1,721,058 research outputs found
Trayectoria académica orientada al desarrollo productivo
Fil: Golluscio, Rodolfo. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía; ArgentinaLa Facultad de Agronomía fue fundada en 1904 como Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria
dependiente del Ministerio del Interior de la Nación, y cinco años después transferida a la UBA. La
singularidad de la trayectoria de las facultades de Agronomía y Veterinaria es que, tempranamente, se
tuvo conciencia de aspectos clave de la vida académica moderna: la imposibilidad de separar la
ciencia y la construcción de conocimiento del impacto social y humano de sus resultados. Por eso,
según sus autoridades , se sigue intentando que sus profesores sean científicos con una fuerte
vocación humanista
Arbuscular mycorrhizal fungi are directly and indirectly affected byglyphosate application
Fil: Druille, Magdalena. IFEVA. Faculty of Agronomy. University of Buenos Aires; ArgentinaFil: Omacini, Marina. IFEVA. Faculty of Agronomy. University of Buenos Aires; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo A.. IFEVA. Faculty of Agronomy. University of Buenos Aires; ArgentinaFil: Cabello, Marta Noemí. Instituto Spegazzini. Faculty of Natural Sciences and Museum. National University of La Plata; Argentin
Grass recruitment constraints along a grazing gradient in Patagonia: N-limitation x adult competition trade-off
We explored the effect of N addition and adult canopy competition on the recruitment of lost preferred species in the Patagonian steppe, where a decelerated N cycling scenario (sensu Ritchie et al., 1998) had been previously detected. In the first experiment we demonstrated that the preferred scarce grass Bromus pictus has typical traits of Competitive species, while the dominant less preferred Pappostipa speciosa has typical traits of Stress tolerant species (sensu Grime, 1997): B. pictus showed higher maximum Relative Growth Rate, water consumption and competitive ability than P. speciosa. In the second experiment, we proved that without N addition, seedlings of the preferred species showed its maximum survival rate under moderate grazing, where adult competition is lower than under ungrazed conditions and N-limitation is lower than under intense grazing. Instead, with N addition, the survival rate of B. pictus was maximum under intense grazing, where N limitation is maximum and adult competition is minimum. These results suggest that in degraded systems subjected to a decelerating N cycling scenario, the revegetation with preferred species would require recovering soil N levels, and would be more successful in the most degraded sites, where the remnant canopy has low cover.EEA EsquelFil: García Martínez, Guillermo Carlos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agroforestal Esquel; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Cátedra de Forrajicultura; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo. Universidad de Buenos Aires. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; Argentin
How does grazing affect soil water availability in the Patagonian steppe?
In the Patagonian steppe, grazing may or may not reduce soil water availability: it may increase evaporative losses, because it reduces plant cover, but may decrease transpiration losses because it decreases plant biomass. Therefore, grazing could reduce soil water availability in the superficial layer, mostly affected by evaporation, but could increase it in the subsurface layers, mostly affected by transpiration. Our hypothesis is that such effects would be most evident in the bare soil spaces, with higher evaporative losses and lower root density than vegetated microsites. Therefore, we analyzed the proportion of four microsites (shrubs, bare soil, preferred- and unpreferred grasses), and their soil water availability at 0–5 and 5–15 cm depth in four sampling areas, each one with an ungrazed, a moderately- and an intensely-grazed site. Our results supported the initial hypothesis: bare soil microsites had the lowest surface, but the highest subsurface water availability. However, grazing did not cause any change in the mean soil water availability (net effect) because it did not affect soil water availability in any microsite and depth (direct effects), and only caused a replacement of preferred-by unpreferred grasses (indirect effects), two groups that induced small differences in water availability.EEA EsquelFil: Golluscio, Rodolfo Ángel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Cátedra de Forrajicultura; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo Ángel. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo Ángel. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a La Agricultura (IFEVA); ArgentinaFil: García Martínez, Guillermo Carlos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agroforestal Esquel; ArgentinaFil: Cavagnaro, Fernando Pablo. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Cátedra de Forrajicultura; Argentin
Supplementation in patagonian steppes : opportunity or environmental risk?
Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal. Cátedra de Forrajicultura. Buenos Aires, Argentina.Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA). Buenos Aires, Argentina.Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. CONICET – Universidad de Buenos Aires. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA). Buenos Aires, Argentina.Fil: García Martínez, Guillermo Carlos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agropecuaria Esquel. Esquel, Chubut, Argentina.Fil: Ormaechea, Sebastián Gabriel. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agropecuaria Santa Cruz. Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina.Fil: Valenta, Magalí Débora. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal. Cátedra de Ovinotecnia. Buenos Aires, Argentina.El deterioro de los recursos forrajeros de la Patagonia se evidencia en la reducción de la cobertura vegetal, la producción primaria neta aérea (PPNA) y las existencias ovinas, esto último asociado con la caída de la señalada (porcentaje de corderos vivos a las ocho semanas posparto respecto al total de madres) y el aumento de pérdidas de corderos hasta su primera esquila. La suplementación invernal (aporte de parte de los requerimientos nutricionales diarios de los animales) puede ser de utilidad en las estepas patagónicas, ya que en invierno ocurre la mayor parte de la gestación ovina. Este trabajo sintetiza los resultados de tres experimentos realizados en estepas de las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz, dominadas por pastos poco preferidos del género Pappostipa (coirones). Los resultados muestran que la suplementación nitrogenada invernal aumenta la proporción de la superficie de los cuadros (potreros de gran tamaño) que es explorada por los animales y mejora la señalada, merced al incremento de la proporción de plantas de especies de baja calidad que son defoliadas. Sin embargo, una mayor presión de pastoreo podría desencadenar efectos erosivos graves, ya que son esas especies no preferidas las que impiden las pérdidas de suelo por erosión eólica. Se discute que la suplementación puede entrañar riesgos ambientales si no se adopta una estrategia global, referida a la carga animal, el momento del año, la categoría animal, la ubicación de los suplementos y su eventual traslado. En cambio, una estrategia que contemple estos aspectos mejoraría los índices productivos y el aprovechamiento de los recursos forrajeros.tbls., grafs
Suplementación en estepas patagónicas : oportunidad o riesgo ambiental?
Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal. Cátedra de Forrajicultura. Buenos Aires, Argentina.Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA). Buenos Aires, Argentina.Fil: Golluscio, Rodolfo Angel. CONICET – Universidad de Buenos Aires. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA). Buenos Aires, Argentina.Fil: García Martínez, Guillermo Carlos. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agropecuaria Esquel. Esquel, Chubut, Argentina.Fil: Ormaechea, Sebastián Gabriel. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agropecuaria Santa Cruz. Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina.Fil: Valenta, Magalí Débora. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal. Cátedra de Ovinotecnia. Buenos Aires, Argentina.El deterioro de los recursos forrajeros de la Patagonia se evidencia en la reducción de la cobertura vegetal, la producción primaria neta aérea (PPNA) y las existencias ovinas, esto último asociado con la caída de la señalada (porcentaje de corderos vivos a las ocho semanas posparto respecto al total de madres) y el aumento de pérdidas de corderos hasta su primera esquila. La suplementación invernal (aporte de parte de los requerimientos nutricionales diarios de los animales) puede ser de utilidad en las estepas patagónicas, ya que en invierno ocurre la mayor parte de la gestación ovina. Este trabajo sintetiza los resultados de tres experimentos realizados en estepas de las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz, dominadas por pastos poco preferidos del género Pappostipa (coirones). Los resultados muestran que la suplementación nitrogenada invernal aumenta la proporción de la superficie de los cuadros (potreros de gran tamaño) que es explorada por los animales y mejora la señalada, merced al incremento de la proporción de plantas de especies de baja calidad que son defoliadas. Sin embargo, una mayor presión de pastoreo podría desencadenar efectos erosivos graves, ya que son esas especies no preferidas las que impiden las pérdidas de suelo por erosión eólica. Se discute que la suplementación puede entrañar riesgos ambientales si no se adopta una estrategia global, referida a la carga animal, el momento del año, la categoría animal, la ubicación de los suplementos y su eventual traslado. En cambio, una estrategia que contemple estos aspectos mejoraría los índices productivos y el aprovechamiento de los recursos forrajeros.tbls., grafs
