Banco de la República Colombia
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Portfolio Capital Flows in the Colombian Economy
Este documento examina la evolución y los determinantes de los flujos de portafolio en la economía colombiana, los cuales comprenden las inversiones en títulos de deuda pública, acciones y bonos privados. Se identifican los cambios estructurales ocurridos en estos mercados durante los últimos años en respuesta a choques regulatorios y de mercado. Se analiza estadísticamente la literatura internacional para economías emergentes y se ubica a Colombia en ese contexto. Se compara el comportamiento de los distintos mercados distinguiendo por instrumentos de inversión entre renta fija y renta variable, y según la base de inversionistas externos, entre fondos de inversión y fondos de pensiones. Se analizan y se comparan las reacciones de los inversionistas residentes y no residentes que participan en estos mercados frente a choques a las variables determinantes de estos flujos. Adicionalmente, se verifica si el comportamiento de los flujos de portafolio cambia a lo largo del ciclo financiero, comparando períodos de auge con períodos de descensos. Se estudia la forma como los flujos de portafolio reaccionan a las acciones de política monetaria, a fin de ofrecerle a la autoridad criterios que les permitan mitigar la alta volatilidad que estos flujos durante episodios de alta incertidumbre, externa o interna.This document examines the evolution and determinants of portfolio flows in the Colombian economy, which comprises investments on public debt bonds, shares, and private bonds. Structural changes along the last few years owed to either regulatory or market shocks are identified. The international literature on emerging markets regarding this issue is statistically assessed, and the Colombian economy is situated in that context. The behavior of different markets is evaluated by classifying investment instruments according to either fixed or variable returns, or according to the type of foreign investors: either investment funds or pension funds. The reaction of resident or non-resident investors that participate in these markets, to shocks of determinant variables is analyzed and compared. In addition, it is assessed whether the behavior of portfolio flows changes along the financial cycle by comparing periods of booms with periods of stress. The way in which portfolio flows react to actions of monetary policy is studied with the purpose of offering monetary authorities criteria that allow them to mitigate excessive volatility of such flows during periods of elevated external or internal uncertainty.Enfoque
De forma similar a como ocurre con el comercio exterior de bienes y servicios, la economía colombiana tiene un importante grado de apertura hacia el mercado internacional de capitales. De allí que los flujos de capital de entrada o de salida del país se comporten de forma muy activa y respondan a un sinnúmero de variables y estímulos económicos.
Uno de los componentes más importantes de dichos flujos son los denominados flujos de portafolio, que comprenden las inversiones en títulos de deuda pública, acciones y bonos privados. Los agentes económicos que participan en esos mercados comprenden los fondos de inversión, los fondos de pensiones, los bancos comerciales y los inversionistas particulares, que pueden ser residentes o no residentes en el país. Los flujos de portafolio pueden ofrecer importantes beneficios para el país, porque complementan el ahorro interno, promueven la competitividad del sector financiero y contribuyen a financiar el consumo y la inversión. No obstante, también generan riesgo e incertidumbre por la rapidez y facilidad con la que pueden retirarse del mercado interno y por su alta sensibilidad a cambios en variables económicas o de otro tipo. La preocupación principal de los responsables de política radica en cómo mitigar las salidas y entradas masivas de capital y su elevada volatilidad, especialmente durante episodios de alta incertidumbre en los mercados financieros. De allí que para la autoridad monetaria sea de primordial importancia conocer los determinantes de los flujos de portafolio, su composición y dirección, y la forma como éstos reaccionan a las acciones de política monetaria y cambiaria.
Contribución
Para responder a estas inquietudes en este ESPE se examinó el comportamiento de los flujos de portafolio a partir de 2003, y se llevaron a cabo estimaciones de modelos econométricos con el fin de determinar sus respuestas a diversos choques. También se incluyó un recuadro donde se analizó la recuperación de los flujos de portafolio en las economías emergentes y en Colombia después de la pandemia. El período de estudio que abarcó este trabajo se caracterizó por importantes choques económicos tales como la crisis financiera global (2008-09); el desplome de los precios del petróleo (2014-15) y la pandemia del Covid-19 en 2020. Adicionalmente se produjeron importantes cambios normativos y de mercado respecto al tratamiento tributario de las inversiones de portafolio y la inclusión de los TES en los índices globales de bonos en moneda local. Estos eventos determinaron quiebres estructurales en el comportamiento de los flujos de portafolio que se identificaron en la primera sección del estudio y se tuvieron en cuenta en las estimaciones que se llevaron a cabo en las demás secciones del documento.
Igualmente, se emplearon fuentes de información alternativas tales como la balanza de pagos y la balanza cambiaria. La diversidad de metodologías y fuentes de información utilizadas permitió evaluar desde distintos ángulos las respuestas de los flujos de portafolio a sus variables determinantes, lo cual enriqueció los resultados el estudio.
Los flujos de portafolio pueden ofrecer importantes beneficios para el país, porque complementan el ahorro interno, promueven la competitividad del sector financiero y contribuyen a financiar el consumo y la inversión. No obstante, también generan riesgo e incertidumbre por la rapidez y facilidad con la que pueden retirarse del mercado interno y por su alta sensibilidad a cambios en variables económicas o de otro tipo.
Resultados
En la sección 2 se empleó Metaanálisis para hacer una síntesis estadística de la literatura asociada con los efectos de la política monetaria sobre los flujos de capital en economías emergentes. Los flujos de capital exhiben mayor sensibilidad cuando se presentan choques en la tasa de política monetaria interna, que ante cambios en la tasa externa.
La sección 3 estudió los determinantes de los flujos netos de capital de los no residentes, diferenciando por instrumentos de inversión, entre renta fija y renta variable. Los resultados mostraron que las tasas de interés de política tanto interna como externa afectan significativamente las inversiones en TES.
La sección 4 analizó la sensibilidad de los flujos de deuda soberana en Colombia a la composición de la base inversionista extranjera entre fondos de inversión y fondos de pensiones. Las inversiones de los primeros son más sensibles a cambios en factores globales, como aversión al riesgo y tasas de interés externas, mientras que las de los fondos de pensiones se muestran más estables ante estos cambios, por el carácter de largo plazo de sus obligaciones.
La sección 5 examinó las respuestas de los flujos de portafolio de inversionistas residentes y no residentes a los cambios de variables internas y externas. Las estimaciones a partir de información de la balanza cambiaria mostraron que estos grupos de inversionistas reaccionan de forma diferente, y en ocasiones opuesta, ante las mismas perturbaciones económicas. Se observó que las variaciones de la tasa de interés de política monetaria interna no tienen influencia significativa en los flujos de portafolio de estos inversionistas.
