Revistas UCLAEH (Univ. CLAEH)
Not a member yet
483 research outputs found
Sort by
Patrimonio industrial, turismo cultural y desarrollo : el potencial del ferrocarril en el barrio Peñarol de Montevideo
Este trabajo se enmarce en la iniciativa de la Intendencia Municipal de Montevideo: "El ferrocarril en Peñarol. Patrimonio industrial, circuito y paseo histórico". El objetivo central es presentar algunas ideas básica acerca de las realciones entre cultura y desarrollo, a partir de lo que se entiende por patrimonio industrial, turismo cultural y desarrollo local en el barrio Peñarol de Montevideo
Institucionalidad cultural en el segundo nivel de gobierno: cuatro departamentos
En el presente trabajo procuraremos establecer en qué condiciones se encuentran las estructuras institucionales dependientes de los segundos niveles de gobierno en Uruguay para la generación de políticas orientadas al cumplimiento de los preceptos de la Agenda 21. Para ello proponemos analizar la institucionalidad cultural en los gobiernos departamentales de Uruguay, tomando como caso de referencia cuatro intendencias: Salto, Tacuarembó, San José y Maldonado
Fracturas expuestas. Montevideo: permanencia y cambio en el escenario urbano y en la vida de sus habitantes. Con Marcos Baudean, Ana Ribeiro y Julio Villamide. Comentario de Carlos Altezor
Para complementar las aproximaciones al tema abordado en esta edición de Cuadernos, entendimos conveniente incorporar una conversación que habilitara la interacción de miradas —distintas pero convergentes— sobre el proceso de la ciudad de Montevideo y la vida de sus habitantes. Invitamos a la historiadora Ana Ribeiro, al experto en cuestiones inmobiliarias Julio Villamide y al sociólogo Marcos Baudean. En la sede central del CLAEH, tuvieron dos horas de activo intercambio sobre la ciudad, sobre la significación del espacio público y sobre los modos —hoy problemáticos— de convivencia ciudadana. En definitiva, sobre la cultura de la ciudad, sus cambios, sus perspectivas. Editado el coloquio, Cuadernos del CLAEH invitó al arquitecto Carlos Altezor a leerlo y comentarlo
Propuestas universales de distribución de ingreso: una revisión normativa
La idea de garantizar un ingreso incondicional y universal a cada miembro de la comunidad política puede ser rastreada algunos siglos atrás en los escritos de Thomas Paine o Joseph Charlier. En los últimos años este tópico se ha retomado en el debate normativo y político. Dentro de las nuevas iniciativas se destacan la propuesta de ingreso básico universal (Universal Basic Income) desarrollada principalmente por Philippe Van Parijs, y la propuesta de subsido de capital único (Stakeholder Society) presentada por Bruce Ackerman y Anne Alstott. Ambos planes redistrutivos mantienen numerosas similitudes y diferencias tanto en el plano normativo como fáctico. En este trabajo realizo un análisis estrictamente normativo de ambas propuestas, centrado en los objetivos definitorios de cada una de estas iniciativas, autoconcebidas como programas normativos para mejorar los niveles de liberta, justicia y equidad entre los individuos. El propósito será ofrecer algunos argumentos para mostrar los principales problemas que presentan estos planes a la hora de alcanzar sus objetivos
Mercosul em duas velocidades: por una nova estratégia brasileira
El Mercosur enfrenta problemas que derivan del no cumplimiento de sus objetivos principales: la efectivización de una zona de libre comercio y de una unión aduanera con mormas y tarifas verdaderamente comunes. Estos problemas no son, sin embargo, el resultado de las fragilidades propias del Mercosur o de sus deficiencias institucionales, sino consecuencia de la inestabilidad macroeconómica que alcanzó a sus principales países miembros y de las dificultades derivadas de los procesos inconclusos de estabilización. Para vencer esta fase, el artículo recomienda la profundización del proceso de integración entre Brasil y Argentina, al mismo tiempo que se abren un espacio y un cronograma adicionales para la adecuación de las reglas relativas a la unión aduanera a la situación actual de reconstrucción del bloque, según una arquitectura flexible, que contemple al mismo tiempo la reafirmación de las metas originales, retrasadas en el tiempo, y progresos operativos en la coordinación de políticas macroeconómicas, en Estabilidad, Desarrollo, Integración y Previsibilidad, a ser implantado entre 10 y 15 años, como forma de restaurar la credibilidad interna y externa del Mercosur