The elusive quantifi cation of nitrogen fi xation in xeric shrubs: The case of Adesmia volckmanni, a Patagonian leguminous shrub
The comparison of 15N natural abundance (δ15N) between fixing and non-fixing reference species, is the most feasible method for nitrogen fixation studies in xeric shrubs. However, it assumes that both species use the same sources of soil N, the δ15N of such source is clearly different from zero, and the difference between the δ15N of both species is ≥ 5‰. On the other hand, the analysis of the difference between the δ15N of nodules and leaves (Δδ15Nn−l) does not require a reference species. To evaluate the effect of water availability on nitrogen fixation, we analyzed the variation of δ15N and Δδ15Nn−l in watered and unwatered plants of Adesmia volckmanni Phil. (Fabaceae) and Mulinum spinosum (Cav.) Pers. (Apiaceae), formerly proposed as non-fixing reference species. However, we found that M. spinosum was not valid as reference species to study N fixation in Adesmia volckmann because its δ15N was closer to zero than that of the presumably fixing species, suggesting they use different soil N sources. In addition, water availability did not affect biological fixation after watering because both leaf δ15N and Δδ15Nn−l of A. volckmanni did not change either as soil dried up along the growing season nor in response to watering. However, the presence of nodules itself, the δ15N closer to zero than in a former dry year, and the Δδ15Nn−l (+ 1.23‰) suggest that biological fixation could have occurred before watering, probably during early spring.Fil: Golluscio, Rodolfo. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Oficina de Coordinación Administrativa Parque Centenario. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; Argentina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomia. Departamento de Producción Animal; ArgentinaFil: Irueta, Regina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomia. Departamento de Producción Animal; ArgentinaFil: Cipriotti, Pablo Ariel. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Oficina de Coordinación Administrativa Parque Centenario. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; Argentina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Métodos Cuantitativos y Sistemas de Información; Argentin
How does the neighborhood of annual or perennial species affect the first one hundred days of the establishment of grasses?
Pastures that include annual and perennial grasses can play a strategic role in increasing the sustainability of temperate livestock systems. However, the impacts of the competition between annual and perennial genetically improved forage species on pastures has scarcely been studied. We evaluated the early dynamics of tillering, carbon partitioning and both intra- and interspecific competition in – or between – an annual (Bromus willdenowii; prairie grass; Bw) and a perennial (Dactylis glomerata; orchard grass; Dg) C3 grass species. We sowed 24 0.18 m2 microplots in May 2008. Each microplot constituted an experimental unit and contained five sowing lines spaced 0.175 m apart. On three of the lines, we sowed different combinations of the mentioned grasses, while on the two lines between them, we sowed red clover (Trifolium pratense). We randomly applied a factorial array of eight treatments—2 species (Dg vs. Bw) × 2 types of competition (intra vs. interspecific) × 2 levels of winter nitrogen fertilization (0 vs. 170 kg of N ha-1)—designed in three complete random blocks. Fertilization did not have any significant effect on any species. The evaluation period lasted 109 days after sowing (das), separated into three phases (0-53 das, 59-90 das and 90-109 das). The variables recorded were aerial biomass (leaves, sheets and senescent material), root biomass and tiller density per species. As expected, annual Bw inhibited the growth of perennial Dg at the latest stage of establishment but surprisingly promoted it at the earliest stage. This work suggested that a low initial density of an annual species should optimize the initial facilitating effect of the annual species on the perennial species with its subsequent inhibitory effect.Las gramíneas anuales y perennes pueden desempeñar un papel estratégico en el aumento de la sostenibilidad de los sistemas ganaderos de zonas
templadas. Sin embargo, el impacto de la competencia entre especies forrajeras genéticamente
mejoradas anuales y perennes en los pastos apenas ha sido estudiado. En este trabajo evaluamos la dinámica temprana del macollaje y la partición de carbono y la competencia intraespecífica e interespecífica en, o entre, una especie de pasto C3