Finalmente, en la sección 6 se mostró que la relación de los flujos de capital con respecto a sus determinantes fundamentales se modifica en diferentes puntos del ciclo financiero, de tal forma que éstos responden de manera diferenciada en momentos de auge o de estrés
Informe de la Junta Directiva al Congreso de la República - Marzo de 2023
Introducción
En 2023 el Banco de la República celebra 100 años de su fundación. Este es un aniversario de gran significado, el cual ofrece la oportunidad de resaltar el aporte que el Banco ha hecho al desarrollo del país. Su trayectoria como garante de la estabilidad monetaria lo ha consolidado como la institución estatal independiente que genera mayor confianza entre los colombianos por su transparencia, capacidad de gestión y el cumplimiento efectivo de las funciones de banca central y culturales encomendadas en la Constitución y la Ley. En una fecha tan importante como esta, la Junta Directiva del Banco de la República (JDBR) hace un reconocimiento a las generaciones de directivos y funcionarios que con su compromiso y dedicación contribuyeron a engrandecer esta institución1.
El mandato del Banco de la República se consolidó en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, para cuya integración los ciudadanos tuvieron la oportunidad de elegir a las setenta personas que tendrían como tarea redactar una nueva constitución. Los dirigentes de los tres movimientos políticos más votados fueron elegidos presidentes de la Asamblea, y esta presidencia tripartita reflejó la pluralidad y la necesidad de consenso entre las diferentes fuerzas políticas para sacar adelante la reforma.
Entre los asuntos considerados, la Asamblea Nacional Constituyente le otorgó especial importancia a la estabilidad monetaria. Por esta razón decidió incluir el tema de banca central y dotar al Banco de la República de la autonomía necesaria para utilizar los instrumentos a su cargo sin injerencia de otras autoridades. El constituyente entendió que velar por la estabilidad de precios es un deber del Estado y que la entidad responsable de este cometido debe estar consagrada en la Constitución y contar con la capacidad técnica y autonomía institucional necesaria para adoptar las decisiones que considere pertinentes para alcanzar este objetivo fundamental, en coordinación con la política económica general. En particular, el artículo 373 estableció que “el Estado, por intermedio del Banco de la República, velará por el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de la moneda”, disposición que coincidía con el esquema de banca central adoptado por países exitosos en el control de la inflación. En 1999, mediante sentencia 481, la Corte Constitucional indicó que “el deber de mantener la capacidad adquisitiva de la moneda no solo se predica de la autoridad monetaria, crediticia y cambiaria, esto es de la Junta del Banco de la República, sino también de quienes tienen responsabilidades en la formulación y ejecución de la política económica general del país” y que “la finalidad constitucional básica del Banco de la República es la protección de la moneda sana, pero esa autoridad debe tomar en consideración en sus decisiones los otros objetivos económicos de la intervención del Estado, como el pleno empleo, pues sus funciones deben coordinarse con la política económica general.”
La reforma al Banco de la República concertada en la Constituyente de 1991 y en la Ley 31 de 1992 se puede resumir en los siguientes aspectos: i) asignó al Banco un mandato específico: mantener la capacidad adquisitiva de la moneda, en coordinación con la política económica general; ii) designó a la JDBR como autoridad monetaria, cambiaria y crediticia; iii) otorgó al Banco y a su Junta Directiva un importante grado de independencia frente al Gobierno; iv) prohibió al Banco otorgar crédito al sector privado distinto del financiero; v) estableció que para otorgar crédito al Gobierno se requería del voto unánime de su Junta Directiva, a menos que se trate de operaciones de mercado abierto; vi) determinó que el legislador, en ningún caso, podrá ordenar cupos de crédito a favor del Estado o de los particulares; vii) designó al Congreso, en representación de la sociedad, como principal destinatario del ejercicio de rendición de informes del Banco; y viii) delegó en el presidente de la República la función de inspección, vigilancia y control sobre el Banco de la República.
Los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente entendieron claramente que los beneficios de una inflación baja y estable se extienden a toda la sociedad y contribuyen al buen funcionamiento del sistema económico. Entre los más importantes cabe mencionar que una inflación baja promueve el uso eficiente de los recursos productivos, al permitir que los precios relativos guíen de mejor forma la asignación de recursos, lo cual promueve el crecimiento económico y aumenta el bienestar de la población. Igualmente, una inflación baja reduce la incertidumbre sobre la rentabilidad esperada de la inversión y sobre el precio futuro de los activos, lo que aumenta la confianza de los agentes económicos, facilita la financiación de largo plazo y estimula la inversión. Una inflación baja evita redistribuciones arbitrarias del ingreso y la riqueza, debido a que los estratos de ingresos bajos de la población no pueden protegerse de la inflación mediante la diversificación de sus activos, y concentran una elevada proporción de su ingreso en la compra de alimentos y otros bienes básicos, ítems que generalmente son los más afectados por los choques inflacionarios2. Por otra parte, una baja inflación facilita las negociaciones salariales, lo cual crea un buen clima laboral y reduce la volatilidad del nivel de empleo. Finalmente, una inflación baja contribuye a que el sistema de impuestos sea más transparente y equitativo, al evitar las distorsiones que la inflación introduce sobre el valor de los activos y de los ingresos que componen la base tributaria. Desde el punto de vista de la autoridad monetaria, uno de los beneficios más relevantes de una inflación baja es la credibilidad que los agentes económicos adquieren en la meta de inflación, lo que la convierte en un ancla nominal efectiva sobre el nivel de precios.
Al recibir su mandato, y en uso de su autonomía, el Banco de la República empezó a anunciar metas puntuales de inflación anual a partir de 1992. Si bien en esta primera etapa las metas de inflación propuestas no se lograron cumplir de forma precisa, sí se consiguió imprimirle a la inflación una tendencia descendente, que la llevó desde un nivel del 32,4% en 1990 al 16,7% en 1998. Para aquella época la tasa de cambio se mantenía dentro de una banda, lo cual limitaba la efectividad de la política monetaria, que buscaba cumplir simultáneamente una meta de inflación y un objetivo de tasa de cambio. La crisis asiática se contagió a las economías emergentes y afectó de manera importante a la economía colombiana. La tasa de cambio presentó una fuerte presión a la depreciación al cerrarse el acceso al financiamiento externo en condiciones de un elevado desequilibrio externo. Lo anterior, junto con la falta de flexibilidad cambiaria, impidió hacer una política monetaria contracíclica, lo que condujo a una contracción del PIB del 4,2% en dicho año. En este contexto de desaceleración económica, la inflación anual se redujo al 9,2% a finales de 1999, situándose por debajo de la meta del 15% que se había fijado para ese año. Este episodio reveló plenamente lo costoso que podría ser, en términos de actividad económica, el tener simultáneamente metas para la inflación y para la tasa de cambio.