La táctica se invierte debiendo ser de afuera para adentro: exforjistas exilados en Montevideo y su temprano intento de neoperonismo en el contexto argentino de la revolución libertadora (1955-1958)
En septiembre de 1955, apenas consumado el golpe de Estado que derrocó a Juan Domingo Perón, el presidente del Partido Peronista, Alejandro Leloir, al saludar al gobierno de facto, declaró que el movimiento peronista iniciaba «una marcha sin andadores». La llamativa formulación aludía a su percepción de una oportunidad para revitalizar «desde el llano» tanto el movimiento como el Partido Peronista, y dotarlos de fuerza propia. Distintos sectores políticos del peronismo se mostraron interesados en secundar la iniciativa con miras a reformular la estructura partidaria y asumir su control ante la ausencia del jefe carismático. Entre ellos, un grupo de exforjistas que integraron el gobierno bonaerense de Domingo Mercante, quienes frente a la nueva situación política del país pergeñarían un temprano intento (neo)peronista para imprimirle su impronta políticoideológica y organizativa al movimiento y al partido. Así, ensayaron varias opciones en los escenarios cambiantes, que generaron la autodenominada revolución libertadora. Inicialmente, desde el semanario. El 45, apostaron a capitalizar la continuidad institucional del partido; más tarde, desde el exilio en Uruguay, impulsaron tanto la coordinación con militares peronistas golpistas como la realización de un Congreso Postal de Exilados; por último, se inclinaron por la formación de un frente electoral del que saldrían notablemente desfavorecidos
El impacto de las religiones sobre la agenda social actual
El Papa Pablo VI había dicho en 1971: "es un error decir que la economía y la ética son diferentes y extrañas una a la otra". En el 2000, Juan Pablo II ha convocado a una "nueva y más profunda reflexión sobre la naturaleza de la economía y su propósito". El mismo reclamo ha surgido del Arzobispo de Canterbury, George Carey, del presidente del Consejo Directivo del Congreso Judío Mundial, Rabino Israel Singer, y de promimentes personalidades espirituales mundiales. ¿De dónde surge este nuevo impulso hacia un rol activo en el desarrollo de diversas religiones de gran influencia?¿Qué se puede esperar de él? El trabajo se concentra en las raíces que tiene este compromiso con el desarrollo en dos de las religiones más influyentes, el judaísmo y el cristianismo. Los valores espirituales son un componente esencial del capital social de una sociedad y al mismo tiempo un fin en sí mismo en un momento de la globalización en el que 18 millones de personas mueren por año prematuramente por razones vinculadas a la pobreza
La Agenda 21 y las perspectivas de cooperación Norte-Sur: el principio del desarrollo sostenible
Esta comunicación pasa revista a las distintas nociones de desarrollo sutentable que se han venido construyendo y empleando en diversas instancias del debate global desde 1968. La Agenda 21, de 1992, aborda la dimensión social y económica: lucha contra la pobreza, dinámica demográfica, protección de la salud y desarrollo sostenible de los espacios. Luego refiere a los temas de orientación ecológica relacionados con la protección de la atmósfera terrestre, la lucha contra la deforestación, la protección de la biodiversidad y el tratamiento adecuado de los desechos. La tercera parte aborda el papel y la participación de los grupos de la sociedad (municipios, empresarios, sindicatos, sector privado, ciencia y tecnología). Finalmente atiende a las condiciones marco para la ejecución, los instrumentos financieros y organizativos. Diez años después de la Conferencia de Río no puede afirmarse que la Agenda 21 haya generado impulsos concretos para una "ecologización" de las relaciones internacionales