en el Modernismo hispanoamericano, de la que hoy en día se suele definir, enfáticamente,“tercera raíz de América”, no es tarea sencilla ni confortable, porque obliga a conjeturar sobre ausencias, hipotizar acerca de negaciones y reflexionar alrededor de huellas e pequeños indicios esparcidos a lo largo de por lo menos tres décadas de producción literaria bastante heterogénea.
Voy a adelantar algo de mis conclusiones, para que conste mi frustración.
No hay duda de que la vanguardia modernista emprendió una tímida introspección hacia las culturas indígenas a la zaga de Rubén Darío que en ... había declarado:
“Si hay poesía en nuestra América, ella está en las cosas viejas: en Palenke y Utatlán, en el indio legendario, y en el inca sensual y fino, y en el gran Moctezuma de la silla de oro”.
Pues bien, si esta tímida reflexión se limitaba al pasado precolombino, es evidente que el presente indígena no interesaría por no ser fuente de inspiración poética. Y si el indio moderno, su figura, pensamiento, cultura, lengua, no entraba en la elaboración poética modernista, como podría hacerlo el negro destribalizado, con su pesada carga histórica negativa y sobre todo sin ningún pasado legendario?
Sin embargo, en José Martí y en el mismo Darío el negro de vez en cuando asoma en poemas y mucho más en textos en prosa. Relacionar muy brevemente sobre como, hasta qué punto y sobre todo de qué forma, va a ser mi compromiso hoy aquí.
Es evidente un compromiso de investigación, o por lo menos un esfuerzo de mirada consciente, hacia los afrodescendientes (otro término politically correct actualmente en voga en casi toda Hispanoamérica).
En efecto, en el célebre discurso “Con todos y para el bien de todos”, pronunciado el 26 de noviembre de 1891 en Tampa, Martí había declarado:
...Yo se de manos de negro que están más dentro de la virtud que las de blanco alguno que conozco: yo sé del amor negro a la libertad sensata, que sólo en la intensidad mayor y natural y útil se diferencia del amor a la libertad del cubano blanco: yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble, y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: yo lo amo...
En el patriota cubano, pues, la actitud política abiertamente antiesclavista se alimenta de un sentimiento optimista de pacificación social, como bien refleja la carta del mismo autor a La Nación de Buenos Aires el 2 de diciembre de 1885 (t. 10, p. 316):
El negro mismo, a quien en veinte años de prueba ha aprendido a tratar como hombre su señor antiguo, ve que en las gentes de su propio solar tiene amigos leales, y que el blanco se ha olvidado ya de ser su dueño: abonan y a los campos los huesos de los perros que en otro tiempo por bosques y por nieves los perseguían.
La misma mirada solidaria se encuentra en una pintura de Juana Borrero, Los negritos, que Lezama Lima definió como la única pintura genial del siglo XIX cubano:
Las vivencias profundas que produce la contemplación de los Negritos, son semejantes a las que produce la Gioconda. No creáis que deliro. Lo que en un sitio cualquiera puede intentarse con el enigma de una dama renacentista aislada en un coro de rocas, puede intentarse también en otro con enigmáticos negritos sonrientes, donde el coro de rocas está reemplazado por la indescifrable arribada de otro negrito con la gorra cruzada. Yo no hablo de la falsa categoría de lo cualitativo alcanzado en un arte, sino de las vivencias profundas que produce en el espectador el reto de las instantáneas aglomeraciones de lo que es verdaderamente configurador en el hombre.
.
Y poco importa que en la poesía del dandy Julián del Casal el negro sea solo un color, y además negativo: es un hecho que el mismo Julián favoreciera en 1891 la publicación, en el periódico habanero La caricatura, de los versos a la negra Dominga de Rubén Darío.