Hacia finales de 1999 el Banco de la República anunció la adopción de un nuevo régimen de política monetaria que denominó Esquema de Inflación Objetivo. Este régimen, conocido internacionalmente como ‘Inflation Targeting,’ venía ganando creciente aceptación en países desarrollados, al haber sido adoptado a partir de 1991 por Nueva Zelanda, Canadá e Inglaterra, entre otros, logrando importantes avances en el manejo de la inflación, sin incurrir en costos en términos de actividad económica. En América Latina, Brasil y Chile también lo acogieron en 1999. En el caso colombiano, el último requisito pendiente por cumplir para adoptar dicho esquema de política era la flexibilidad de la tasa de cambio, la cual se materializó hacia septiembre de 1999, cuando la JDBR decidió abandonar las bandas cambiarias para permitir que la tasa de cambio se determinara libremente en el mercado.
De forma coherente con el mandato constitucional, el objetivo fundamental de este nuevo esquema de política consistía en “el cumplimiento de una meta de inflación que contribuya a mantener un crecimiento del producto alrededor de su capacidad potencial”3. Dicha capacidad potencial se entendía como aquel crecimiento del PIB que la economía puede obtener si utiliza plenamente sus recursos productivos. Para cumplir este objetivo la política monetaria debe cumplir necesariamente un papel contracíclico en la economía. Ello porque cuando la actividad económica está por debajo de su potencial y existen recursos ociosos, la autoridad monetaria puede reducir la tasa de interés ante la ausencia de presiones inflacionarias para estimular por esa vía la economía y, de manera inversa, cuando el producto supera su capacidad potencial. Este principio de política, que está inmerso en los modelos para guiar la postura de política monetaria, hace que, en el mediano plazo, sean totalmente compatibles los objetivos del cumplimiento de la meta de inflación y de un nivel de actividad económica compatible con su capacidad productiva.
Para alcanzar este propósito, en el esquema de inflación objetivo se utiliza la tasa de interés del mercado monetario (a la cual el banco central suministra liquidez primaria a los bancos comerciales), como el instrumento primordial de política. Con ello se sustituyó la cantidad de dinero como meta intermedia de política monetaria, que el Banco de la República, al igual que varios otros bancos centrales, utilizaron por mucho tiempo.
En el caso colombiano, el objetivo del nuevo esquema de política monetaria implicaba, en términos prácticos, que la recuperación de la economía, luego de la contracción ocurrida en 1999, debía lograrse al tiempo que se cumplían las metas decrecientes de inflación establecidas por la JDBR. De manera notable este propósito se cumplió. En la primera mitad de la década del 2000 la actividad económica logró una recuperación importante, hasta alcanzar un crecimiento del 6,8% en 2006. Entretanto, la inflación fue descendiendo gradualmente, en línea con las metas de inflación. Fue así como la tasa de inflación se redujo desde el 9,2% en 1999 al 4,5% en 2006, cumpliendo con la meta de inflación establecida para ese año, mientras que el PIB alcanzó su nivel potencial. Después de lograrse este equilibrio en 2006, la inflación repuntó al 5,7% en 2007, por encima de la meta del 4% fijada para ese año, debido a que el crecimiento del PIB del 7,5% superó su capacidad potencial4.
Luego de comprobarse la eficacia del esquema de inflación objetivo en sus primeros años de operación, este régimen de política continuó consolidándose a medida que la JDBR y el equipo técnico ganaron experiencia en su manejo y se incorporaron modelos económicos de última tecnología para diagnosticar el estado presente y futuro de la economía, y evaluar la persistencia de los desvíos de la inflación y sus expectativas con respecto a la meta de inflación. A partir de 2010 la JDBR estableció la meta de inflación anual de largo plazo del 3%, que continúa vigente en la actualidad.
La menor inflación ha contribuido a crear un entorno macroeconómico más estable, que ha favorecido el crecimiento económico sostenido, la estabilidad financiera, el desarrollo del mercado de capitales y el funcionamiento de los sistemas de pagos. Gracias a ello se lograron reducciones en la prima por riesgo inflacionario y menores tasas de interés de los TES y de crédito. A su vez, la duración de la deuda interna pública aumentó de forma importante pasando de 2,27 años en diciembre de 2002 a 5,86 años en diciembre de 2022 y la profundización financiera, medida como el nivel de la cartera como porcentaje del PIB, pasó de cerca del 20% a mediados de la década de los noventa a valores superiores al 45% en años recientes, en un contexto saludable de los establecimientos de crédito.
Los logros tangibles alcanzados por el Banco de la República en el manejo de la inflación al haber contado con la autonomía que le otorgó la Constitución para cumplir con el mandato de preservar el poder adquisitivo de la moneda, junto con los importantes beneficios que se derivaron del proceso de llevar la inflación a su meta de largo plazo, hacen que el reto que actualmente enfrenta la JDBR de retornar la inflación a la meta del 3% sea aún más exigente y apremiante. Como es bien conocido, a partir de 2021, y especialmente en 2022, la inflación en Colombia volvió a convertirse en un serio problema económico, con elevados costos de bienestar. El fenómeno inflacionario no ha sido exclusivo de Colombia y es así como muchos otros países desarrollados y emergentes han visto alejarse sus tasas de inflación de las metas propuestas por sus bancos centrales5. Las razones de este fenómeno se han analizado en los recientes Informes al Congreso, y en esta nueva entrega se profundiza al respecto con información actualizada.
La sólida base institucional y técnica que soporta el esquema de inflación objetivo bajo el cual opera la estrategia de política monetaria le da a la JDBR los elementos necesarios para enfrentar con confianza este difícil reto. Al respecto, en su comunicado del 25 de noviembre la JDBR reiteró su compromiso con la meta de inflación del 3,0%, la cual prevé alcanzar hacia finales de 20246. La política monetaria continuará enfocada en cumplir este objetivo, al tiempo que velará por la sostenibilidad de la actividad económica, tal y como lo ordena la Constitución. Las encuestas a analistas llevadas a cabo en marzo mostraron un incremento importante (del 32,3% en enero al 48,5% en marzo) en el porcentaje de respuestas que sitúan las expectativas de inflación a dos años o más en un rango entre el 3% y 4%. Este es un indicativo claro de recuperación de credibilidad en la meta de inflación a mediano plazo, lo cual guarda coherencia con el anuncio de la JDBR de noviembre pasado. La moderación de la tendencia alcista de la inflación que se observó en enero, y especialmente en febrero, contribuirá a reforzar esta revisión de expectativas de inflación, y ayudará a cumplir los objetivos propuestos.
