4 research outputs found

    Crecimiento personal y buenas prácticas comunitarias

    Get PDF
    El enfoque en la promoción de factores de protección de la salud mental se ha consolidado como un pilar fundamental dentro de la psicología y la salud comunitaria, dado que contribuye a la prevención y a la mejora integral del bienestar de los individuos y las comunidades. Este enfoque no solo se limita a abordar los factores de riesgo y las patologías, sino que pone un énfasis crucial en aquellos elementos que favorecen la resiliencia, el desarrollo positivo y la convivencia armoniosa. La actitud y conducta despatologizante son esenciales en este contexto, ya que permiten cambiar la percepción sobre la salud mental, pasando de un modelo centrado en la enfermedad a uno que favorece el reconocimiento de la salud como un proceso dinámico, interconectado con el entorno y los recursos de la comunidad. Esta transformación de la mirada permite que las personas, las familias y las comunidades se sientan empoderadas para enfrentar los retos cotidianos, reduciendo el estigma asociado a los trastornos psicológicos y promoviendo la inclusión. El crecimiento postraumático resalta la capacidad humana para experimentar transformación positiva tras eventos adversos. En lugar de ser una consecuencia inevitable del trauma, este fenómeno invita a repensar el sufrimiento como un punto de partida para el aprendizaje, la introspección y la reconstrucción de la identidad personal. Desde esta perspectiva, la salud mental se ve como un proceso de crecimiento continuo y adaptabilidad, no como una condición estática. Adicionalmente, el fomento de hábitos saludables y buenas prácticas de interacción social y comunitaria refuerzan la importancia de las relaciones interpersonales y el cuidado físico y emocional. La construcción de una red de apoyo comunitario, basada en principios de empatía, solidaridad y colaboración, es un elemento clave en la creación de entornos propicios para el bienestar. Estos hábitos y prácticas no solo ayudan a prevenir trastornos mentales, sino que también fortalecen la cohesión social y contribuyen a un sentido de pertenencia y propósito común. Este enfoque integrador es fundamental para la psicología y la salud comunitaria, pues no solo ofrece una respuesta a las necesidades de las personas afectadas por trastornos mentales, sino que también pone en marcha una estrategia preventiva que involucra a toda la comunidad. Al promover factores protectores y cultivar conductas saludables, se favorece un entorno en el que cada individuo puede alcanzar su máximo potencial, tanto a nivel personal como colectivo. En este sentido, este trabajo contribuye significativamente al desarrollo de una salud mental colectiva más robusta y al fortalecimiento de las comunidades, mostrando que la salud mental no es un reto aislado, sino una responsabilidad compartida que requiere la colaboración activa de todos los miembros de la sociedad.     Geovanny Genaro Reivan Orti

    Crecimiento personal y buenas prácticas comunitarias

    Get PDF
    El enfoque en la promoción de factores de protección de la salud mental se ha consolidado como un pilar fundamental dentro de la psicología y la salud comunitaria, dado que contribuye a la prevención y a la mejora integral del bienestar de los individuos y las comunidades. Este enfoque no solo se limita a abordar los factores de riesgo y las patologías, sino que pone un énfasis crucial en aquellos elementos que favorecen la resiliencia, el desarrollo positivo y la convivencia armoniosa. La actitud y conducta despatologizante son esenciales en este contexto, ya que permiten cambiar la percepción sobre la salud mental, pasando de un modelo centrado en la enfermedad a uno que favorece el reconocimiento de la salud como un proceso dinámico, interconectado con el entorno y los recursos de la comunidad. Esta transformación de la mirada permite que las personas, las familias y las comunidades se sientan empoderadas para enfrentar los retos cotidianos, reduciendo el estigma asociado a los trastornos psicológicos y promoviendo la inclusión. El crecimiento postraumático resalta la capacidad humana para experimentar transformación positiva tras eventos adversos. En lugar de ser una consecuencia inevitable del trauma, este fenómeno invita a repensar el sufrimiento como un punto de partida para el aprendizaje, la introspección y la reconstrucción de la identidad personal. Desde esta perspectiva, la salud mental se ve como un proceso de crecimiento continuo y adaptabilidad, no como una condición estática. Adicionalmente, el fomento de hábitos saludables y buenas prácticas de interacción social y comunitaria refuerzan la importancia de las relaciones interpersonales y el cuidado físico y emocional. La construcción de una red de apoyo comunitario, basada en principios de empatía, solidaridad y colaboración, es un elemento clave en la creación de entornos propicios para el bienestar. Estos hábitos y prácticas no solo ayudan a prevenir trastornos mentales, sino que también fortalecen la cohesión social y contribuyen a un sentido de pertenencia y propósito común. Este enfoque integrador es fundamental para la psicología y la salud comunitaria, pues no solo ofrece una respuesta a las necesidades de las personas afectadas por trastornos mentales, sino que también pone en marcha una estrategia preventiva que involucra a toda la comunidad. Al promover factores protectores y cultivar conductas saludables, se favorece un entorno en el que cada individuo puede alcanzar su máximo potencial, tanto a nivel personal como colectivo. En este sentido, este trabajo contribuye significativamente al desarrollo de una salud mental colectiva más robusta y al fortalecimiento de las comunidades, mostrando que la salud mental no es un reto aislado, sino una responsabilidad compartida que requiere la colaboración activa de todos los miembros de la sociedad.     Geovanny Genaro Reivan Orti