anual (Bromus willdenowii; pasto de la pradera; Bw) y perenne (Dactylis glomerata; pasto de huerto; Dg). Sembramos 24 microparcelas de 0,18 m2 en mayo de 2008. Cada microparcela constituyó una unidad experimental y contenía cinco líneas de siembra espaciadas 0,175 m entre sí. En tres de las líneas sembramos diferentes combinaciones de las gramíneas mencionadas, mientras que en las dos líneas intermedias sembramos trébol rojo (Trifolium pratense). Aplicamos aleatoriamente un conjunto factorial de ocho tratamientos: 2 especies (Dg vs. Bw) × 2 tipos de competencia (intra vs. interespecífica) × 2 niveles de fertilización con nitrógeno invernal (0 vs. 170 kg de N ha-1), diseñado en tres bloques completos al azar. La fertilización no tuvo ningún efecto significativo en ninguna especie. El período de evaluación tuvo una duración de 109 días después de la siembra (dds), separados en tres fases (0-53 dds, 59-90 dds y 90-109 dds). Las variables registradas fueron biomasa aérea (hojas, láminas y material senescente), biomasa de raíces y densidad de macollos por especie. Como se esperaba, Bw inhibió el crecimiento de Dg en la última etapa de establecimiento, pero sorprendentemente lo promovió en la etapa más temprana. Este trabajo sugirió que una baja densidad inicial de una especie anual debería optimizar el efecto facilitador inicial de la especie anual sobre la especie perenne con su posterior efecto inhibidor.EEA PergaminoFil: Lavarello Herbin, Agustina. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estación Experimental Agropecuaria Pergamino. Forrajeras; ArgentinaFil: Gatti, María Laura Amalia. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Cátedra de Forrajicultura; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo Ángel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo Ángel. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Argentin
Carrying capacity of animal production systems: theoretical framework and practical applications
Esta ayuda didáctica pretende ilustrar acerca del concepto de receptividad ganadera y las dificultades que presenta su cálculo. En el marco del modelo logístico de crecimiento poblacional, la receptividad es la densidad máxima de individuos de una población que puede vivir en un hábitat determinado. Sin embargo, ese modelo supone que (1) el ambiente es invariable en el tiempo y en el espacio, (2) todos los individuos de la población usan los recursos con la misma eficiencia, y (3) la población no tiene competidores, parásitos o depredadores. Dado que esos supuestos no se cumplen en los sistemas ganaderos, y que la intervención del hombre en los ecosistemas modifica su receptividad, el concepto de receptividad ganadera difiere del concepto original de receptividad. Así, en términos agronómicos, la receptividad ganadera ha sido definida como “la densidad máxima de animales que puede mantenerse en un área determinada, en un cierto nivel de producción, sin deteriorar el recurso.” El marco conceptual más adecuado para entender los determinantes de la receptividad ganadera es el modelo del flujo de energía. De él se desprende que, para lograr un uso sustentable de los ecosistemas pastoriles, los herbívoros deberían consumir sólo una proporción de la Productividad Primaria Neta Aérea (PPNA), conocida como Índice de Cosecha. Hasta el momento no se ha acuñado una metodología de cálculo de aceptación universal para estimar la receptividad debido a: (1) la ausencia de modelos confiables que permitan predecir el Índice de Cosecha en sitios con distintas condiciones ambientales y tipos de vegetación, en distintos años y en distintos momentos del año, (2) la multiplicidad de factores que determinan la receptividad, incluyendo tanto los factores ambientales vinculados a la disponibilidad de forraje como los factores ambientales extraforrajeros (e.g., depredadores) y los factores de manejo (e.g, método de pastoreo) y (3) las interacciones entre esos factores y las decisiones del productor, que reflejan sus objetivos empresariales y los niveles de riesgo que asume. En consecuencia, al definir la receptividad ganadera de un ecosistema dado se deben observar varias precauciones: una selección cuidadosa de los mejores métodos para cada objetivo particular y región, una actitud conservadora, un monitoreo continuo del estado de la vegetación y de la producción individual de los animales en relación a los objetivos productivos (ningún cálculo que afecte negativamente alguna de esas variables puede considerarse sustentable), y una actitud flexible para modificar la densidad ganadera bajo condiciones climáticas particulares, de manera de promover los procesos regenerativos o prevenir transiciones a estados más degradados.This article is conceived as a didactic aid to use in graduate and post-graduate courses of Ecology