Luego de registrarse una inflación del 5,6% a finales de 2021, la inflación mantuvo una tendencia alcista a lo largo de 2022 debido a las presiones inflacionarias tanto de origen externo, asociadas con las secuelas de la pandemia y las consecuencias del conflicto bélico en Ucrania, como de origen interno, resultantes de: el fortalecimiento de la demanda local; los procesos de indexación de precios estimulados por el aumento de las expectativas de inflación; las afectaciones a la producción de alimentos provocadas por el paro de mediados de 2021, y el traspaso de la depreciación a los precios. Los aumentos del salario mínimo del 10% en 2021 y del 16% en 2022, que en ambos casos superaron la inflación observada y el incremento de la productividad, acentuaron los procesos de indexación al haber establecido un elevado referente de ajuste nominal. De esta forma, la inflación total aumentó al 13,1% a finales 2022. La variación anual de alimentos, que subió del 17,2% al 27,8% entre esos dos años, fue el factor que más influyó en la aceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Otro rubro que contribuyó de manera importante a las alzas de precios fue el de regulados, cuya variación anual aumentó del 7,1% en diciembre de 2021 al 11,8% a finales de 2022. Por su parte, la medida de inflación básica sin alimentos ni regulados subió del 2,5% al 9,5% entre finales de 2021 y finales de 2022. El aumento sustancial de la inflación básica muestra que la presión inflacionaria se extendió a la mayoría de los rubros de la canasta familiar, lo cual es característico de procesos inflacionarios con una indexación de precios generalizada, como ocurre en Colombia.
La política monetaria empezó a reaccionar tempranamente a estas presiones inflacionarias. Fue así como a partir de su sesión de septiembre de 2021 la JDBR inició un cambio progresivo de la postura de la política monetaria a partir del mínimo histórico del 1,75% de la tasa de interés de política al cual se había llegado para estimular la recuperación de la economía. Este proceso de ajuste prosiguió sin interrupción a lo largo de 2022 y hasta inicios de 2023, cuando la tasa de política monetaria alcanzó el 12,75% en enero pasado, con lo cual acumuló un incremento de 11 puntos porcentuales (pp). El público y los mercados se han mostrado sorprendidos de que la inflación continuara aumentando, a pesar de los significativos incrementos de la tasa de interés. Pero como lo ha explicado la JDBR en sus diversas comunicaciones, la política monetaria actúa con rezago. Así como en 2022 la actividad económica se recuperó hasta alcanzar un nivel superior al de prepandemia, impulsada, entre otros factores, por el estímulo monetario otorgado durante el período de pandemia y de los meses subsiguientes, así también los efectos de la actual política monetaria restrictiva se irán dando paulatinamente, lo que permite esperar que hacia finales de 2024 la tasa de inflación converja hacia el 3%, como es el propósito de la JDBR.
Los resultados de la inflación en enero y febrero de este año mostraron incrementos marginales decrecientes (13 pb y 3 pb respectivamente), en comparación con la variación observada en diciembre (59 pb). Esto sugiere que se aproxima un punto de inflexión en la tendencia de la inflación. En otros países de América Latina, como Chile, Brasil, Perú y México, la inflación llegó a su techo y ha empezado a descender lentamente, aunque con algunos altibajos. Es previsible que en Colombia ocurra un proceso similar durante los próximos meses. El descenso previsto de la inflación en 2023 obedecerá, entre otros factores, a las menores presiones de costos externos por cuenta de la progresiva normalización de las cadenas de suministro, a la superación de los choques de oferta por razones de clima y por los bloqueos viales de años anteriores, lo que se reflejará en menores ajustes en los precios de los alimentos, como ya se observó en los primeros dos meses del año y, por supuesto, al efecto rezagado de la política monetaria. El proceso de convergencia de la inflación a la meta será gradual y se extenderá más allá de 2023. Dicho proceso se facilitará si se revierten las presiones a la devaluación, para lo cual resulta esencial que se continúe consolidando la sostenibilidad fiscal y se eviten mensajes en diferentes frentes de la política pública que generan incertidumbre y desconfianza.
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1 Este Informe al Congreso contiene el recuadro 1 que resume la trayectoria del Banco de la República en estos 100 años. Adicionalmente, con auspicio del Banco, varios libros que profundizan diversos aspectos de la historia de esta institución fueron publicados en años recientes. Véase, por ejemplo: Historia del Banco de la República 1923-2015; Tres banqueros centrales; Junta Directiva del Banco de la República: grandes episodios en 30 años de historia; Banco de la República : 90 años de la banca central en Colombia.
2 Es por ello que una menor inflación se ha reflejado en la reducción de la desigualdad del ingreso medida a través del coeficiente de Gini al pasar de 58,7 en 1998 a 51,3 en el año previo a la pandemia.
3 Véase Gómez Javier, Uribe José Darío, Vargas Hernando (2002). “The Implementation of Inflation Targeting in Colombia”. Borrador de Economía, núm. 202, marzo, disponible en: https://repositorio.banrep.gov.co/handle/20.500.12134/5220
4 Véase López-Enciso Enrique A.; Vargas-Herrera Hernando y Rodríguez-Niño Norberto (2016). “La estrategia de inflación objetivo en Colombia. Una visión histórica”, Borrador de Economía, núm. 952. https://repositorio.banrep.gov.co/handle/20.500.12134/6263
5 Según el FMI, la variación porcentual de los precios al consumidor entre 2021 y 2022 pasó del 3,1 % al 7,3 % para las economías avanzadas, y del 5,9 % al 9,9 % para las economías de mercados emergentes y en vías de desarrollo.