En efecto, ya en el auge del Modernismo, el poeta nicaragüense se percató de los prejuicios y la discriminación racial contra los negros en Hispanoamérica, especialmente en Estados Unidos de Norteamérica, su obra en prosa, inspirada en nobles ideales humanitarios habla del tema. Sin embrago, el único poema de tema negro que se le conoce es La negra Dominga, escrito durante una estancia en La Habana desde una perspectiva estética y sensual, en donde se concibe a la mujer negra como una flor de ebano en un entorno exótico y alegre y muy lejos de abordarla desde su problemática social. Una mujer, sin embargo, “fogosa y violenta”, entre femme fatal y hetaira, que “con halagos de gata y pantera tiende al blanco su abrazo febril”.
La mujer fatal de los textos modernistas hispanoamericanos inició como una adaptación de la femme fatale europea, principalmente de la princesa Salomé, para después buscar su imagen propia, instalándose en el arquetipo de la mulata, que cumplía con la función de hembra misteriosa, seductora y transgresora de las reglas sociales, cuya cabellera negra es objeto de obsesión por parte de los hombres. En el Modernismo la cabellera ya tenía un lugar importante como parte de la belleza femenina porque generaba una fascinación letal. Patricia Aristizábal Montes identifica tres colores de cabello, cada uno con su significado cultural y moral. El color rubio es considerado como el representante ideal de la belleza, dignidad y gracia femenina. También el rubio se relaciona con la imagen pura de la Virgen María y por ser el tono de cabello perfecto para la poesía del Siglo de Oro español. El color rojo, a diferencia del anterior, se relaciona con la belleza demoniaca y la traición, al mismo tiempo que simboliza la sensualidad descontrolada, animal y provocadora. El cabello de color negro es el preferido para las mujeres fatales porque es considerado un tono exótico y erótico. A diferencia del rojo, la tonalidad negra no se le relaciona con la sexualidad descontrolada sino con la sensualidad natural de las mujeres. Aquellas que poseen este color de cabello no se idealizan como la mujer de cabello rubio, sino que representan a un ser más real que es capaz de mostrar sus pasiones y encantos sin la necesidad de ser amada o temida, pero sí genera una mezcla de esos dos sentimientos en el hombre.
Mejía Núñez, acerca de la mujer mulata (también Bajini 2003), observa que ésta surge de la mezcla de dos razas dio por resultado un estereotipo de belleza y sensualidad que constituyó una fuente de inspiración en las corrientes artísticas de Hispanoamérica. [...] La fusión de dos sangres y dos culturas han dado a esta mujer una exuberante sexualidad que se describen en la poesía y la narrativa hispanoamericana a través de imágenes y metáforas que la asocian dentro de un espacio paradisíaco. (s/n) La presencia de la mulata dentro del mundo literario cumple la función de mujer exótica desde la época de la colonia; su desempeño en la literatura siempre se ha relacionado con lo sexual porque es vista como una amante o prostituta y no se le concibe como esposa ni del negro ni del blanco.
Al igual que Darío, el mexicano José Juan Tablada (1871-1945) recurrió a la figura de piel de ébano como un recurso de exuberante sensualidad, descrita a través de símiles, imágenes y metáforas que la asocian a los frutos, lo salvaje y exótico de la naturaleza describen el ritmo cadencioso de sus caderas equiparable al vaivén de la hamaca:
Mi cuerpo es una hamaca
tropical con vaivén de danzón;
...
¡aquí hay candela!
De la reina de Saba, Salomón
amaba la candela;
vengan; para encenderse el corazón
¡aquí hay candela! (Canción de la Mulata)
Dentro de las formas del haiku japonés, Tablada recurre a él, con la concepción del misterio y encanto que caracteriza a la mujer Mulata, retomando el color oscuro de su piel desde la tradición hebraica en la reina del Saba. Tablada sitúa a la Mulata en condición de mujer fatal dentro de un entorno hedonista-paradisíaco en donde los contrastes claro-oscuro (piel obscura- lágrimas blancas) la integran en su condición humana:
La mulata de ébano
mece en una canción
como en fácil hamaca
su candor animal.
Y abre su faz lustrosa
de anona tropical
la miel de una sonrisa
granizo y bermellón.