and Grassland Science. It aims to illustrate the concept of carrying capacity when applied to animal production systems, and also the difficulties involved in its calculus. The concept of carrying capacity derives from the classical logistic model of population growth, and is defined as the maximum density a population can attain in one habitat. However, that model assumes that (1) the environment is invariable in time and space, (2) all the individuals of the population use the resources with the same efficiency, and (3) the population has not competitors, depredators or parasites. Taking into account that these three assumptions are not fulfilled in animal production systems, and that human intervention alters ecosystem carrying capacity, the concept of carrying capacity of animal production systems differs from that of the logistic model. The carrying capacity of animal production systems has been defined as “the maximum animal density that can be maintained in one area under a certain production level without deteriorate the resource”. The most adequate conceptual framework to understand the factors determining the carrying capacity of animal production systems is the model of energy flux. It suggests that domestic herbivores may consume only a proportion of Aboveground Net Primary Production, known as Harvest Index, to make a sustainable use of rangeland ecosystems. There not exist, until now, an universally accepted methodology to estimate the carrying capacity of animal production systems because of: (1) the lack of reliable models to predict Harvest Index in sites differing in environmental conditions or vegetation structure, or in different years or seasons, (2) the vast array of factors determining carrying capacity, including those directly linked to forage availability (as precipitation, fertility, soil texture, etc.) as good as those environmental factors unlinked to forage availability (as water availability, climatic risks, predators, etc.) and those factors linked to range management (as grazing system), and (3) the interactions among these factors and the producer decisions, which reflect the objectives the producer fix to its business and the levels of economic risk he assumes. As a consequence, when defining the carrying capacity of an animal production system, several precautions must be taken: a careful selection of the best method for each objective and region, a conservative attitude, a continuous monitoring of the status of vegetation and individual animal production parameters (no calculus negatively affecting any of those parameters can be considered as sustainable), and a flexible attitude allowing to modify the stocking density in order to promote regenerative processes or prevent transitions to more degraded states.Fil: Golluscio, Rodolfo. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Oficina de Coordinación Administrativa Parque Centenario. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; Argentin
Restoration ability of seasonal exclosures under different woodland degradation stages in semiarid Chaco rangelands of Argentina
Exclosures are widely used for rangeland restoration in semiarid woodlands. However, grass recovery could be hampered if degradation exceeded certain thresholds. In this study we assessed four years effects of seasonally grazed exclosures –vs. open rangelands– on understory cover (grasses, low shrubs and litter) and peak standing biomass in three increasing degradation stages –mature forests, secondary forests and shrublands– in semiarid Chaco woodlands. We found that grass cover and biomass increased tenfold in four years in mature and secondary forests but remained virtually null in shrublands. In rested forests, the grass cover increments remained relatively constant regardless the annual rainfall amount, both in the driest year 2013 (531 mm) and the wettest year 2015 (924 mm). Only in an extraordinarily wet year (2015) did grass biomass increased in rested shrublands. In that wet year, low shrubs cover –higher at higher overstory degradation– decreased in all woodlands. Our results suggest that shrublands may constitute a new steady state unable to recover by grazing exclusion itself, but probably by its combination with wet periods.Fil: Cotroneo, S.M.. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal; ArgentinaFil: Jacobo, E.J.. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal; ArgentinaFil: Brassiolo, M.M.. Universidad Nacional de Santiago del Estero; ArgentinaFil: Golluscio, Rodolfo. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Oficina de Coordinación Administrativa Parque Centenario. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura; Argentina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Agronomía. Departamento de Producción Animal; Argentin
- …