6 https://www.banrep.gov.co/es/noticias/junta-directiva-banco-republica-reitera-meta-inflacion-
Financing of the healthcare system in Colombia: Sources and uses
Este estudio evalúa los mecanismos de financiación del sistema de salud, diferenciado los recursos de origen fiscal, parafiscal y otras fuentes utilizadas para atender prioritariamente los costos de los regímenes contributivo y subsidiado de salud. Durante los últimos años, el sector ha enfrentado problemas financieros y administrativos que han aumentado la necesidad de recursos fiscales para su financiación y que pueden afectar su sostenibilidad. En cuanto a la composición del flujo de egresos cabe destacar el costo del aseguramiento del régimen contributivo y subsidiado, que en promedio explica el 80% del total de los gastos del sistema durante el periodo 2011-2022. Además, se explican las presiones fiscales derivadas del gasto No UPC, la pandemia por Covid-19, la migración venezolana y los gastos derivados de la Ley de Punto Final.This study evaluates the financing mechanisms of the healthcare system, differentiating between resources of fiscal, parafiscal, and other origins used primarily to cover the costs of the contributory and subsidized health regimes. In recent years, the sector has faced financial and administrative problems that have increased the need for fiscal resources for its financing and that could affect its sustainability. Regarding the composition of the outflow, it is worth noting the cost of ensuring the contributory and subsidized regime, which on average explains 80% of the total system expenses during the period 2011-2022. Additionally, pressures derived from non-UPC spending, the Covid-19 pandemic, Venezuelan migration, and expenses derived from the Point Final Law are also explained.Financiamiento del Sistema de Salud en Colombia: Fuentes y usos Enfoque El financiamiento del sistema de salud en Colombia es un tema de gran importancia para el país, ya que el acceso a los servicios de atención médica de calidad a toda la población depende en gran medida de la disponibilidad de recursos. En los últimos años, el sector ha enfrentado diversos retos financieros y administrativos que han aumentado la necesidad de recursos fiscales para su financiamiento. El aumento de la demanda por recursos fiscales está asociado a la informalidad laboral, que se refleja en un alto porcentaje de afiliados al régimen subsidiado, superior al del contributivo, a los fallos judiciales que ordenaron la igualación de los planes de beneficios de los regímenes contributivo y subsidiado, al reconocimiento de servicios y medicamentos no cubiertos con los recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), y a la exención a las empresas del pago de las cotizaciones sobre los trabajadores con 10 salarios mínimos o menos. Recientemente, el sistema ha demandado recursos adicionales para la atención de los migrantes de origen venezolano, la financiación de los compromisos del gobierno establecidos en el Acuerdo de Punto Final, y los gastos generados por la emergencia del Covid-19. Contribución El documento realiza un análisis de las fuentes y de los usos de recursos del sistema de salud en Colombia, y evalúa los mecanismos de financiación, diferenciando los recursos de origen fiscal, parafiscal y otras fuentes utilizadas para atender prioritariamente los costos de los regímenes contributivo y subsidiado de salud. El documento también examina los cambios institucionales relacionados con la financiación y la administración de dichos recursos, así como el origen y las modificaciones en los mecanismos del reconocimiento de los servicios por fuera del Plan de Beneficios en Salud (PBS). Además, evalúa el impacto financiero por la incorporación de la población migrante de origen venezolano al régimen subsidiado y los gastos generados en el sistema de salud por la atención de la pandemia por Covid-19. Resultados Las principales fuentes de financiación del sistema de salud en Colombia son las cotizaciones de los afiliados al régimen contributivo y los recursos fiscales provenientes de los aportes del PGN, incluyendo las transferencias por el SGP. En conjunto, las fuentes de recursos del sistema han registrado una tendencia creciente, al ascender de 4,4 % del PIB en 2011 a 5,2% del PIB en 2022, con un máximo de 6,3% del PIB en 2020. Estos recursos se destinan principalmente al financiamiento de los regímenes contributivo y subsidiado, a través del pago de las UPC a las EPS de los dos regímenes. Estos costos han representado en promedio el 80% del total de los usos del sistema durante el periodo 2011-2022. El valor de la UPC ha venido aumentando en términos reales, debido a la inclusión de nuevos medicamentos y servicios en el PBS, que antes se reconocían a través de recobros y del mecanismo de presupuestos máximos. Recientemente, la pandemia por Covid-19 y el Acuerdo de Punto Final para la cancelación de pasivos de la Nación y de las entidades territoriales con diferentes entidades del sistema de salud, generaron presiones adicionales de gasto que para 2021 alcanzaron 0,77% del PIB. Frase destacada En la última década, los recursos fiscales para el financiamiento del sistema de salud han venido aumentando, especialmente por el reconocimiento de servicios y medicamentos no cubiertos por el Plan Básico de Salud, por la alta informalidad laboral, que se refleja en un elevado porcentaje de afiliados al régimen subsidiado y por la exención a las empresas del pago de las cotizaciones sobre los trabajadores con 10 salarios mínimos o menos
Informe de Política Monetaria - Julio de 2023
Como se esperaba en el Informe de abril, la inflación empezó a caer en el segundo trimestre de 2023. Se proyecta que siga cayendo en los siguientes trimestres y esté cerca de la meta del 3 % a finales de 2024.
En junio de 2023, la inflación fue del 12,1 % y completó tres meses con descensos consecutivos, desde el 13,1 % alcanzado en marzo.
Los principales factores detrás del descenso de la inflación han sido los siguientes:
Menores incrementos en los precios de los alimentos por buena oferta agrícola local y reducciones de los precios internacionales de los alimentos importados.
Una caída de la tasa de cambio y de los costos de transporte (v.g. fletes) que reduce las presiones al alza de los precios de los bienes, principalmente de los importados.
Efectos acumulados de los aumentos de la tasa de interés de política monetaria, a través de su impacto en la moderación del crédito y del gasto de firmas y hogares.
En contraste, el comportamiento de los precios de algunos servicios y los incrementos requeridos en el precio de la gasolina no han permitido que la inflación se reduzca más.
Se espera que el buen comportamiento de los precios de los alimentos continúe y que la inflación básica (que excluye alimentos y regulados) comience a moderarse en los próximos meses.
Hacia adelante, los ajustes adicionales en los combustibles continuarán limitando la reducción de la inflación, aunque en 2024 dichos ajustes serían menores, lo cual contribuiría a acercar la inflación a la meta del Banco de la República (3 %).
La evolución de la inflación enfrenta una incertidumbre elevada. Los principales factores de riesgo los genera la incertidumbre sobre el comportamiento de la tasa de cambio, el ritmo de ajuste en el gasto de hogares, gobierno y empresas, y las decisiones que se tomen sobre el precio de los combustibles y de la energía eléctrica, así como como por la posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño.
La actividad económica continúa creciendo, pero ahora a un ritmo más sostenible. Se espera que a final de año se acerque a niveles compatibles con la capacidad productiva de la economía y con la convergencia de la inflación hacia la meta del 3 %. En 2023 y 2024 el crecimiento económico sería cercano al 1 %.
Los niveles de actividad económica se mantienen altos, a pesar de su desaceleración.
Este menor crecimiento es necesario para que la producción y el gasto converjan a trayectorias sostenibles en el tiempo y se disminuyan las presiones de un exceso de gasto sobre la inflación.
Esta desaceleración se ha visto reflejada en reducciones en las importaciones y la inversión en maquinaria y equipo, y en un bajo crecimiento del consumo de los hogares.
Este ajuste de la economía es sano y permite reducir el déficit externo, el cual fue muy elevado en 2021 y 2022.
•El mercado laboral continúa mostrando un buen desempeño, con crecimientos sostenidos en la creación de empleo y una tasa de desempleo que se mantiene en niveles históricamente bajos.
El equipo técnico del Banco proyecta un crecimiento de la economía del 0,9 % para 2023 y del 1 % para 2024.
Esta proyección está sujeta a una fuerte incertidumbre por factores externos, como tensiones políticas globales, y los efectos de la política monetaria en los países avanzados sobre el crecimiento económico y los precios de los bienes que exporta Colombia. También existe incertidumbre por factores internos como el impacto de las reformas que se implementen y la respuesta del gasto de firmas y hogares a las actuales condiciones de financiamiento, entre otros.
El nivel actual de la tasa de interés de política monetaria (13,25 %) es necesario para seguir consolidando el descenso de la inflación hacia la meta del 3 % y así contribuir a que la economía colombiana crezca de manera sostenible.
En las reuniones de junio y julio de 2023, la Junta Directiva decidió por unanimidad mantener su tasa de interés inalterada en 13,25 %, consistente con el objetivo de llevar la inflación a la meta de 3 % a finales de 2024
Esta postura se debe a que la inflación aún es elevada, los pronósticos y expectativas de inflación son superiores a la meta del 3 %, y persisten excesos de gasto que presionan al alza algunos precios en el país.
