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Temporada CEO con Padre Harold Castilla Devoz Rector de UniMinuto
En 'Planeta Sostenible', líderes de diversos sectores hablan sobre #Sostenibilidad. En este capítulo, el padre Harol de Jesús Castilla Devoz, Rector de la Universidad Minuto de Dios, habla de su liderazgo en materia de Sostenibilidad desde el sector educativo.Modera: Ángela María Gómez ¿Te has perdido algún episodio? Escucha éste y toda la temporada de #CEO a través de tu plataforma de #podcast favorita https://bit.ly/3Qij8aW https://bit.ly/3Qij8a
El hoy y el mañana de una educación superior innovadora en la acción.
El Padre Harold Castilla Devoz, en su rol de líder educativo, propone una visión innovadora para las universidades latinoamericanas. En su obra, el autor plantea que las instituciones de educación superior deben
evolucionar hacia modelos más colaborativos, centrados en la resolución de problemas reales y en la formación de ciudadanos globales.
Desde un liderazgo horizontal y una gestión orientada a la sostenibilidad, Castilla Devoz aboga por una universidad donde la investigación, la innovación y el compromiso con la comunidad sea un motor de transformación social; que aprovecha de manera ética y responsable las herramientas digitales para el aprendizaje y el aporte para el desarrollo social.
Asimismo, enfatiza en la necesidad de que las Instituciones de Educación Superior fomenten el pensamiento crítico y la creatividad, preparando a los estudiantes para enfrentar los desafíos del siglo XXI, por medio de un aprendizaje experiencial y personalizado, donde el estudiante de forma colaborativa aprende sirviendo y haciendo.
Francisco J. Marmolejo, prologuista de la obra, sostiene que “a lo largo de todos los capítulos hay una línea de conducción hacia la revaloración del papel de la universidad que, a mi juicio, debe ser considerada con seriedad por quienes formulan políticas públicas y por quienes tienen a su cargo la gestión directiva y académica de las instituciones de educación superior (IES)”
La educación superior en tiempos de transformación.
Durante todo el año 2020, el padre Harold Castilla Devoz, Rector
General de UNIMINUTO —una de las instituciones de educación
superior privada más extensas del país, que brinda oportunidades de
educación superior de calidad a los estudiantes de más bajos ingresos,
y descrita por la OCDE como la “más pública de las universidades privadas colombianas”— escribió y publicó un gran número de columnas en
los principales diarios nacionales sobre temas cruciales y muy sensibles en torno a la evolución de la educación superior colombiana. En
sus escritos, el padre Castilla nos recuerda que las universidades tienen
responsabilidades transcendentales. Su misión no consiste solamente en
preparar a profesionales competentes para participar en el desarrollo
económico del país, sino también en ser plataformas de movilidad social
a través de prácticas inclusivas de ingreso para los estudiantes y de
apoyo para que no abandonen, sino que terminen sus estudios con éxito,
a pesar de las barreras financieras y académicas que encuentran muchos
jóvenes de los grupos más desventajados de la sociedad colombiana. Aún
más importante es el compromiso ético de formar a ciudadanos honestos
y tolerantes para construir una sociedad justa y pacífica con altos niveles
de confianza hacia el gobierno, sus instituciones y, en especial, confianza
entre los mismos ciudadanos
La realidad cultural actual: oportunidad de diálogo ético desde la fe cristiana
Uno de los mayores retos que tiene hoy la fe cristiana en las sociedades “posmodernas” es el de encontrar su lugar, a fin de continuar siendo “fermento” de nueva humanidad y “sal” que mantenga los auténticos ideales de la existencia humana en este mundo. Igualmente, éste será compromiso de todos los hombres de buena voluntad. Sólo podremos alcanzar este objetivo si la humanidad asume responsablemente sus opciones y, en consecuencia, sus acciones. Al contrario, una relación de fe o de humanidad que se manifieste en actitudes “privadas” no podrá ciertamente conducir a un compromiso con la realidad en la cual nos movemos o con las experiencias vitales con las cuales nos confrontamos diariamente. Así pues, nos preguntamos ¿qué hace o qué debe hacer el hombre de fe para que se manifieste su compromiso? En el fondo se trata de dar respuesta a uno de los interrogantes esenciales que la existencia humana se coloca a partir del esfuerzo consciente de saberse en el mundo como criatura de Dios. Surge así la pregunta ética: ¿qué debo hacer?, es decir, cuáles deben ser mis acciones en orden a manifestar mi condición de humanidad. A esta realidad se referirá este ensayo que quiere fundamentalmente reflexionar sobre este quehacer no sólo desde un nivel teórico, sino desde una dimensión de contenido actual de la crisis que vivimos en este campo de la ética y que ciertamente ayudará a darle mayor fuerza y actualidad a la propuesta educativa en el valor de la responsabilidad. Me refiero en este caso al término “responder” que comprende en sí un contenido fundamental para una nueva comprensión de la ética cristiana. Desde esta perspectiva tendrá sentido hablar de un compromiso cristiano atento a las realidades de la convivencia social en la cual se juega el valor de la ética de la responsabilidad. Todos estos elementos justifican la reflexión crítica sobre la ética y la acción personal y social a la propuesta de estructuras éticas de reciprocidad que convaliden la categoría del responder.