(...)
Bajando hacia América del Sur:
Para los modernistas peruanos el negro es ingenuo, humilde y guiado por su instinto.
Abraham Valdelomar, en Ensayo sobre la psicología del gallinazo (1917) se opone al cisne dariano.
Argentina: ausencia y prejuicio.
A propósito del los negros estadunidenses el mismo Darío había escrito: “son los más osados, los más audaces que pueden existir sobre la superficie de la tierra". Para apoyar esta opinión cita al Dr. Damian Lan, un escritor argentino: "Yo no he visto, ya que de audacias le hablo, nada más atrevido, más decididamente atrevido, que el negro americano. ¡Ah, los negros! ... son el terror de los turistas extranjeros y la sombra nefasta de sus compatriotas blancos".
Frente a una realidad cultural de payadores como Gabino Ezeiza y del candombe en Uruguay, el modernismo rioplatense omite el tema.
BIBLIOGRAFÍA in progress
Bruña Bragado, M.a José, 1976-. Título: Estética de bazar y mímesis en el modernismo rioplatense: Julio Herrera y Reissig y Leopoldo Lugones.
Bruña Bragado, M.a José. 1976. “Estética de bazar y mímesis en el modernismo rioplatense: Julio Herrera y Reissig y Leopoldo Lugones.
Carrera Eras, Pedro. “Rubén Darío y el tema de la ujer mulata: la negra Dominga.
Carrera Eras, Pedro. Rubén Darío y el tema de la mujer mulata: ‘La negra Dominga”. Un viaje a España con escala en La Habana.
Guberman, Mariluci. “La poética del cuerpo negro en Hispanoamérica”.
Holmes, Henry. “Ildefonso Valdés y su libro Negros esclavos y negros libres”.
Olivos, Loreto. “El lenguaje figurado en el discurso de Jose Marti Nuestra America”
Una siciliana chichimeca frente a la Modernidad Americana
Una siciliana chichimeca frente a la Modernidad Americana
por Irina Bajini
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Cuerpos santos y cuerpos esclavos en la Lima virreinal
En el contexto peruano, la construcción de imágenes a través de las cuales proponer modelos de santidad y obediencia que devolvieran a la Iglesia aquella autoridad moral que la Reforma había puesto en tela de juicio, fue particularmente evidente. En los conventos que durante el siglo XVII proliferaron por todo el Virreinato del Perú, la práctica de la escritura se admitía, aunque no estaría entre sus tareas principales
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Publicar... ¿En libertad? Notas sobre las editoriales cubanas en el exilio
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È indubbio che la scelta di quattro scrittori italiani trasferitisi in Messico di sostituire lo spagnolo alla lingua materna risponda a forti motivazioni affettivo psicologiche, ma nemmeno in questo caso sarebbe congruo tentare una generalizzazione. Oggi adottare la lingua del paese di emigrazione, esilio o trasferimento professionale non dipenda più da una condizione di lento e inesorabile oblio, ma da una non sempre dichiarata esigenza di libertà, che si manifesta in un’emancipazione da vincoli territoriali razziali e identitari. Tale impulso interiore accomuna Carlo Coccioli a Francesca Gargallo, a Marco Perilli e a Fabio MorabitoMexicans by Choice – Hispanographones by Vocation No doubt that the choice of four Italian writers living in Mexico to substitute Spanish to their mother tongue responds to strong psychological motivations, but not even in this case generalizations would be congruous. To adopt the language of the country of emigration, exile or professional exigence, is nowadays no sign of slow, inexorable oblivion, but ratather of a not always declared sense of freedom, rendered manifest by an emancipation from territorial, racial, identitary bonds, such as is evident in authors like Carlo Coccioli, Francesca Gargallo, Marco Perilli and Fabio Morabito
El rescate femenino en el teatro hispanoamericano del siglo 19. : el caso de la Perricholi en el Perú y de Trinidad Guevara y Rosa Guerra en la Argentina
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