El Banco seguirá monitoreando nuestra economía y sus principales riesgos para tomar las decisiones que más le convengan al país.Recuadro 1 - ¿Cuál es la relación de anticipo entre el IPP y el IPC en Colombia?
Autores: Edgar Caicedo García, Wilmer Osvaldo Martínez Rivera y Juan David Bonilla PérezRecuadro 2 - Análisis del comportamiento reciente del precio de la carne
Autores: Margarita María Gáfaro-González, Alejandra Ximena González-Ramírez y Juan Sebastián Vélez-Velásque
Evolución Reciente del Endeudamiento Externo de los Bancos Colombianos - Septiembre de 2023
En este informe se describe la evolución reciente de las líneas de crédito en moneda extranjera (M/E) del sistema bancario colombiano con información a septiembre de 2023 y se presentan los principales resultados de la Encuesta de endeudamiento externo y cupos aplicada por el Banco de la República
Boletín de las Cuentas Nacionales Financieras por Sector Institucional - III trimestre de 2023
Flujos de ahorro inversión del tercer trimestre de 2023
1. Por sector institucional
De acuerdo con las Cuentas Financieras calculadas por el BR, en el tercer trimestre de 2023, el déficit en cuenta corriente de la economía colombiana alcanzó el 1,4% del PIB trimestral, frente al 6,4% del mismo periodo del año 2022. Lo anterior es explicado principalmente por los déficits del Gobierno General (0,7 %) y de los Hogares (0,4%).
En comparación con las cifras al tercer trimestre de 2022, las necesidades de financiamiento disminuyeron en 5,0 pp. Lo anterior se explicó principalmente por las menores necesidades de financiamiento neto de las Sociedades No Financieras (4,8 pp.) y por el menor endeudamiento neto de los Hogares (1,9 pp.). Estos cambios fueron compensados parcialmente por la disminución del flujo de los activos netos de las Sociedades Financieras (-1,0 pp.), que pasaron de registrar un superávit de 0,6 % a un déficit de 0,3 % del PIB trimestral, y por la mayor necesidad de financiamiento neto del Gobierno General (-0,6 pp).
2. Por instrumento financiero / financiamiento externo neto
El balance trimestral negativo de ahorro inversión de la economía colombiana fue cubierto por flujos de financiamiento externos netos equivalentes al 1,4% del PIB trimestral. Los ingresos netos de recursos financieros desde el resto del mundo se canalizaron principalmente a través de inversión extranjera directa y otras participaciones de capital (F5) de 2,6% y a través de préstamos (F4) en el exterior de 2,2%. Lo anterior fue compensado con un aumento en los títulos de deuda (F3) en 5,4% del PIB trimestral.
En comparación con las cifras al tercer trimestre de 2022, la disminución en los flujos de endeudamiento externo se explicó principalmente por el aumento en la adquisición de títulos de deuda (F3) en 5,3 pp. y por la disminución en los préstamos (F4) en 0,9 pp. Lo anterior se compensó parciamente con un aumento en el financiamiento externo en términos de cuentas por cobrar o pagar en 1,6 pp. y por la mayor desacumulación de los depósitos (F2) (0,4 pp.).
Saldos de las Cuentas Financieras del tercer trimestre de 2023
1. Posición financiera neta por sector institucional
Al final del tercer trimestre del 2023, la economía colombiana registró una posición deudora neta con el resto del mundo equivalente al -51,7% del PIB anual. Esta es explicada por la posición deudora neta de las Sociedades No Financieras (-82,6%) y del Gobierno General (-31,2%). Lo anterior fue parcialmente compensado por las posiciones acreedoras netas de los Hogares (50,1%) y las Sociedades Financieras (11,6%).
En comparación con el tercer trimestre de 2022, se presentó un aumento de 1,4 pp en la posición deudora externa de la economía, explicada por la reducción en la posición acreedora de los Hogares (6,5 pp) y las Sociedades Financieras (3,8 pp). Estos cambios fueron parcialmente compensados por la disminución de las posiciones deudoras netas de las Sociedades No Financieras (5,9 pp) y del Gobierno General (3,0 pp).
2. Posición externa neta por instrumento financiero
Al final del tercer trimestre de 2023, la posición deudora neta de la economía colombiana con el resto del mundo estuvo principalmente representada en participaciones de capital (F5) de -35,1% y Préstamos (F4) de -22,0% del PIB anual. Lo anterior fue parcialmente compensado por las tenencias en el exterior de los colombianos de Efectivo y depósitos (F2) de 4,8% y de Cuentas por cobrar o pagar netas (F8) de 0,8%.
En comparación con el tercer trimestre de 2022, el aumento en la posición deudora neta de la economía en 1,4 pp se produjo principalmente por el mayor nivel de endeudamiento neto mediante inversión extranjera directa y otras participaciones de capital en 5,5 pp
The potential impact of foreign portfolio investments on the exchange rate in Colombia
Los movimientos de portafolio de los inversionistas extranjeros pueden afectar el mercado cambiario colombiano principalmente a través de la demanda por cobertura que realizan en el mercado de derivados cambiarios, y del cambio de dólares por pesos que se materializa al invertir en títulos de deuda pública (TES). Este artículo analiza el impacto potencial que pueden tener los movimientos de portafolio de estos inversionistas sobre la tasa de cambio de contado en Colombia. Utilizando modelos GARCH, los resultados evidencian que las variaciones de las posiciones de los inversionistas extranjeros en el mercado de non-delivery-forwards (NDF) y en el mercado de TES tienen un efecto estadísticamente significativo, pequeño y de corta duración sobre la tasa de cambio. Dicho efecto es mayor en el mercado de NDF. Adicionalmente, se evidencia una relación positiva y de muy corto plazo entre los retornos de la tasa de cambio y la variación de la posición neta de los inversionistas extranjeros (compras) en el mercado de NDF, mientras que dicha relación resulta negativa y más persistente para los flujos de inversión de los extranjeros en el mercado de TES.Foreign portfolio investments can affect the Colombian exchange market mainly through the demand for hedging that investors make in the foreign exchange derivatives market, and the exchange of dollars for pesos that materializes when investing in public debt securities (TES). This paper analyzes the potential impact that portfolio movements of foreign investors may have on the spot exchange rate in Colombia. Using GARCH models, the results evidence that changes in the positions of foreign investors in the non-delivery-forwards (NDF) market and in the TES market have a statistically significant, small and short-lived effect on the exchange rate. This effect is greater in the NDF market. Additionally, a positive and very short-term relationship is evident between the exchange rate returns and the variation in the net position of foreign investors (purchases) in the NDF market, while the relationship is negative and more persistent for investment flows of foreigners in the TES market.El impacto potencial de los movimientos de portafolio de los inversionistas extranjeros sobre la tasa de cambio en Colombia Enfoque Debido a la alta participación de los inversionistas extranjeros tanto en el mercado de derivados como en el mercado de TES, y a la evidencia encontrada por la literatura en cuanto al rol que tienen estos inversionistas en los dos mercados, en este documento se analiza el impacto potencial que estos agentes pueden tener sobre la tasa de cambio de contado en Colombia. En la primera parte, se analizan los principales canales a través de los cuales las posiciones en ambos mercados pueden afectar la tasa de cambio de contado, y los antecedentes y características del mercado cambiario y de TES. En la segunda parte, se realiza un análisis de series de tiempo que incluye