Padre Diego Jaramillo Cuartas: maestro, formador y pedagogo
<p>La presente editorial es un homenaje a uno de los grandes maestros de la sociedad colombiana de mitad del siglo XX y del tiempo que llevamos del presente siglo. Y es que no es para menos, precisamente porque, hace algunos años (2013), el programa del Ministerio de Educación Nacional (men): “Los mejores de la educación”, le otorgó al padre Diego Jaramillo Cuartas el galardón “Vida y Obra” como Gran Maestro, resaltando sus valores y características como pedagogo, maestro y formador insigne de nuestra patria.</p>
La realidad cultural actual: oportunidad de diálogo ético desde la fe cristiana
Uno de los mayores retos que tiene hoy la fe cristiana en las sociedades “posmodernas” es el de encontrar su lugar, a fin de continuar siendo “fermento” de nueva humanidad y “sal” que mantenga los auténticos ideales de la existencia humana en este mundo. Igualmente, éste será compromiso de todos los hombres de buena voluntad. Sólo podremos alcanzar este objetivo si la humanidad asume responsablemente sus opciones y, en consecuencia, sus acciones. Al contrario, una relación de fe o de humanidad que se manifieste en actitudes “privadas” no podrá ciertamente conducir a un compromiso con la realidad en la cual nos movemos o con las experiencias vitales con las cuales nos confrontamos diariamente. Así pues, nos preguntamos ¿qué hace o qué debe hacer el hombre de fe para que se manifieste su compromiso? En el fondo se trata de dar respuesta a uno de los interrogantes esenciales que la existencia humana se coloca a partir del esfuerzo consciente de saberse en el mundo como criatura de Dios. Surge así la pregunta ética: ¿qué debo hacer?, es decir, cuáles deben ser mis acciones en orden a manifestar mi condición de humanidad. A esta realidad se referirá este ensayo que quiere fundamentalmente reflexionar sobre este quehacer no sólo desde un nivel teórico, sino desde una dimensión de contenido actual de la crisis que vivimos en este campo de la ética y que ciertamente ayudará a darle mayor fuerza y actualidad a la propuesta educativa en el valor de la responsabilidad. Me refiero en este caso al término “responder” que comprende en sí un contenido fundamental para una nueva comprensión de la ética cristiana. Desde esta perspectiva tendrá sentido hablar de un compromiso cristiano atento a las realidades de la convivencia social en la cual se juega el valor de la ética de la responsabilidad. Todos estos elementos justifican la reflexión crítica sobre la ética y la acción personal y social a la propuesta de estructuras éticas de reciprocidad que convaliden la categoría del responder.
La educación inclusiva superior en América Latina: las buenas prácticas.
Los esfuerzos por lograr una educación inclusiva en América Latina se materializan en políticas públicas, en lineamientos institucionales y en programas y proyectos adelantados por organismos multilaterales. En este trabajo, se hace un análisis de buenas prácticas en 7 universidades latinoamericanas; estudiando aparte las llevadas a cabo en 10 centros de educación superior de Colombia, que destacan por el carácter integral de sus políticas públicas en aras de fomentar la diversidad y la igualdad de oportunidades. Tras observar el panorama de buenas prácticas en los países estudiados, cabe concluir –señala el autor– que «se necesita de un sistema educativo que, además de asegurar una educación de calidad al alcance de todos, reconozca en las personas sus singularidades y encuentre en las diferencias, un potencial y el equilibrio de la existencia»
Los rasgos sinodales del liderazgo del P. Rafael García Herreros
Esta reflexión se estructurará a partir de la identificación y desarrollo de tres categorías teológico-pastorales que consideramos esenciales para la comprensión del liderazgo sinodal, aplicándolas posteriormente al perfil del P. García Herreros
Otras miradas de la producción académica.
Conversatorio en la plataforma Webex.En el inicio de la segunda semana del ciclo de formación "Buenas prácticas para la producción académica", los invitados, el Padre Harold de Jesús Castilla Devoz, Rector General del sistema universitario UNIMINUTO y Marisol Cipagauta Moyano, Directora del Centro de Excelencia Docente de UNIMINUTO, Colombia, dialogan sobre los nuevos retos en la investigación, en la docencia y los buenos hábitos que debe poseer un investigador