    Comprensión y Producción de Lenguaje I - HU543 - 202101

    No full text
    Descripción: Comprensión y Producción de Lenguaje 1 es un curso de primer ciclo, que busca desarrollar las habilidades vinculadas con la comprensión lectora y la redacción de textos escritos formales y adecuados a una situación comunicativa determinada. Por ello, durante el curso, las actividades posibilitarán que el estudiante reflexione sobre cómo el lenguaje es una herramienta que nos permite entender la realidad (comprensión) y comunicar adecuadamente nuestras ideas sobre ella (producción). Esta reflexión se realizará con énfasis en el uso del lenguaje en las redes sociales, espacio que se ha constituido como un nuevo lugar para la divulgación de asuntos diversos: desde temas de ocio o entretenimiento hasta temas académicos, científicos y políticos. En ese sentido, este curso propone que el alumno asuma el rol de un ciudadano crítico, es decir, aquella persona que no solo consume información, sino que produce contenido a partir de una investigación en fuentes confiables. Considerando lo explicado, nuestros alumnos no solo serán capaces de redactar un texto escrito formal de acuerdo con las necesidades comunicativas del ámbito universitario y de la sociedad actual, sino que podrán transformarlo en un texto multimodal (el cual involucra diferentes medios de comunicación: visual, auditivo, imagen, texto, entre otros) que tenga sentido en las redes sociales, lugar de interacción real con sus lectores. Estos productos comunicativos deberán presentar una organización conveniente, un desarrollo sólido y suficiente (lo que implica una lectura crítica de las fuentes de información), y una escritura acorde con la normativa vigente. 3 Propósito: El curso desarrolla la competencia de comunicación escrita, en el nivel 1; es decir, el estudiante es capaz de construir mensajes coherentes y sólidos que se adecúan a la situación y propósito comunicativo. Este desarrollo le permite la generación y construcción de nuevas ideas, lo cual es relevante para su vida académica y profesional. La actual sociedad de la información y el conocimiento, caracterizada por la disrupción, la innovación y la complejidad en las formas de comunicación mediadas por la tecnología, enfrenta al estudiante y al profesional a nuevos retos en las maneras de comunicar aquello que conoce y que construye. En este escenario, la competencia comunicativa escrita adquiere protagonismo como herramienta para transmitir el conocimiento creado. El curso se alinea con esta exigencia, pues contribuye a que el estudiante responda exitosamente a las demandas comunicativas del contexto académico, y a que el egresado pueda desenvolverse idóneamente en el campo profesional y laboral

    Comprensión y Producción de Lenguaje I - HU625 - 202301

    No full text
    Descripción: Comprensión y Producción de Lenguaje 1 es un curso de primer ciclo, que busca desarrollar las habilidades vinculadas con la comprensión lectora y la redacción de textos escritos formales y adecuados a una situación comunicativa determinada. Por ello, durante el curso, las actividades posibilitarán que el estudiante reflexione sobre cómo el lenguaje es una herramienta que nos permite entender la realidad (comprensión) y comunicar adecuadamente nuestras ideas sobre ella (producción). En ese sentido, este curso propone que el alumno asuma el rol de un ciudadano crítico, es decir, aquella persona que no solo consume información, sino que produce 3contenido a partir de una investigación en fuentes confiables. Considerando lo explicado, nuestros alumnos serán capaces de redactar un texto escrito formal, así como elaborar una presentación oral empleando de manera pertinente recursos de expresión variados de acuerdo con las necesidades comunicativas del ámbito universitario. Estos productos comunicativos deberán presentar una organización conveniente, un desarrollo sólido y suficiente (lo que implica una lectura crítica de las fuentes de información), y una escritura acorde con la normativa vigente. Propósito: El curso desarrolla la competencia de comunicación, en el nivel 1; es decir, el estudiante es capaz de construir mensajes coherentes y sólidos que se adecúan a la situación y propósito comunicativo. Este desarrollo le permite la generación y construcción de nuevas ideas, lo cual es relevante para su vida académica y profesional. La actual sociedad de la información y el conocimiento, caracterizada por la disrupción, la innovación y la complejidad en las formas de comunicación mediadas por la tecnología, enfrenta al estudiante y al profesional a nuevos retos en las maneras de comunicar aquello que conoce. En este escenario, la competencia comunicativa adquiere protagonismo como herramienta para transmitir el conocimiento creado. El curso se alinea con esta exigencia, pues contribuye a que el estudiante responda exitosamente a las demandas comunicativas del contexto académico actual, y a que el egresado pueda desenvolverse idóneamente en el campo profesional y laboral
    corecore