un análisis de correlaciones cruzadas, y modelos de alta frecuencia GARCH, los cuales se complementan con un enfoque de análisis espectral, para determinar el impacto de los inversionistas extranjeros sobre la tasa de cambio. Contribución Para evaluar el impacto que tienen las posiciones de los extranjeros en el mercado NDF y en el mercado de TES sobre la tasa de cambio, se utiliza una base de datos detallada que contiene información diaria de la tasa de cambio, y de las posiciones de los inversionistas extranjeros tanto en el mercado de derivados como en el mercado de TES por tipo de agente. Resultados Las variaciones de las posiciones de los inversionistas extranjeros en el mercado de non-delivery-forwards (NDF) y en el mercado de TES tienen un efecto estadísticamente significativo, pequeño y de corta duración sobre la tasa de cambio. Dicho efecto es mayor en el mercado de NDF. Adicionalmente, se evidencia una relación positiva y de muy corto plazo entre los retornos de la tasa de cambio y la variación de la posición neta de los inversionistas extranjeros (compras) en el mercado de NDF, mientras que dicha relación resulta negativa y más persistente para los flujos de inversión de los extranjeros en el mercado de TES. Frase destacada: Se evidencia una relación positiva y de muy corto plazo entre los retornos de la tasa de cambio y la variación de la posición neta de los inversionistas extranjeros (compras) en el mercado de NDF
Colombia 20 años del régimen de cambios y de comercio exterior
El Banco de la República se complace en entregar el primer volumen de una serie de dos que forma parte integral de la conmemoración de los veinte años de expedición del Decreto Ley 444 de 1967. En el presente libro se han reuni¬do los principales escritos sobre el tema, haciendo énfasis en los antecedentes y sucesos inmediatos que rodearon la elaboración del Régimen de Cambios Internacionales y de Comercio Exterior (parte uno), así como de los debates más importantes que se suscitaron en los últimos veinte años en el país, dan¬do especial realce a los temas de política económica (parte dos).
En el segundo volumen de esta serie se recogen las ponencias y comenta¬rios presentados en el seminario que para celebrar también los veinte años del Estatuto Cambiario ha organizado el Banco de la República los días 15 y 16 de junio de 1987. Los análisis incluidos en dicho volumen representan una valio¬sa contribución al examen y debate académicos de los temas relacionados con el sector externo de la economía.
Tanto los libros como el seminario surgieron del interés que tiene el Banco de la República en promover el estudio de los temas económicos más rele¬vantes para el país. Dentro de estos, el Estatuto Cambiario ocupa un lugar de preponderante importancia, en razón a las implicaciones que este ha tenido para el manejo económico y ordenamiento jurídico por el cual se rigen las políticas comercial y cambiaria del país.
La elaboración, compilación y edición de estos textos estuvieron a cargo del grupo de economistas del Departamento de Investigaciones Económicas del Banco, bajo la supervisión del doctor Fernando Montes Negret. Todos ellos llevaron a cabo una ponderada tarea que se debe reconocer y agradecer.
Es deseo del Banco de la República que el libro que hoy presenta a la comu¬nidad contribuya a un mejor entendimiento y comprensión de estos aspectos de nuestro proceso económico.
Francisco J. Ortega (Gerente General, de 1985 a 1993) […
Financial and fiscal aspects of the healthcare system in Colombia
El artículo realiza una descripción de los aspectos institucionales, mecanismos y fuentes de financiación del sistema de salud en Colombia. Utilizando modelos de equilibrio general, el estudio evalúa los efectos de diversos riesgos que enfrenta el sistema de salud, en las finanzas del sector, el déficit fiscal y algunas variables macroeconómicas. Estos riesgos incluyen el impacto del cambio demográfico, caracterizado por el envejecimiento de la población, los cambios en los patrones de morbilidad, especialmente relacionados con el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles y la adopción de nuevas tecnologías médicas. Además, explora el impacto de la informalidad y del crecimiento económico, en la necesidad de recursos fiscales para el sector. El estudio encuentra que el país podría experimentar un incremento significativo en el gasto público necesario para financiar el sistema de salud, equivalente a 1,9% del PIB para el año 2030. El articulo también presenta estimaciones de medidas de eficiencia y de economías de escala para las empresas promotoras de salud y de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, resaltando la importancia de la eficiencia en el uso de los recursos del sistema para mitigar las presiones sobre el gasto público.The article provides an overview of institutional aspects, mechanisms, and funding sources in the Colombia's healthcare system. Through the use of general equilibrium models, the study assesses the impacts of various risks faced by the healthcare system, considering their effects on sector finances, fiscal deficit, and macroeconomic variables. These risks encompass the implications of demographic changes, characterized by population aging, shifts in morbidity patterns—especially linked to the rise of non-communicable diseases—and the adoption of new medical technologies. Additionally, the study explores the effects of informality and economic growth on the fiscal resource needs within the sector. It concludes that the country could undergo a significant increase in necessary public spending to finance the healthcare system in Colombia, amounting to 1.9% of GDP by 2030. The article also presents estimates of efficiency measures and economies of scale for healthcare promotion companies and Institutions Providing Health Services, underscoring the significance of resource efficiency within the system to alleviate pressures on public spending.Aspectos financieros y fiscales del sistema de salud en Colombia Resumen no técnico Enfoque Desde la promulgación de la Ley 100 de 1993, el sistema de salud en Colombia ha experimentado transformaciones significativas que se han reflejado en mejoras en los indicadores de salud, así como en la ampliación de la cobertura y la protección financiera para la población. El sistema ha logrado avances importantes, como la implementación de un plan de salud integral que solo excluye procedimientos estéticos y experimentales, un gasto de bolsillo bajo en comparación con estándares internacionales y un aumento en la cobertura, que pasó de 29% en 1995 a 99% de la población en 2022. A pesar de estos logros, persisten desigualdades en el acceso y en la calidad de los servicios, lo cual se manifiesta en disparidades territoriales y en la oferta de atención. El sistema de salud también ha enfrentado diversos problemas financieros y administrativos, que incluyen el alto porcentaje de afiliados al régimen subsidiado, el incremento en la demanda de servicios, tanto los incluidos en el Plan de Beneficios en Salud, como los excluidos de él, los costos relacionados con la unificación de las primas de aseguramiento entre los regímenes contributivo y subsidiado, y la afiliación de migrantes venezolanos al régimen subsidiado. A ello se suma la quiebra de varias empresas promotoras de salud y recientemente, la pandemia de covid-19 y el Acuerdo de Punto Final, que buscaba sanear las deudas acumuladas del gobierno nacional y de las entidades territoriales. Las presiones financieras pueden seguir aumentando debido a diversos riesgos que enfrenta el sector, lo que representa un desafío para la sostenibilidad del sistema. Entre ellos, se destaca el envejecimiento de la población debido a la disminución de las tasas de mortalidad y fecundidad, la presión para adoptar nuevas tecnologías médicas, el aumento en la demanda de servicios, especialmente en regiones con limitaciones de acceso, y los cambios en los patrones de morbilidad, particularmente asociados a las enfermedades crónicas no transmisibles. Estos desafíos demandan un incremento en la necesidad recursos públicos, con efectos sobre las finanzas públicas y diversas variables macroeconómicas. Contribución El artículo ofrece una descripción detallada de los aspectos institucionales del sistema de salud en Colombia, contribuyendo a comprender su funcionamiento, especialmente en lo concerniente a su financiación. Además, analiza los mecanismos y fuentes de financiación que han operado en el sistema de salud en Colombia a lo largo de la última década. También realiza un análisis de las disparidades regionales en algunos indicadores de oferta y demanda de los servicios de salud. Utilizando modelos de equilibrio general, el estudio evalúa los efectos de diversos riesgos que enfrenta el sistema de salud, considerando su impacto en las finanzas del sector, el déficit fiscal y variables macroeconómicas. Estos riesgos incluyen el impacto del cambio demográfico, caracterizado por el envejecimiento de la población, los cambios en los patrones de morbilidad, especialmente relacionados con el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles y la adopción de nuevas tecnologías médicas. Además, explora el efecto del incremento en los servicios de salud para superar las brechas en el acceso, y el impacto de la informalidad y del comportamiento del crecimiento económico, en la necesidad de recursos ficales. El articulo realiza estimaciones de las medidas de eficiencia y de economías de escala para las empresas promotoras de salud (EPS) y de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) y destaca la importancia de la eficiencia en el uso de los recursos del sistema para mitigar las presiones del gasto público. Resultados El estudio encuentra que el país podría experimentar un incremento significativo en el gasto público necesario para financiar el sistema de salud en Colombia. Se estima que sería necesario asignar recursos adicionales equivalentes al 1,9% del PIB para el año 2030, debido a los riesgos relacionados con cambios demográficos, patrones de morbilidad, avances médicos, la estructura laboral y posibles ineficiencias en el sistema. Estas mayores necesidades de recursos requerían fuentes permanentes de financiamiento, lo que tendría impactos en las finanzas públicas y diversas variables macroeconómicas. Esquemas alternativos de financiamiento para cubrir la creciente necesidad de recursos tienen efectos heterogéneos en la dinámica de las variables macroeconómicas, y en la distribución del ingreso, que varían según los instrumentos seleccionados y el impacto del gasto en salud en la productividad laboral. Además, los resultados del estudio destacan una marcada dispersión en la eficiencia y economías de escala de las EPS e IPS, lo que sugiere la posibilidad de mejorar el desempeño potencial del sector. También se encuentra que mejorar la eficiencia en la gestión de recursos, un mayor crecimiento económico y la reducción de la informalidad laboral, podrían atenuar las necesidades de recursos
Monetary Policy Report, October 2023
Inflation has decreased since April, and it is projected to continue to reduce significantly throughout 2024 as it converges toward 3%.
In September 2023, the headline annual inflation rate was 10.99% and completed six consecutive months of declines.
Core inflation, excluding food and regulated items, has experienced three consecutive months of reductions and currently stands at 9.5%.
The reduction in inflation has been slower than the projected by the Central Bank and market analysts, primarily due to:
More persistent price increases in services and regulated baskets, which are affected by indexation mechanisms of past inflation and minimum wage.
Increases in some prices of perishable food items.
Going forward, monetary policy actions will continue contributing to inflation reduction in 2024 and its convergence toward the 3% target during 2025.
Projections for 2024 consider the impact of the El Niño with moderate effects on food and energy prices, the implementation of healthy taxes, and necessary adjustments in fuel prices.
Economic activity and employment continue to grow, with a projected GDP growth of 1.2% for 2023. The economic slowdown this year allows economic activity and consumption and investment expenditures to align with the long-term productive capacity of the economy, contributing to inflation reduction.
For the third quarter, available economic indicators suggest an annual GDP growth of 0.4%. Despite the low growth rate, economic activity would maintain the high levels achieved in the first half of the year.
Employment continues to grow in most economic sectors, and the unemployment rate remains historically low.
The economic slowdown has been milder than the projected by the Central Bank, resulting in an upward revision of the 2023 growth rate from 0.9% to 1.2%.
For 2024, the economy is expected to maintain a slow growth pace (0.8%), contributing to the inflation convergence to the target. Private consumption will adjust, while investment levels will remain lower than before the pandemic.
In 2025, the economy is expected to return to growth rates close to those sustainable in the long-term.
These adjustments in the economy are reflected in a reduction of the current account deficit and less vulnerability to external conditions changes.
The policy interest rate remains at 13.25%, currently appropriate level to consolidate inflation reduction toward the 3% target and to foster sustainable economic growth.
In the September and October meetings of 2023, the Board of Directors, by majority, decided to keep the interest rate unchanged at 13.25%.
The current monetary policy stance is driven by persistent high inflation, forecasts and expectations of inflation exceeding the 3% target, and with levels of economic activity close to its productive capacity.
The Bank will continue to monitor the economy and its key risks to make decisions that are in the best interest of the country. Some important risk factors to watch in the coming months include:
El Niño phenomenon evolution, which may result in additional impacts on inflation.
Wage adjustments that will be determined in the coming months.
The persistence of higher price increases, particularly, in the services sub-basket.
The behavior of global short and long-term interest rates that may affect the exchange rate.
The economic slowdown.
Reducing inflation brings multiple benefits to the economy:
Reducing inflation toward the target supports the preservation of wage purchasing power.
Low and stable inflation prevents regressive income and wealth redistributions. In particular, low-income individuals and the unemployed have fewer mechanisms to shield themselves from the eroding impact of inflation on their income and savings.
When inflation is low, it becomes more predictable and facilitates the development and continuity of long-term financing markets (such as TES and mortgages), enabling the financing of government, corporate, and household investment projects.
Additionally, when inflation is low, real interest rates are lower, making it more affordable to finance these projects.
When inflation is low and stable, price movements of goods and services are more informative about the sectors in which it is most valuable to increase production. This leads to a better sectoral allocation of capital and labor and, therefore, to raising the total productivity of the economy